{"id":49309,"date":"2025-07-13T06:00:00","date_gmt":"2025-07-13T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=49309"},"modified":"2025-07-11T08:03:48","modified_gmt":"2025-07-11T11:03:48","slug":"la-geopolitica-del-desencanto-trump-como-simbolo-de-un-orden-en-disputa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-geopolitica-del-desencanto-trump-como-simbolo-de-un-orden-en-disputa\/","title":{"rendered":"La Geopol\u00edtica del Desencanto: Trump como s\u00edmbolo de un orden en disputa"},"content":{"rendered":"\n<p>La lectura de la reaparici\u00f3n de Donald Trump en la escena internacional como una figura disruptiva no puede quedarse en el capricho de una personalidad arrolladora. Con su estilo provocador, no solo genera desconcierto: tambi\u00e9n aplica (aunque quiz\u00e1s de forma intuitiva) estrategias conocidas en psicolog\u00eda econ\u00f3mica. El \u201canchoring\u201d que describieron Kahneman y Tversky \u2014fijar un punto de partida extremo para luego negociar desde all\u00ed\u2014 aparece en sus posturas duras iniciales, que luego modera al negociar tratados o compromisos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump es, en muchos sentidos, un s\u00edntoma, un catalizador; una lente inc\u00f3moda, pero \u00fatil, para leer los procesos de reconfiguraci\u00f3n globa<\/strong>l. El enfocarnos en el mero personaje ayuda a comprender el estilo de liderazgo y tal vez su estrategia pol\u00edtica, pero nos deja faltos de respuestas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la crisis financiera de 2008, pasando por la pandemia, hasta los actuales conflictos armados \u2014Rusia-Ucrania, Israel-Ham\u00e1s, Yemen, Sud\u00e1n\u2014 asistimos a un momento de profunda inestabilidad. Hay varias situaciones en evoluci\u00f3n. Los \u00abtarifazos arancelarios\u00bb por parte de Trump, cuyo \u00faltimo cap\u00edtulo es la decisi\u00f3n de Canad\u00e1 de pausar nuevos impuestos a las tecnol\u00f3gicas. El bombardeo estadounidense contra instalaciones del programa nuclear iran\u00ed, con el consiguiente riesgo de una escalada regional. En suma, guerras calientes conviven con tensiones crecientes en el comercio mundial, disputas por materias primas estrat\u00e9gicas (como las tierras raras), urgencias energ\u00e9ticas y desaf\u00edos medioambientales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump, el \u201cbulldozer\u201d geopol\u00edtico&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La geopol\u00edtica, en sus tres niveles discursivos, est\u00e1 volviendo al centro del debate. Por un lado es utilizada entre expertos dentro de la academia. Adem\u00e1s hay una amplia producci\u00f3n por parte de gobiernos e instituciones como ONGs y <em>think tanks<\/em> sobre todo desde la segunda mitad del S.XX. Y luego hay un gran uso del discurso que Gerard Toal califica como \u00a8geopol\u00edtica popular\u00a8: la vinculada a los medios, pel\u00edculas y conversaciones en la calle. Basta mirar la curva de b\u00fasquedas de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/que-es-la-geopolitica\/\">la palabra \u00a8geopolitics\u00a8<\/a> en Google Trends para notar que el inter\u00e9s de la gente por la geopol\u00edtica crece exponencialmente. Buscar patrones y tendencias en el manejo del territorio y el poder actual tiene mucho potencial anal\u00edtico.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, la psicolog\u00eda nos queda corte para entender el fen\u00f3meno Trump, pero tambi\u00e9n el an\u00e1lisis excede al comercio y a la econom\u00eda. Trump no es tanto el creador de una nueva pol\u00edtica exterior, sino m\u00e1s bien un signo de los tiempos: refleja una fractura interna de Estados Unidos y, al mismo tiempo, cataliza un reordenamiento global.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Geograf\u00eda y poder: la herencia de Tuc\u00eddides en clave contempor\u00e1nea<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un escenario donde la <em>pax americana<\/em> ya no puede sostenerse en sus propios t\u00e9rminos, se buscan explicaciones para la nueva realidad. El polit\u00f3logo Graham Allison rescat\u00f3 el concepto de \u00a8La Trampa de Tuc\u00eddides\u00a8, de la tensi\u00f3n estructural que ocurre cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una hegem\u00f3nica, haciendo un paralelismo entre Atenas y Esparta con China y Estados Unidos. Fareed Zakaria entiende que entramos en un \u201cmundo post-norteamericano\u201d, donde los Estados Unidos ya no dicta las reglas en solitario, sino que el ascenso relativo de otras potencias dispersa el poder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Eyectados hacia un nuevo reordenamiento, la retirada parcial de Estados Unidos de la escena global, m\u00e1s gestual que efectiva, ha abierto espacio para la multiplicaci\u00f3n de actores estrat\u00e9gicos<\/strong>. Europa enfrenta su vecindad inestable (Rusia, Medio Oriente, \u00c1frica del Norte) mientras intenta redefinir su rol en materia de defensa, inmigraci\u00f3n y energ\u00eda. Asia, por su parte, se posiciona con determinaci\u00f3n y extiende sus tent\u00e1culos tecnol\u00f3gicos y log\u00edsticos por el mundo, llegando a Am\u00e9rica Latina -que ha sido tradicionalmente el \u00a8patio trasero\u00a8 de los Estados Unidos-, como demuestran el Puerto Chancay en Per\u00fa, autos y bater\u00edas el\u00e9ctricos en Brasil, construcci\u00f3n de parques solares, y el centro de datos de Huawei entre otros proyectos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>China no solo pugna por poder econ\u00f3mico; disputa narrativas<\/strong>. Citando a Kishore Mahbubani, mientras Estados Unidos ha estado presente en Asia durante un siglo, China ha estado all\u00ed durante mil a\u00f1os. Y probablemente lo seguir\u00e1 estando. Esta perspectiva hist\u00f3rica no solo relativiza la influencia occidental, sino que interpela las formas de lectura de los cambios globales: no todo puede observarse desde Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Vietnam es un ejemplo de c\u00f3mo los procesos de industrializaci\u00f3n actuales, mediadas por la globalizaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda, reconfiguran clases sociales y estructuras econ\u00f3micas. Sociedades que absorben poblaci\u00f3n campesina hacia el trabajo industrial en crecimiento, frente a otras \u2014como muchas occidentales\u2014 donde la clase media envejecida y precarizada experimenta el deterioro como p\u00e9rdida relativa. Son dos din\u00e1micas temporales y estructurales distintas, en competencia asim\u00e9trica. A esto se les yuxtaponen pol\u00edticas p\u00fablicas de desarrollo con ventanas temporales diferenciadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En China, Corea del Sur, Jap\u00f3n, Taiw\u00e1n, India o Rusia hay estrategias de desarrollo orientadas al largo plazo que est\u00e1n dando frutos. Mientras, en Estados Unidos, una visi\u00f3n a corto plazo da como resultado sectores internos a distintas velocidades. Una especie de \u00a8dumping pol\u00edtico\u00a8 funciona entre sistemas que logran sostener una estrategia econ\u00f3mica y pol\u00edtica entre otras circunstancias a costa de la falta de alternancia en el gobierno y la supresi\u00f3n de la oposici\u00f3n, versus las democracias en las que la fecha de caducidad de los mandatos no est\u00e1 logrando muchas veces mantener objetivos a mediano o largo plazo. En Am\u00e9rica Latina se padece lo peor de los dos mundos. Hace 500 a\u00f1os se vive una inserci\u00f3n asim\u00e9trica a la econom\u00eda que genera desigualdad social interna e impactos ambientales muy fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump, m\u00e1s que Trump: el producto de una erosi\u00f3n estructural<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la figura de Trump, proponemos una mirada que excede la psicolog\u00eda o la moralidad del personaje. Trump no es \u00fanicamente una anomal\u00eda. Es, en todo caso, una consecuencia de los desajustes al interior de un sistema econ\u00f3mico y pol\u00edtico desgastado. Estados Unidos experimenta una fractura interna marcada por el debilitamiento de su clase media, la concentraci\u00f3n de poder en sectores financieros y el empobrecimiento de amplias capas sociales desde hace d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La globalizaci\u00f3n ha sido el verdadero tsunami de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas<\/strong>. Alter\u00f3 las cadenas de valor, desplaz\u00f3 centros productivos, fragment\u00f3 sociedades. Y lo hizo de manera desigual. Mientras algunas \u00e9lites globalizadas ganaron acceso a nuevos mercados y recursos, otras \u2014m\u00e1s nacionales, menos m\u00f3viles\u2014 , pero no necesariamente las clases bajas, comenzaron a perder terreno. Trump, al igual que otras figuras como Bolsonaro, Le Pen o Milei, expresa esa tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata, entonces, de evaluar si Trump tiene raz\u00f3n, sino de comprender qu\u00e9 nos est\u00e1 diciendo su \u00e9xito pol\u00edtico. Quiz\u00e1s su m\u00e9rito sea haber se\u00f1alado (intencionalmente o no) que el sistema global se est\u00e1 resquebrajando. La p\u00e9rdida de competitividad e influencia de Estados Unidos lleva a Trump a ensayar medidas unilaterales que tensan a\u00fan m\u00e1s el tablero, desde ataques preventivos a enemigos estrat\u00e9gicos hasta presiones comerciales sobre socios hist\u00f3ricos como Canad\u00e1. Pero tambi\u00e9n obliga a actores intermedios \u2014Europa, Am\u00e9rica Latina, Sudeste Asi\u00e1tico\u2014 a repensar sus propios m\u00e1rgenes de maniobra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Am\u00e9rica Latina ante el tablero revuelto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n clave no es tanto si las regiones o pa\u00edses deben apoyar o rechazar a Estados Unidos o a China, o con qu\u00e9 l\u00f3gica jugar a corto plazo en el mercado arancelario o en el de la estridencia comunicacional, sino c\u00f3mo posicionarse en este mundo reconfigurado. Con vasto territorio, recursos naturales estrat\u00e9gicos y a\u00fan una ventana demogr\u00e1fica activa, pa\u00edses como Brasil o Argentina tienen oportunidades que no deber\u00edan dilapidarse en lecturas reactivas o viscerales. La geopol\u00edtica puede y debe ayudar a pensar estrat\u00e9gicamente: desde nuestra ubicaci\u00f3n, desde nuestros intereses, desde nuestras capacidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Responder a las medidas unilaterales de Trump con represalias puramente emocionales o mec\u00e1nicas \u2014aumentando aranceles, por ejemplo\u2014 puede ser tan ineficaz como ingenuo. Lo que se necesita es una lectura compleja, multidisciplinaria, capaz de articular econom\u00eda, sociolog\u00eda, historia y pol\u00edtica exterior. Una lectura que entienda que el mundo no es un\u00edvoco y que los liderazgos carism\u00e1ticos \u2014sean de derecha o de izquierda\u2014 no pueden reemplazar el an\u00e1lisis estructural. <strong>Los consensos que trascienden ciclos pol\u00edticos son los que a largo plazo beneficiar\u00e1n a nuestras econom\u00edas y sociedades<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Menos cortoplacismo, m\u00e1s realismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La incertidumbre geopol\u00edtica actual no desaparecer\u00e1 pronto. <a href=\"https:\/\/thediplomatinspain.com\/2025\/03\/30\/un-mundo-en-disputa-el-regreso-del-imperialismo-y-la-fractura-del-orden-global\/\">El orden global est\u00e1 en disputa<\/a>, las narrativas se multiplican, los actores se reconfiguran. Trump \u2014amado u odiado\u2014 no es el comienzo ni el fin del proceso. Es un espejo roto que refleja m\u00faltiples crisis: la del modelo neoliberal, la del multilateralismo, la de la confianza en las \u00e9lites. Comprenderlo requiere algo m\u00e1s que condenas morales o simpat\u00edas ideol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la geopol\u00edtica vuelve al centro del an\u00e1lisis es porque necesitamos herramientas complejas para pensar un mundo que se ha vuelto interconectado y a la vez competitivo. Y como nos recuerda la historia, no hay peor error que enfrentar una crisis con marcos viejos. Trump no es el terremoto, es la grieta. Y si no cambiamos el lente, solo veremos los escombros, no las estructuras que siguen crujiendo bajo nuestros pies.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trump no es la causa del desorden global, sino el s\u00edntoma m\u00e1s ruidoso de un sistema que ya ven\u00eda resquebraj\u00e1ndose.<\/p>\n","protected":false},"author":487,"featured_media":49310,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16514,16583],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-49309","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-donald-trump","8":"category-politica-internacional","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/487"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49309\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49309"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=49309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}