{"id":53603,"date":"2025-12-02T15:00:00","date_gmt":"2025-12-02T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=53603"},"modified":"2025-12-05T08:36:03","modified_gmt":"2025-12-05T11:36:03","slug":"el-salvador-un-sistema-de-posguerra-colapsado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-salvador-un-sistema-de-posguerra-colapsado\/","title":{"rendered":"El Salvador: un sistema de posguerra colapsado"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 El Salvador a precipitarse por las simas del autoritarismo y la erosi\u00f3n del estado de derecho actuales? \u00bfJustifica el feudo de la violencia y la behetr\u00eda pol\u00edtica tal resultado? En honor a la verdad, el pa\u00eds nunca fue un remanso de paz. Desde su independencia de Espa\u00f1a (mediados del siglo XIX), la violencia end\u00e9mica es parte de su ADN: golpes de estado, represiones militares, levantamientos campesinos y masacres a cargo del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ingredientes, pues, ya flotaban en la sopa primigenia que nos lleva al turbulento siglo XX y al XXI: la desigualdad social y la debilidad de los organismos del Estado coadyuvaron en el ensamblaje de las bases que sintetizaron el gen de la ubicua violencia, siendo la conflagraci\u00f3n civil iniciada en 1980 una de las consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras los Acuerdos de Paz de 1992, El Salvador entr\u00f3 en una posguerra que deb\u00eda materializarlos. El pa\u00eds fue gobernado por ARENA (1989\u20132009) y el FMLN (2009\u20132019). Las metas \u2014desmilitarizaci\u00f3n, elecciones libres y libertad de expresi\u00f3n\u2014 fracasaron: persistieron la impunidad, la desigualdad y la debilidad del poder. No es de extra\u00f1ar, por consiguiente, que la violencia de las maras, la inseguridad y la desconfianza en las instituciones minaran la fe en la democracia. En este sumidero de credibilidad y justicia emergi\u00f3 el ahora presidente Nayib Bukele, s\u00edmbolo del agotamiento del sistema de posguerra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bukele: \u2018outsider, ma non troppo\u2019<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Bukele se presenta como un reci\u00e9n llegado ajeno a la casta pol\u00edtica, un hombre moderno, del pueblo, hiperactivo en redes \u2014<em>troll<\/em> humano a ratos\u2014, lo cierto es que naveg\u00f3 c\u00f3modamente en la pol\u00edtica tradicional: fue alcalde por el FMLN (nada menos que de la capital) gracias a los v\u00ednculos y recursos de su acomodada familia. Su expulsi\u00f3n del partido fue una huida hacia adelante para reinventarse como antisistema, pero en realidad es un hombre del sistema. Bukele ha sabido usar de forma magistral la fachada de independiente para consolidar su poder, con sus propias redes de privilegio, corrupci\u00f3n y clientelismo que han hecho enriquecerse a su familia desde que maneja las riendas del pa\u00eds. Hoy ejerce ese control mediante el sometimiento del poder judicial y la opacidad en el uso de fondos p\u00fablicos y\/o del <em>bitcoin<\/em>, motivo por el cual ha sido sancionado por Estados Unidos. Despu\u00e9s lleg\u00f3 Donald Trump.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El bukelismo, a la b\u00fasqueda de etiquetas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Su modelo tiene componentes de lo que llamo el orbanismo (en su vertiente tropical), en referencia a Viktor Orb\u00e1n, presidente de Hungr\u00eda, que usa su victoria electoral como una especie de revoluci\u00f3n querida por el pueblo, que le da carta blanca para la concentraci\u00f3n del poder y el desmantelamiento de la institucionalidad democr\u00e1tica, aunque sin tocar el sistema en s\u00ed mismo, mediante el control del poder judicial y legislativo. A esto se suma el punitivismo, basado en la represi\u00f3n y la mano dura contra las pandillas para ganar popularidad, aparentando eficacia en seguridad mientras se mantienen redes de privilegio y se erosionan las libertades civiles. La victoria del bukelismo reside en imponer la dicotom\u00eda derechos humanos contra seguridad, present\u00e1ndola como un hecho consumado, fuera de toda discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La f\u00f3rmula contiene, del mismo modo, un autoritarismo consistente en reg\u00edmenes de excepci\u00f3n permanente que justifican masivas y\/o arbitrarias detenciones y violaciones sistem\u00e1ticas de derechos humanos. Tambi\u00e9n se ha dado al bukelismo el apelativo de autoritarismo popular, que enlaza con una tradici\u00f3n de caudillismo que ech\u00f3 ra\u00edces y prosper\u00f3 en la regi\u00f3n: votar por \u00e9l no es algo nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Unos \u201clogros\u201d con trampa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bukele presume de haber reducido la violencia con su \u201cmano dura\u201d. Con todo, no es ni original: ya existieron los planes Mano Dura y S\u00faper Mano Dura a principios de siglo. Pero, en realidad, se trata de una mano bajo cuerda, izquierda y blanda: la simple negociaci\u00f3n con las maras MS-13 y Barrio 18 (las m\u00e1s importantes, si bien no las \u00fanicas). Dos de sus l\u00edderes afirmaron que, desde 2014, Bukele pact\u00f3 con ellos ofreciendo beneficios penitenciarios y dinero a cambio de apoyo electoral, que se materializ\u00f3 mediante el control territorial de las pandillas para coaccionar el voto y reducir temporalmente homicidios, mejorando as\u00ed la imagen del entonces candidato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De agentes y Constituciones: la profundizaci\u00f3n de Bukele en el autoritarismo&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dos hitos han marcado el 2025, un a\u00f1o fecundo en el cap\u00edtulo del desguace paulatino de las instituciones democr\u00e1ticas: la reforma de la Constituci\u00f3n y la Ley de Agentes Extranjeros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la reforma constitucional, ya ha sido un recurso habitual en Per\u00fa, Colombia, Nicaragua, Venezuela o Hungr\u00eda, que suponen una tendencia a confundir Constituci\u00f3n con programa electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>El 31 de julio de 2025, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprob\u00f3 una reforma expr\u00e9s de la Constituci\u00f3n con tintes muy orbanianos; a saber: uso la de amplia mayor\u00eda de Nuevas Ideas \u2015el partido de Bukele\u2015 en el Parlamento como apisonadora, sustrayendo todo debate a la oposici\u00f3n (con eximios plazos) y, por \u00faltimo, confundiendo intencionadamente una carta magna con un programa electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cConstituci\u00f3n de Bukele\u201d despliega los siguientes jalones: 1) permite la reelecci\u00f3n presidencial indefinida; 2) ampl\u00eda el per\u00edodo presidencial de cinco a seis a\u00f1os; 3) elimina la segunda vuelta electoral, lo que en un sistema presidencialista reduce las garant\u00edas de representatividad y legitimidad del presidente electo; 4) se adelanta en dos a\u00f1os el inicio del pr\u00f3ximo mandato, al objeto de sincronizar las elecciones generales con las legislativas y municipales de 2027: todo al servicio de Bukele. La reforma supone la virtual fundaci\u00f3n de un sistema pol\u00edtico nuevo, un golpismo callado que pone en solfa los principios de alternancia y limitaci\u00f3n del poder fijados en la Constituci\u00f3n de 1983, refuerza la concentraci\u00f3n del poder y mengua la alternancia y los mecanismos de control y equilibrio entre poderes de todo est\u00e1ndar democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro acontecimiento jur\u00eddico decisivo de 2025 es la Ley de Agentes Extranjeros, aprobada v\u00eda decreto n\u00ba 308. La huella de Vladimir Putin es tenaz, con sus leyes de 2012 (modificaciones en 2022 y 2025). La ley georgiana de 2023 pr\u00e1cticamente calca a la rusa y a buen seguro inspir\u00f3 a Trump a golpe de \u00f3rdenes ejecutivas.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley salvadore\u00f1a se llama igual que la rusa y los conspicuos conspiracionistas deben de estar encantados, pues la norma salvadore\u00f1a se aprob\u00f3 el 30 de mayo de 2025 y la modificaci\u00f3n rusa, en junio. En cualquier paso, es palmario que las dos coinciden en los mismos objetivos, controlar y estigmatizar a organizaciones que reciben financiamiento extranjero, con una diferencia: que la ley salvadore\u00f1a es m\u00e1s agresiva a\u00fan que la rusa en el \u00e1mbito de sanciones econ\u00f3micas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Ley de Agentes Extranjeros de El Salvador (2025) establece varias medidas que arrasan todo patr\u00f3n democr\u00e1tico: 1) obliga a las personas y organizaciones que reciban financiaci\u00f3n de fuera del pa\u00eds a registrarse como \u201cagentes extranjeros\u201d; 2) grava con un impuesto del 30%&nbsp; dichos fondos; 3) estipula fuertes sanciones econ\u00f3micas para quienes no cumplan; 4) usa una redacci\u00f3n ambigua que podr\u00eda dar lugar a a\u00fan mayores restricciones de la libertad de asociaci\u00f3n y expresi\u00f3n; 5) estigmatiza a las organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil (lo que se traduce en persecuci\u00f3n y detenci\u00f3n de activistas), forz\u00e1ndolas a interrumpir sus actividades. La consecuencia inmediata es que importantes ONG como Cristosal ya no operan desde El Salvador, y lo hacen desde Honduras y Guatemala. Los otros grandes perjudicados son los medios de informaci\u00f3n. As\u00ed, la vieja APES (Asociaci\u00f3n de Periodistas de El Salvador), fundada en 1936, o diarios como <em>El Faro<\/em> han adoptado similares medidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Ley de Agentes Extranjeros ha suscitado una honda preocupaci\u00f3n internacional, con la ONU instando a garantizar un entorno seguro para la sociedad civil y el respeto de los derechos humanos. De igual modo, la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) o la Uni\u00f3n Europea (UE) criticaron la ley salvadore\u00f1a, lo que provoc\u00f3 la ira de Buekele. En su l\u00ednea a golpe de (antiguo) <em>tweet<\/em>, el l\u00edder salvadore\u00f1o reprocha a la UE ser un bloque envejecido, burocr\u00e1tico, dependiente de la energ\u00eda y tecnol\u00f3gicamente rezagado que se permite a\u00fan dar lecciones al mundo. Es un buen final para este art\u00edculo: resume perfectamente el <em>modus operandi<\/em> discursivo de Bukele, enumerando los defectos de la UE que comparten sus contrapartes de extrema derecha del continente europeo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Salvador vive el colapso de su sistema democr\u00e1tico posguerra, mientras Bukele concentra poder bajo un modelo autoritario legitimado por la promesa de seguridad.<\/p>\n","protected":false},"author":843,"featured_media":53604,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16689,16541,16575],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-53603","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-autocracia","8":"category-bukele","9":"category-el-salvador-es","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/843"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53603"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53603\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53603"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=53603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}