{"id":52692,"date":"2025-11-05T09:00:00","date_gmt":"2025-11-05T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=52692"},"modified":"2025-11-05T08:53:09","modified_gmt":"2025-11-05T11:53:09","slug":"del-parche-a-la-prevencion-como-alinear-el-desarrollo-en-america-latina-para-evitar-el-proximo-desastre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/del-parche-a-la-prevencion-como-alinear-el-desarrollo-en-america-latina-para-evitar-el-proximo-desastre\/","title":{"rendered":"Del parche a la prevenci\u00f3n: c\u00f3mo alinear el desarrollo en Am\u00e9rica Latina para evitar el pr\u00f3ximo desastre"},"content":{"rendered":"\n<p>A menudo, cuando ocurre una tormenta, hurac\u00e1n, erupci\u00f3n volc\u00e1nica o terremoto, persiste la costumbre de hablar de un \u201cdesastre natural\u201d. Sin embargo, las fuerzas de la naturaleza solo explican una parte de la ecuaci\u00f3n en un desastre, y en ocasiones ni siquiera la parte m\u00e1s significativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los peligros de la naturaleza se convierten en desastres como resultado de decisiones u omisiones acumuladas en los procesos de desarrollo, que incluyen la ocupaci\u00f3n y uso del suelo, las prioridades de inversi\u00f3n y est\u00e1ndares o reglas que se cumplen o ignoran. El desastre, visto as\u00ed, es una construcci\u00f3n social, m\u00e1s que natural o f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Los desastres no son fen\u00f3menos puramente naturales, sino el resultado de la interacci\u00f3n entre amenazas f\u00edsicas, naturales o construidas por intervenci\u00f3n humana (sociales, tecnol\u00f3gicas, bi\u00f3ticas) y las condiciones sociales, ambientales y econ\u00f3micas existentes. As\u00ed lo reconoce el Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2025, <a href=\"https:\/\/www.undp.org\/es\/latin-america\/publicaciones\/informe-regional-sobre-desarrollo-humano-bajo-presion-recalibrando-el-futuro-del-desarrollo-en-america-latina-y-el-caribe\"><em>Bajo presi\u00f3n: Recalibrando el futuro del desarrollo<\/em><\/a>, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva exige pasar del control&nbsp; o anticipaci\u00f3n de las amenazas a uno de gesti\u00f3n del riesgo como proceso social, integrado al proceso desarrollo&nbsp; sostenible, para anticipar, prevenir y reducir exposiciones y vulnerabilidades en un contexto de creciente incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Casos emblem\u00e1ticos en la regi\u00f3n ayudan a explicar por qu\u00e9 el desarrollo humano resiliente requiere de un cambio de paradigma en la gesti\u00f3n del riesgo. El primero es el de Choloma, en el norte de Honduras, donde el auge de las actividades de maquila multiplic\u00f3 empleo e ingresos, a costa de una urbanizaci\u00f3n acelerada sobre riberas, humedales y zonas de drenaje que se rellenaron con residuos. Muchas ordenanzas existentes para entonces se irrespetaron, y la capacidad municipal para dotar servicios y mantener cauces qued\u00f3 por detr\u00e1s del ritmo de la inversi\u00f3n. Cuando en 2017 llegaron lluvias fuertes a causa de los huracanes Mar\u00eda e Irma, la ciudad no padeci\u00f3 una \u201csorpresa clim\u00e1tica\u201d sino que enfrent\u00f3 las consecuencias de d\u00e9cadas de decisiones que normalizaron la exposici\u00f3n y ampliaron la vulnerabilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La erupci\u00f3n del Volc\u00e1n de Fuego, en Guatemala,&nbsp; en junio de 2018, ofrece otro espejo, esta vez sobre la distribuci\u00f3n desigual de la protecci\u00f3n frente a los desastres. La aldea de San Miguel Los Lotes, poblado por familias de bajos niveles socioecon\u00f3micos, result\u00f3 devastada, con centenares de v\u00edctimas, mientras que, a unos pocos kil\u00f3metros, un complejo tur\u00edstico\u2014con protocolos de contingencia, simulacros, seguros y coordinaci\u00f3n con autoridades\u2014 logr\u00f3 evacuar a tiempo y evitar p\u00e9rdidas humanas, aun cuando sufri\u00f3 severos da\u00f1os a la infraestructura del complejo. El mismo peligro, resultados opuestos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s de esa divergencia se evidencian cuatro factores: capacidades institucionales y comunitarias distintas, circulaci\u00f3n diferenciada de informaci\u00f3n, diferencias en la zonificaci\u00f3n del uso del suelo y una diferenciada confianza en las instituciones que ralentiza los sistemas de alerta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Resiliencia: del eslogan a criterio de desarrollo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Si el riesgo es socialmente construido, la resiliencia no debe reducirse a un elemento discursivo ni a un \u201ccomponente\u201d agregado al final de los proyectos. Debe operar como criterio de desarrollo desde el inicio: planificar, financiar y ejecutar pol\u00edticas p\u00fablicas, obras y programas con filtros de riesgo, asociada con escenas de multi-amenaza y adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, incorporados desde la fase de dise\u00f1o. La cuesti\u00f3n no es solo c\u00f3mo responder mejor al pr\u00f3ximo desastre, sino c\u00f3mo dejar de fabricarlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia desde <a href=\"https:\/\/www.undrr.org\/es\/publication\/casos-de-estudio-forin\">la investigaci\u00f3n forense del riesgo<\/a> indica que para lograrlo es necesario actuar principalmente en cuatro frentes de cambio. El primero es el suelo. \u00c1reas como riberas, zonas de recarga h\u00eddrica, laderas inestables y frentes costeros cr\u00edticos no pueden tratarse como \u201csuelo disponible\u201dy hay que impedir que la presi\u00f3n inmobiliaria empuje a los hogares m\u00e1s pobres hacia las \u00e1reas m\u00e1s peligrosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo es el ambiente como pol\u00edtica de reducci\u00f3n del riesgo. La degradaci\u00f3n de cuencas, manglares y coberturas vegetales convierte una lluvia intensa en inundaci\u00f3n y una ladera empinada en deslizamiento. La restauraci\u00f3n ecol\u00f3gica, el control de extracci\u00f3n de \u00e1ridos y rellenos, y la gesti\u00f3n de residuos no son decorativos \u201cverdes\u201d, sino piezas de un sistema de seguridad colectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero es la protecci\u00f3n social como amortiguador de choques. Reducir pobreza y desigualdad, que incitan el riesgo cotidiano, es, en s\u00ed mismo, reducci\u00f3n de riesgo de desastre. Viviendas seguras, acceso a agua y saneamiento, ingresos estables, seguros inclusivos y servicios p\u00fablicos robustos marcan la diferencia entre un susto y una tragedia<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto es presupuestario. La mayor parte de los recursos vinculados al riesgo se consumen en alertar, responder y reconstruir. Es indispensable invertir esa l\u00f3gica, pasar de lo compensatorio-reactivo a lo prospectivo-sostenible: incorporar filtros de riesgo y clima en bancos de proyectos, proteger presupuestos preventivos, alinear incentivos fiscales para que las municipalidades que evitan crear nuevo riesgo reciban prioridad de financiamiento, desincentivar la corrupci\u00f3n en procesos de ocupaci\u00f3n del territorio, entre otros. No se trata de gastar m\u00e1s, sino de gastar distinto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos elementos han sido destacados como parte del documento de trabajo del Informe Regional 2025 denominado \u201c<a href=\"https:\/\/www.undp.org\/latin-america\/publications\/redefining-socionatural-resilience-within-human-development-framework-disaster-risk-and-resilience-latin-america-and\">Redefiniendo la resiliencia socio-natural en el marco del desarrollo humano: desastres, riesgo y resiliencia en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/a>\u201d que alimento los hallazgos generales del Reporte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mirar el espejo y actuar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>M\u00e1s del 80% de la poblaci\u00f3n en la regi\u00f3n vive en ciudades, y el crecimiento m\u00e1s veloz se concentrar\u00e1 en las peque\u00f1as e intermedias, precisamente donde las capacidades t\u00e9cnicas y fiscales son m\u00e1s limitadas. Si la inercia prevalece, se consolidar\u00e1n territorios muy caros de corregir y muy baratos de da\u00f1ar. La ventana de oportunidad est\u00e1 en lo cotidiano: cumplir normas, mantener drenajes, organizar barrios con las instituciones y premiar presupuestariamente la prevenci\u00f3n y las alertas tempranas con participaci\u00f3n comunitaria&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Choloma y Los Lotes no son anomal\u00edas: son advertencias. La primera recuerda que el empleo y la demanda de crecimiento de corto plazo sin salvaguardas territoriales, produce riesgo como subproducto. La segunda evidencia que, ante el mismo volc\u00e1n, la desigualdad de capacidades y el contexto social que las define, decide qui\u00e9n se salva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si el desastre es el espejo, lo que devuelve no es la imagen de un clima caprichoso, sino la de un modelo de desarrollo que tolera la informalidad como v\u00e1lvula de escape, celebra inversiones sin controles y reserva la protecci\u00f3n para quienes pueden pagarla. Cambiar esa imagen requiere coherencia, continuidad en el tiempo y una regla sencilla para orientar pol\u00edticas p\u00fablicas y privadas que puede inspirarse en el Juramento Hipocr\u00e1tico: \u201cprimero, no fabricar riesgo\u201d.&nbsp;Responder, reconstruir, recuperar m\u00e1s r\u00e1pido y mejor seguir\u00e1 siendo imprescindible, y ser\u00e1 m\u00e1s eficiente y equitativo si el desarrollo incorpora el an\u00e1lisis del riesgo desde el principio. La investigaci\u00f3n forense del riesgo ofrece el puente entre diagn\u00f3stico y cambio institucional, y es uno de los <a href=\"https:\/\/www.undp.org\/es\/latin-america\/informe-regional-sobre-desarrollo-humano-2025\">instrumentos<\/a> que pueden promover un desarrollo humano resiliente.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Este art\u00edculo&nbsp;<\/sub><\/em><a href=\"https:\/\/www.undp.org\/latin-america\/publications\/gender-bias-ai-risks-and-opportunities-latin-america-and-caribbean\"><sub><em>se basa&nbsp;en los hallazgos<\/em><\/sub><\/a><em><sub>&nbsp;del Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2025, titulado \u201cBajo presi\u00f3n: Recalibrando el futuro del desarrollo\u201d, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/autor\/gemma-galdon-clavell\/\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/autor\/ana-pirela-rios\/\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Am\u00e9rica Latina, los desastres no son obra de la naturaleza, sino el resultado de decisiones de desarrollo que fabrican vulnerabilidad y riesgo desde su origen.<\/p>\n","protected":false},"author":825,"featured_media":52693,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17426,16510],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-52692","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-desastre-natural","8":"category-desarrollo","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/825"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52692\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52692"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=52692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}