{"id":52997,"date":"2025-11-17T15:00:00","date_gmt":"2025-11-17T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=52997"},"modified":"2025-11-17T08:41:28","modified_gmt":"2025-11-17T11:41:28","slug":"cop30-nuevas-ideas-con-antiguas-visiones-del-financiamiento-climtico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/cop30-nuevas-ideas-con-antiguas-visiones-del-financiamiento-climtico\/","title":{"rendered":"COP30: nuevas ideas con antiguas visiones del financiamiento clim\u00e1tico"},"content":{"rendered":"\n<p>Como en ediciones anteriores, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/cop30-el-tiempo-de-la-amazonia\/\">la COP30<\/a> evaluar\u00e1 el grado de cumplimiento de las promesas realizadas. Tambi\u00e9n surgir\u00e1n nuevos pronunciamientos y, con seguridad, nuevas promesas de fondos para los pa\u00edses en desarrollo. Entre todas ellas destacan los compromisos asumidos por los ministros de Finanzas de Azerbaiy\u00e1n y Brasil en la hoja de ruta de Bak\u00fa a Bel\u00e9m, con los que se espera incrementar los fondos destinados a los pa\u00edses en desarrollo desde los 300 mil millones comprometidos en la COP29 hasta unos 1,3 billones de d\u00f3lares anuales a partir del a\u00f1o 2035. Nuevas ambiciones, viejas promesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva COP tambi\u00e9n evidenciar\u00e1 la ausencia de la delegaci\u00f3n estadounidense, as\u00ed como el retroceso de las ambiciones clim\u00e1ticas entre los europeos. M\u00e1s all\u00e1 del oscurantismo que prevalece en Washington o de los temores que emergen en los despachos de Bruselas, Bel\u00e9m pone de manifiesto el cisma geopol\u00edtico que atraviesa el esquema multilateral. Este nuevo contexto limita, evidentemente, las posibilidades de \u00e9xito de las propuestas mencionadas e impulsa el avance de nuevas exploraciones petrol\u00edferas, un entusiasmo que comparten numerosos l\u00edderes latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Independientemente de las distintas visiones, las discusiones no podr\u00e1n soslayar los problemas de financiamiento que enfrentan las econom\u00edas insulares y los pa\u00edses en desarrollo (EIPED). Esto incluye la necesidad de fondos para la mitigaci\u00f3n, la adaptaci\u00f3n y para cubrir los costos derivados de los desastres naturales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2025 nos obliga a retrotraer las miradas a Par\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las discusiones que surjan en Bel\u00e9m no podr\u00e1n evadir la triste realidad.<a href=\"https:\/\/news.un.org\/en\/story\/2025\/11\/1166255\"> Un documento recientemente publicado por Naciones Unidas<\/a> destaca que la temperatura promedio global se encamina a superar la barrera de los 2.8 C por encima de la temperatura pre industrial. Y es que la mayor\u00eda de los pa\u00edses prefiere sacrificar al planeta antes que abandonar proyectos intensivos en carbono. En lugar de disminuir, el diferencial de emisiones crece a\u00f1o tras a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, los da\u00f1os ocasionados por los desastres naturales aumentan: seg\u00fan la empresa reaseguradora Munich Re, las p\u00e9rdidas ocasionadas por el cambio clim\u00e1tico<a href=\"https:\/\/www.munichre.com\/content\/dam\/munichre\/mrwebsitespressreleases\/MunichRe-NatCAT-Stats2024-Full-Year-Factsheet.pdf\/_jcr_content\/renditions\/original.\/MunichRe-NatCAT-Stats2024-Full-Year-Factsheet.pdf\"> en 2024 ascendieron a unos US$ 320 mil millones<\/a>. El costo de la inacci\u00f3n aumenta a\u00f1o tras a\u00f1o, particularmente entre los EIPED. La brecha de financiamiento es particularmente aguda en materia de adaptaci\u00f3n. Pero los efectos van m\u00e1s all\u00e1 de lo monetario. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud estima que las mayores temperaturas incrementar\u00e1n en el futuro inmediato las muertes anuales en m\u00e1s de 250 mil personas, afectando m\u00e1s a quienes menos tienen.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras las petroleras logran postergar la transici\u00f3n, los riesgos clim\u00e1ticos aumentan, as\u00ed como los costos de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva COP tambi\u00e9n nos hace replantearnos el tan mencionado discurso, conocido como la \u201ctragedia del horizonte\u201d, del Primer Ministro Mark Carney ante la banca en Londres hace diez a\u00f1os. Y es que tambi\u00e9n aqu\u00ed las expectativas terminaron marchit\u00e1ndose, lo que demuestra que no es posible revertir el patr\u00f3n de financiamiento a partir de cambios cosm\u00e9ticos en el funcionamiento de los mercados. No basta una mayor transparencia ni la disponibilidad de informaci\u00f3n si la rentabilidad de corto plazo sigue determinando la asignaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo,<a href=\"https:\/\/cop30.br\/en\/news-about-cop30\/report-of-the-cop30-circle-of-finance-ministers-launched-during-imf-and-world-bank-meetings\"> un documento preparatorio para la COP30 emitido por los ministros de finanzas<\/a> vuelve a destacar la necesidad de implementar el mismo tipo de medidas por parte de los EIPED, mejorar la transparencia y desregular el sistema financiero para as\u00ed mejorar el acceso a los fondos. La soluci\u00f3n propuesta, en definitiva, recrea el rol subsidiario que debe ocupar el Estado en materia clim\u00e1tica ya que su funci\u00f3n primordial es reducir el riesgo macroecon\u00f3mico que enfrentan los inversores. El celo para reducir las restricciones legales a las entidades financieras les impide a estas mismas mencionar la debilidad institucional que enfrentan los pa\u00edses, cuya escasa capacidad regulatoria impide el surgimiento de medidas prudentes en materia ambiental.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio de humor entre los inversores debilit\u00f3 el impulso encabezado por el Primer Ministro canadiense destinado a transformar el sistema financiero. Y es que el sector privado subestima los riesgos econ\u00f3micos y financieros que conlleva la emergencia actual. Los escenarios que utilizan las entidades financieras desconocen el mencionado crecimiento en costos al que nos arrastra la tragedia ambiental. En los mercados de capitales se deber\u00eda penalizar a aquellas compa\u00f1\u00edas que acumulen reservas por encima del presupuesto de carbono necesario para impedir un mayor calentamiento. Del mismo modo, se debe comenzar a regular los flujos transfronterizos que intermedian los bancos globales cuando se dirigen a financiar proyectos intensivos en carbono. Pero pese a las deficiencias que acompa\u00f1an a este tipo de fondos, la propuesta de financiamiento que traza la ruta de Bak\u00fa a Bel\u00e9m plantea que el sector privado garantizar\u00eda la mitad de los fondos sugeridos (U$S 650 mil millones).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello afecta el nivel de deuda de los pa\u00edses menos desarrollados, al tiempo que aumenta su exposici\u00f3n al riesgo financiero. En este sentido, el An\u00e1lisis de Sostenibilidad de la Deuda Soberana (DSA) que lleva a cabo el FMI \u2013 BM deber\u00eda ser ejemplar. Pero no lo es. Lamentablemente, el esquema de an\u00e1lisis actualmente en uso subestima el riesgo clim\u00e1tico. Mientras enfrentan crecientes da\u00f1os y perjuicios y crecen sus costos de adaptaci\u00f3n, los pa\u00edses m\u00e1s expuestos observan un mayor costo de endeudamiento mientras los fondos prometidos siguen sin aparecer. Y de hecho, los esfuerzos de los pa\u00edses que si destinan recursos fiscales, no son considerados en el DSA.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los puntos de quiebre que parec\u00edan lejanos se acercan, los riesgos se acumulan y los \u201ccisnes verdes\u201d amenazan al sistema financiero. El riesgo de \u201cruina\u201d deber\u00eda inducir a los gobernantes a regular al sector e implementar un enfoque prudente, pero las presiones de los \u201clobos\u201d sigue siendo m\u00e1s fuerte. El cabildeo de aquellos que manejan los fondos de inversi\u00f3n es m\u00e1s fuerte que las evidencias que surgen de la comunidad cient\u00edfica.El intento de ocultar el sesgo de corto plazo que exhiben los mercados financieros impide avanzar con una propuesta que priorice el financiamiento de largo plazo y que otorgue un mayor protagonismo a la sociedad civil. Las propuestas para una \u201c<em>nueva era en el financiamiento clim\u00e1tico<\/em>\u201d se parecen mucho a las viejas soluciones que usualmente surgen del sector financiero, industria tambi\u00e9n \u201ccautiva\u201d de los intereses de los combustibles f\u00f3siles. Como muchos plantean, resulta m\u00e1s factible esperar el fin del mundo que impulsar una transformaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico actual.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La COP30 llega cargada de nuevas promesas de financiamiento clim\u00e1tico, pero atrapada en las mismas visiones fallidas que han impedido enfrentar una crisis que avanza m\u00e1s r\u00e1pido que la voluntad pol\u00edtica global.<\/p>\n","protected":false},"author":213,"featured_media":52998,"comment_status":"closed","ping_status":"0","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17472,16590],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-52997","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cop30","8":"category-mercado-financiero","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/213"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52997"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52997\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52998"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52997"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=52997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}