{"id":50408,"date":"2025-09-05T09:00:00","date_gmt":"2025-09-05T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=50408"},"modified":"2025-09-04T06:19:05","modified_gmt":"2025-09-04T09:19:05","slug":"la-semana-laboral-de-4-dias-mas-carga-sobre-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-semana-laboral-de-4-dias-mas-carga-sobre-las-mujeres\/","title":{"rendered":"La semana laboral de 4 d\u00edas: \u00bfm\u00e1s carga sobre las mujeres?"},"content":{"rendered":"\n<p>La reducci\u00f3n de la jornada laboral a cuatro d\u00edas por semana o a un m\u00e1ximo de 32 horas manteniendo el salario ha sido recientemente objeto de experimentos exitosos en pa\u00edses como Islandia, Nueva Zelanda, Jap\u00f3n, Reino Unido y Espa\u00f1a. En Islandia, entre 2015 y 2019, un <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-internacional-57730848\">proyecto piloto<\/a> que involucr\u00f3 a m\u00e1s de 2.500 trabajadores mostr\u00f3 que la reducci\u00f3n de horas mejor\u00f3 la productividad y el bienestar y adem\u00e1s foment\u00f3 una mejor conciliaci\u00f3n entre vida laboral y personal (Haraldsson y Kellam, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los trabajos formales implican ocho o m\u00e1s horas diarias en la oficina \u2014sin contar traslados\u2014, lo que representa m\u00e1s de la mitad del tiempo activo del d\u00eda. A esto se suma el hecho de que muchas personas pasan cinco o seis d\u00edas a la semana trabajando, y solo uno o dos en tiempo familiar pleno. As\u00ed, se termina compartiendo m\u00e1s tiempo, conversaciones e incluso emociones con colegas que con nuestras parejas, hijos, padres o amistades. Ha sido parte de un modelo de vida que cada vez est\u00e1 siendo m\u00e1s cuestionado, sobre todo por las nuevas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2021 la OMS y la OIT dieron a conocer que las <a href=\"https:\/\/www.who.int\/news\/item\/17-05-2021-long-working-hours-increasing-deaths-from-heart-disease-and-stroke-who-ilo\">jornadas laborales prolongadas<\/a> provocan cerca de 745.000 muertes al a\u00f1o en el mundo, derivadas de accidentes cerebrovasculares y cardiopat\u00edas isqu\u00e9micas, lo que representa un tercio de total de muertes relacionadas con el trabajo. Trabajar seis d\u00edas por semana, con jornadas que a menudo superan las ocho horas, significa casi no tener tiempo para descansar, para estar con la familia, para el ocio o el cuidado personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Espec\u00edficamente <a href=\"https:\/\/www.ilo.org\/sites\/default\/files\/2025-03\/OIT-PANORAMA-LABORAL-2024.pdf\">en Am\u00e9rica Latina<\/a> el promedio de horas trabajadas supera las 44 horas semanales y en muchos casos las y los trabajadores cumplen ciclos de seis d\u00edas, con todas las consecuencias f\u00edsicas, psicol\u00f3gicas y sociales que tal carga genera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, ya se est\u00e1n dando pasos para reducir la duraci\u00f3n de las jornadas laborales en pa\u00edses como Chile (en 2023 se aprob\u00f3 la reducci\u00f3n de 45 a 40 horas), Uruguay (aunque no ha reducido la jornada legalmente, existe un fuerte movimiento sindical que discute el tema como parte de una agenda laboral progresista), Colombia (en 2021 se aprob\u00f3 una ley que reduce la jornada laboral de 48 a 42 horas semanales de manera gradual hasta 2026) y M\u00e9xico (se discute una reforma constitucional para reducir de 48 a 40 horas semanales de trabajo, pero a\u00fan no ha sido aprobada aunque hay una fuerte presi\u00f3n social y sindical para lograrlo).<\/p>\n\n\n\n<p>Aun cuando los avances no son homog\u00e9neos, en muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina la discusi\u00f3n sobre la disminuci\u00f3n de la carga horaria laboral se est\u00e1 abriendo espacio en las agendas pol\u00edticas, sobre todo cuando se la asocia a problemas como reducci\u00f3n de la natalidad y otros temas demogr\u00e1ficos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por qu\u00e9 el enfoque de g\u00e9nero en esta pol\u00edtica de reducci\u00f3n de carga horaria es clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La excesiva carga laboral est\u00e1 lejos de ser neutra al g\u00e9nero, pues golpea con especial fuerza a las mujeres, quienes, adem\u00e1s de enfrentar condiciones laborales adversas, cargan con la mayor parte del <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/por-que-es-importante-la-economia-del-cuidado\/\">trabajo dom\u00e9stico y de cuidados<\/a> no remunerados.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchas latinoamericanas, trabajar no termina en la puerta de la empresa o la f\u00e1brica; hay otro trabajo que comienza al llegar a casa, en una doble jornada agotadora e invisibilizada. Seg\u00fan datos de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL), las mujeres en la regi\u00f3n dedican en promedio 4 horas y 25 minutos diarios al trabajo dom\u00e9stico y de cuidados, mientras que los hombres apenas 1 hora y 23 minutos. Esto significa que las mujeres hacen m\u00e1s del triple de ese trabajo. Y no es cualquier cosa: son tareas esenciales para la reproducci\u00f3n de la vida y el sostenimiento de las familias y comunidades, pero que el sistema econ\u00f3mico tradicional ni siquiera contabiliza o entiende como trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta diferencia de casi tres horas diarias revela una desigualdad estructural que limita la autonom\u00eda econ\u00f3mica y personal de las mujeres, pero sobre todo las expone a mayores niveles de estr\u00e9s, agotamiento y exclusi\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Reducir la jornada laboral a cuatro d\u00edas por semana no deber\u00eda ser simplemente una medida para descansar m\u00e1s o mejorar la productividad. Antes bien, podr\u00eda ser una herramienta pol\u00edtica que contribuya a redistribuir el tiempo y a romper con las cadenas que atan a las mujeres a la doble o triple jornada. Adem\u00e1s, puede abrir espacios para la corresponsabilidad en los cuidados, un trabajo que apenas el pasado 7 agosto fue finalmente <a href=\"https:\/\/www.corteidh.or.cr\/docs\/comunicados\/cp_55_2025.pdf\">reconocido como derecho humano por la Corte Interamericana<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reducir horas sin considerar la desigualdad puede replicar o incluso agravar las brechas de g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No se trata solo de ganar horas, sino de abrir espacio para que la corresponsabilidad en el cuidado sea real y efectiva. Si un trabajador utiliza el d\u00eda libre para descanso o actividades personales y la trabajadora para realizar labores del hogar, la desigualdad se perpet\u00faa. Sin un enfoque de g\u00e9nero que reconozca las desigualdades estructurales, el d\u00eda libre puede terminar siendo un d\u00eda m\u00e1s de trabajo invisible para las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la reducci\u00f3n de la jornada laboral formal debe ir acompa\u00f1ada de pol\u00edticas p\u00fablicas robustas que reconozcan y redistribuyan el trabajo de cuidados: guarder\u00edas y centros de atenci\u00f3n infantil universales y accesibles que permitan a las mujeres participar plenamente en el mercado laboral; licencias parentales iguales e intransferibles para mujeres y hombres, para fomentar que ambos compartan la responsabilidad del cuidado; campa\u00f1as educativas y culturales para promover la corresponsabilidad en el hogar y desmontar los estereotipos patriarcales que naturalizan que las mujeres sean las cuidadoras exclusivas, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>No hacerlo incrementa el riesgo de que la reducci\u00f3n de jornadas termine reproduciendo la sobrecarga sobre las mujeres, porque ellas usar\u00e1n ese tiempo para seguir haciendo el trabajo dom\u00e9stico y de cuidado que el Estado y el mercado no proveen.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos aceptar que, en pleno siglo XXI, millones de mujeres latinoamericanas sigan cargando con jornadas interminables que les impiden desarrollarse plenamente y que limitan grandemente su participaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica, sin poder acumular riqueza ni bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p>La transformaci\u00f3n del tiempo de trabajo debe ser tambi\u00e9n una lucha contra la cultura patriarcal que naturaliza que las mujeres seamos las principales cuidadoras y que el trabajo dom\u00e9stico sea invisible. Ojal\u00e1 se den discusiones que nos permitan dise\u00f1ar e imaginar nuevas formas de organizaci\u00f3n social donde el cuidado sea un asunto colectivo y valorado.<\/p>\n\n\n\n<p>No es solo trabajar menos, sino trabajar mejor y vivir de forma m\u00e1s igualitaria y justa entre mujeres y hombres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reducci\u00f3n de la jornada laboral solo ser\u00e1 transformadora si va acompa\u00f1ada de pol\u00edticas que redistribuyan de manera justa el trabajo de cuidados.<\/p>\n","protected":false},"author":626,"featured_media":50409,"comment_status":"closed","ping_status":"0","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16586,16526],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-50408","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-derechos-sociales","8":"category-genero","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/626"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50408\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50408"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=50408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}