{"id":49958,"date":"2025-08-13T09:00:00","date_gmt":"2025-08-13T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=49958"},"modified":"2025-08-12T05:30:51","modified_gmt":"2025-08-12T08:30:51","slug":"democracias-pervertidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/democracias-pervertidas\/","title":{"rendered":"Democracias pervertidas"},"content":{"rendered":"\n<p>La aprobaci\u00f3n de la reelecci\u00f3n indefinida en El Salvador, que abre el camino para que el presidente del pa\u00eds, Nayib Bukele, se perpet\u00fae en el cargo, y la pantomima mediante la cual Nicol\u00e1s Maduro se ha proclamado ganador en las recientes elecciones venezolanas nos ponen de cara a lo que son realmente los reg\u00edmenes pol\u00edticos en la regi\u00f3n. \u00bfSon democracias? Si la democracia consiste en algo m\u00e1s que depositar un voto peri\u00f3dicamente, la respuesta es no.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSon \u201c<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/sociedades-cansadas-y-democracias-fatigadas\/\">democracias fatigadas<\/a>\u201d, el t\u00e9rmino con el que se propone recientemente etiquetar a estos reg\u00edmenes? Pero, un momento, \u00bfde perseguir qu\u00e9 empe\u00f1os se fatigaron? La fatiga sobreviene luego de un esfuerzo que usualmente permite un logro determinado pero deja exhausto al esforzado. Llamar fatiga a lo que ocurre en nuestros reg\u00edmenes pol\u00edticos sugiere, aunque no se lo proponga, que en alg\u00fan momento estas \u201cdemocracias\u201d \u2014las comillas son intencionadas\u2014 fueron reg\u00edmenes democr\u00e1ticos que ahora han perdido fuerza para seguir desarroll\u00e1ndose como tales. \u00bfFue as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Si sometemos a pruebas relativamente simples aquello que hemos padecido en la regi\u00f3n, los resultados suscitan muy serias dudas. Tomemos el equilibrio de los poderes del Estado. \u00bfEn qu\u00e9 pa\u00edses de la regi\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.asojudiciales.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/la-independencia-judicial-en-latinoamerica-retos-y-realidades.pdf\">el poder judicial ha servido como contrapeso <\/a>al ejercicio del poder por parte del Parlamento y el ejecutivo? En la Costa Rica de otra \u00e9poca ocurr\u00eda, pero ahora no es tan claro. Ni siquiera en Uruguay \u2014pa\u00eds al que usualmente se adjudica una tradici\u00f3n democr\u00e1tica sin recordar el negro periodo dictatorial entre 1973 y 1985\u2014 los jueces han estado a la altura de su funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomemos un caso de mayor rango: la igualdad de derechos, un componente indiscutible de la noci\u00f3n de democracia. \u00bfQu\u00e9 grado de igualdad de derechos han alcanzado los ciudadanos en nuestros pa\u00edses? Si no nos basta la respuesta que surja de Constituciones y leyes mentirosas y vamos a la realidad, la igualdad de derechos es una meta muy lejana en todos o casi todos los pa\u00edses latinoamericanos. Pobreza, niveles rudimentarios de educaci\u00f3n y otros obst\u00e1culos formidables impiden ejercer derechos en condiciones de igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en los pa\u00edses en los que s\u00ed se han dado pasos hacia esa meta, con frecuencia ese avance ha sido posible gracias a gobiernos a los que vacilar\u00edamos antes de etiquetar como democr\u00e1ticos. Pongamos dos ejemplos. Juan Domingo Per\u00f3n en Argentina abri\u00f3 paso a ciertos niveles de igualdad social mediante el fortalecimiento del poder sindical \u2014al que, desde luego, coopt\u00f3 y mantuvo bajo control pol\u00edtico\u2014. Por otra parte, un gobierno nacido de un golpe militar y un fraude electoral subsiguiente, como el de Manuel Odr\u00eda en el Per\u00fa, introdujo el derecho a voto de las mujeres y estableci\u00f3 la seguridad social p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo que hemos tenido dif\u00edcilmente han sido algo m\u00e1s que reg\u00edmenes en los que, durante ciertos periodos, se ha podido votar, \u00bfpor qu\u00e9 sostener, pues, que estamos ante \u201cdemocracias fatigadas\u201d? M\u00e1s bien, la tendencia que comprueban reiteradamente las encuestas es el crecimiento de los ciudadanos fatigados: hombres y mujeres que se declaran insatisfechos con la \u201cdemocracia\u201d que tienen, una que simplemente les permite designar peri\u00f3dicamente a qui\u00e9n frustrar\u00e1 sus expectativas.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese cansancio han surgido y se extienden las democracias pervertidas, que son reg\u00edmenes que mantienen el sufragio y responden a alguna demanda social extendida al tiempo que pretenden, con buenos o malos manejos, eliminar cualquier oposici\u00f3n. El crecimiento del delito y la inseguridad han dado ox\u00edgeno a propuestas como la de Bukele, que, a cambio de contrarrestar la delincuencia de las maras, est\u00e1 extinguiendo los derechos b\u00e1sicos de los salvadore\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Daniel Ortega, en Nicaragua, y el de Maduro son ejemplos de hasta d\u00f3nde puede llegarse en formas de perversi\u00f3n a las que de buena fe nadie podr\u00eda considerar democracias. Ortega y su mujer, Rosario Murillo, no conocen l\u00edmites. Ni siquiera guardan las apariencias y encarcelan sin disimulo a quien ose opon\u00e9rseles. Maduro se mantiene echando mano a cualquier recurso, a costa de millones de venezolanos que han dejado el pa\u00eds no solo por razones pol\u00edticas sino, sobre todo, econ\u00f3micas. Y de Cuba no resulta necesario ocuparse en este triste repaso.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, incluso en los ejemplos degenerativos de perversi\u00f3n, el origen no ha estado en \u201cdemocracias fatigadas\u201d sino en democracias fracasadas que no ofrecen resultados positivos para la vida de sus ciudadanos. De ah\u00ed que, junto a la insatisfacci\u00f3n, las encuestas detecten la p\u00e9rdida de fe democr\u00e1tica entre los ciudadanos. Ese es el panorama.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Am\u00e9rica Latina, m\u00e1s que democracias fatigadas, vivimos el agotamiento de los ciudadanos frente a reg\u00edmenes que, bajo el disfraz electoral, pervierten los principios democr\u00e1ticos.<\/p>\n","protected":false},"author":54,"featured_media":49959,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16468],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-49958","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-democracia","8":"category-politica","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/54"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49958\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49958"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=49958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}