{"id":49140,"date":"2025-07-02T09:00:00","date_gmt":"2025-07-02T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=49140"},"modified":"2025-07-01T07:03:17","modified_gmt":"2025-07-01T10:03:17","slug":"venezuela-y-la-consolidacion-de-una-dictadura-con-elecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/venezuela-y-la-consolidacion-de-una-dictadura-con-elecciones\/","title":{"rendered":"Venezuela y la consolidaci\u00f3n de una dictadura con elecciones"},"content":{"rendered":"\n<p>Venezuela es una dictadura donde <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/venezuela-de-elecciones-fraudulentas-a-elecciones-clandestinas\/\">se contin\u00faan realizando elecciones<\/a>. Pero estas no sirven para representar los intereses de la poblaci\u00f3n o conocer sus preferencias. El voto hoy es un instrumento para destruir la autonom\u00eda de la ciudadan\u00eda, confundir al electorado y fragmentar a la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El principal objetivo de esta ingenier\u00eda institucional es la destrucci\u00f3n deliberada del sistema de partidos. Las sociedades modernas tienen grandes desaf\u00edos para organizar la acci\u00f3n colectiva sin los partidos pol\u00edticos. La falta de tiempo, de experiencia y recursos, as\u00ed como las grandes distancias, impiden que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n pueda organizarse para luchar por sus demandas. Los dictadores lo saben y por eso se esfuerzan por neutralizar a los partidos, ya que usualmente la actividad pol\u00edtica de los ciudadanos resulta ac\u00e9fala, desorientada e impotente cuando estos no est\u00e1n presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo <a href=\"https:\/\/misionverdad.com\/venezuela\/que-ocurrira-con-el-sistema-politico-partidista-en-venezuela\">sistema partidario<\/a>, dise\u00f1ado por el r\u00e9gimen autoritario de Nicol\u00e1s Maduro, tiene al PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) en el centro. Controla todos los poderes del Estado, pero, al mismo tiempo, ha perdido toda legitimidad popular. Datos disponibles, como las actas de la elecci\u00f3n presidencial del 28 de julio de 2024, indican que el oficialismo apenas ronda el 20% de apoyo real, y si no tuviese a disposici\u00f3n los recursos del estado, seguramente esta cifra ser\u00eda menor.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n a Maduro, por el contrario, concentra el 80% del electorado, pero est\u00e1 compuesta por una mir\u00edada de partidos, que parecen cambiar en cada elecci\u00f3n, sin que la poblaci\u00f3n realmente los conozca. Peor a\u00fan, muchos partidos que se autodenominan opositores frecuentemente carecen de trayectoria o base social visible, y en su mayor\u00eda son percibidos como colaboracionistas del r\u00e9gimen o como mecanismos para dividir el voto opositor.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta proliferaci\u00f3n de partidos no es s\u00edntoma de vitalidad democr\u00e1tica, sino de su anulaci\u00f3n. La atomizaci\u00f3n de la oposici\u00f3n no refleja la diversidad de propuestas, sino una arquitectura del poder orientada a impedir cualquier forma de agregaci\u00f3n efectiva de demandas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las \u00faltimas elecciones parlamentarias muestran perfectamente c\u00f3mo funciona este ecosistema. Las principales plataformas de la oposici\u00f3n son excluidas a trav\u00e9s de medios inconstitucionales y sus l\u00edderes m\u00e1s populares son encarcelados u obligados a exiliarse. Incluso partidos con poca atracci\u00f3n social, pero aut\u00f3nomos, como el Movimiento Por Venezuela (MPV) fueron inhabilitados sin explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no solo ocurre con la oposici\u00f3n tradicional. Una gran cantidad de partidos y movimientos de izquierda, que alguna vez fueron aliados de Ch\u00e1vez, pero que hoy se oponen a Maduro, han perdido toda representaci\u00f3n pol\u00edtica y sus l\u00edderes se encuentran bajo constante presi\u00f3n policial o sujetos a desaparici\u00f3n. El secuestro de la tarjeta electoral del Partido Comunista de Venezuela, la persecuci\u00f3n al exalcalde Juan Barreto y la reciente encarcelaci\u00f3n del exministro Rodrigo Cabezas son ejemplos claros.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la opacidad del sistema electoral venezolano es tal, que es imposible conocer los votos que fueron obtenidos por ninguna organizaci\u00f3n. Esta falta de transparencia sirve para qu\u00e9 Maduro pueda premiar a actores pol\u00edticos, distribuyendo puestos en la Asamblea Nacional, entre aquellos que demuestren su lealtad al sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Este esquema se ha demostrado exitoso. El resultado es la enorme abstenci\u00f3n electoral y un desinter\u00e9s general de la poblaci\u00f3n por la actividad pol\u00edtica, donde es incapaz de ver resultados concretos para sus necesidades. Adem\u00e1s, la oposici\u00f3n se mantiene dividida entre grupos que prefieren aceptar su posici\u00f3n subordinada para obtener alg\u00fan recurso y reconocimiento del Estado, y otros, que a falta de mecanismos institucionales parecen esperar por la intervenci\u00f3n de otros pa\u00edses para mudar la correlaci\u00f3n de fuerzas. El escenario es de paralizaci\u00f3n pol\u00edtica total.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los 80 y 90 en Venezuela se criticaba la democracia de \u201ccogollos\u201d (las oligarqu\u00edas de los partidos), hoy el pa\u00eds tiene una dictadura \u201clatifundista\u201d, basada econ\u00f3micamente en su control improductivo del territorio y pol\u00edticamente en la represi\u00f3n y distribuci\u00f3n de premios entre los \u201cpeones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n democr\u00e1tica no enfrenta \u00fanicamente el reto de canalizar demandas sociales fragmentadas: enfrenta un marco legal punitivo dise\u00f1ado para impedir su consolidaci\u00f3n. En lugar de fortalecerse con la experiencia electoral, los partidos opositores son desarticulados una y otra vez mediante decisiones administrativas que no responden a ning\u00fan tipo de criterio jur\u00eddico.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta realidad, los partidos venezolanos enfrentan una tarea monumental: reinventarse en condiciones de clandestinidad, represi\u00f3n y control institucional absoluto. Los llamados \u201cpartidos de masas\u201d son efectivos en contextos democr\u00e1ticos, con acceso libre a medios de comunicaci\u00f3n masivos y reglas estables. Pero sus estructuras organizativas y sus ideolog\u00edas difusas, son poco eficaces cuando sufren la persecuci\u00f3n y el acoso institucional permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque resulte dif\u00edcil, solo volviendo a sus ra\u00edces sociales, reconstruyendo v\u00ednculos org\u00e1nicos con la ciudadan\u00eda y apostando por formas creativas de organizaci\u00f3n y resistencia, podr\u00e1n preservar el papel fundamental que tienen en toda democracia: ser canales leg\u00edtimos y eficaces de representaci\u00f3n pol\u00edtica. Aunque contraintuitivo, los partidos pol\u00edticos deben dejar de medir su \u00e9xito en resultados electorales y comenzar a comprenderlos en t\u00e9rminos de capacidad de organizaci\u00f3n y cuadros comprometidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no solo es vital para sostener la resistencia democr\u00e1tica en el presente. En un eventual escenario de transici\u00f3n pol\u00edtica, el desenlace ser\u00e1 verdaderamente democr\u00e1tico solo si existen partidos fuertes, con legitimidad social y capacidad organizativa, que puedan encauzar el proceso y evitar que la salida derive en un nuevo desorden o en f\u00f3rmulas igualmente autoritarias.<\/p>\n\n\n\n<p>En un sistema donde las elecciones ya no son mecanismos de alternancia, sino de consolidaci\u00f3n autoritaria, el mayor desaf\u00edo es resistir siendo partido, cuando todo est\u00e1 dise\u00f1ado para impedirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oposici\u00f3n democr\u00e1tica no enfrenta \u00fanicamente el reto de canalizar demandas sociales fragmentadas: enfrenta un marco legal punitivo dise\u00f1ado para impedir su consolidaci\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"author":468,"featured_media":49141,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480,16471],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-49140","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","8":"category-elecciones","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49140"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49140\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49141"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49140"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=49140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}