{"id":54030,"date":"2025-12-15T15:00:00","date_gmt":"2025-12-15T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=54030"},"modified":"2025-12-15T08:22:32","modified_gmt":"2025-12-15T11:22:32","slug":"chile-el-fin-del-clivaje-dictadura-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/chile-el-fin-del-clivaje-dictadura-democracia\/","title":{"rendered":"Chile: el fin del clivaje dictadura\u2013democracia"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfQu\u00e9 vimos este domingo? M\u00e1s all\u00e1 del resultado \u2014contundente y sin apelaci\u00f3n\u2014, lo primero es reconocer el funcionamiento del sistema: en poco menos de dos horas tras el cierre de mesas, el Servicio Electoral ya hab\u00eda escrutado cerca del 97% de los votos. A esa altura, el conservador Jos\u00e9 Antonio Kast superaba el 58.2%, con m\u00e1s de siete millones de votos. Mientras algunos escrib\u00edan en las redes \u201cse acaBoric\u201d, otros ironizaban con \u201ccuatro a\u00f1os de Kastigo\u201d. Los principales actores pol\u00edticos, entretanto, hicieron gala de un comportamiento republicano y un indudable compromiso con la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el verdadero significado de esta elecci\u00f3n est\u00e1 en la irrupci\u00f3n de un nuevo clivaje que organiz\u00f3 el voto. Por primera vez desde el retorno a la democracia, Chile tiene un presidente que vot\u00f3 por el <em>S\u00ed<\/em> en el plebiscito de 1988 \u2014para decidir si&nbsp; Pinochet segu\u00eda o no en el poder\u2014&nbsp; y que, adem\u00e1s, particip\u00f3 activamente en la campa\u00f1a de Pinochet. El ex presidente Pi\u00f1era, recordemos, hab\u00eda votado <em>No<\/em>. Este dato, por s\u00ed solo, habr\u00eda sido impensable durante d\u00e9cadas, no porque la derecha no pudiera ganar \u2014ya lo hab\u00eda hecho\u2014, sino porque el clivaje dictadura\/antidictadura funcionaba como un l\u00edmite estructurante simb\u00f3lico. Ese l\u00edmite, hoy, ya no organiza la pol\u00edtica chilena, tal como lo argumento en una investigaci\u00f3n reciente titulada<a href=\"https:\/\/papers.ssrn.com\/sol3\/papers.cfm?abstract_id=5908183\"> \u201cRestauraci\u00f3n vs. Refundaci\u00f3n: C\u00f3mo el ciclo 2019\u20132023 reconfigur\u00f3 el conflicto pol\u00edtico chileno\u201d<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La elecci\u00f3n de 2025 no solo marca un cambio de gobierno; marca algo m\u00e1s profundo: el desplazamiento del eje que orden\u00f3 la competencia pol\u00edtica durante m\u00e1s de 25 a\u00f1os. La evidencia territorial es elocuente. El mapa electoral de esta elecci\u00f3n se parece mucho m\u00e1s al plebiscito de salida de 2022 a partir del que se rechaz\u00f3 la propuesta de nueva Constituci\u00f3n elaborada por un convenci\u00f3n mayoritariamente progresista \u2014y, en menor medida, al del texto constitucional de 2023\u2014 que a cualquier votaci\u00f3n asociada a la transici\u00f3n democr\u00e1tica. Comunas que votaron Rechazo en 2022 volvieron a alinearse de forma casi id\u00e9ntica en 2025. En cambio, el peso explicativo del plebiscito de 1988 se diluye cuando se incorpora el ciclo reciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es una met\u00e1fora ni una intuici\u00f3n impresionista: es un realineamiento territorial observable. Cuando se comparan sistem\u00e1ticamente las elecciones desde 1988 hasta hoy, el patr\u00f3n es claro. El voto de 2025 replica casi punto por punto la geograf\u00eda del plebiscito de 2022. El viejo clivaje democracia-dictadura sobrevive como identidad simb\u00f3lica, pero ha dejado de estructurar de manera decisiva la competencia electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 lo reemplaza? Un eje distinto, nacido del ciclo abierto en 2019: restauraci\u00f3n versus refundaci\u00f3n. Este nuevo eje no se define por posiciones frente a la dictadura, sino por interpretaciones contrapuestas del estallido social, del orden p\u00fablico y del proceso constituyente. Para el polo restaurador, el estallido represent\u00f3 una ruptura del orden, una erosi\u00f3n de la autoridad del Estado y una deriva institucional que debe corregirse. Para el polo refundacional, fue la expresi\u00f3n leg\u00edtima de un malestar acumulado y la evidencia de un modelo agotado que requer\u00eda transformaciones profundas.<\/p>\n\n\n\n<p>La campa\u00f1a presidencial lo mostr\u00f3 con nitidez. Tanto el derechista opositor Kast como la candidata oficilista de izquierda Jara estructuraron sus diagn\u00f3sticos en torno al ciclo 2019\u20132023, no en torno al pasado autoritario. La diferencia estuvo en el \u00e9nfasis: Kast habl\u00f3, sobre todo, de \u201cc\u00f3mo\u201d alcanzar el orden \u2014seguridad p\u00fablica, control, capacidad estatal\u2014, mientras Jara se concentr\u00f3 en el \u201cqu\u00e9\u201d de la transformaci\u00f3n \u2014derechos sociales, rol del Estado,\u2014. Pero ninguno organiz\u00f3 su narrativa a partir del eje dictadura\/democracia. Su virtual ausencia es tan reveladora como su antigua omnipresencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este desplazamiento no se limita a los discursos. Tambi\u00e9n se observa en los alineamientos de \u00e9lite. Figuras hist\u00f3ricamente asociadas al <em>No<\/em> de 1988 han apoyado candidaturas ubicadas en el polo restaurador. El caso m\u00e1s sorprendente es el del expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle: hijo de un presidente asesinado por la dictadura y s\u00edmbolo de la transici\u00f3n, hoy respalda posiciones impensables bajo el viejo clivaje. Desde la teor\u00eda comparada, este tipo de \u201ccruce del Rubic\u00f3n\u201d es una se\u00f1al cl\u00e1sica de debilitamiento estructural de un eje hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos dir\u00e1n que esto es solo alternancia, desaprobaci\u00f3n del gobierno saliente o voto castigo. Pero esa explicaci\u00f3n no cuadra con los datos. La alternancia produce oscilaciones; no genera correlaciones territoriales tan altas y persistentes entre elecciones de distinto tipo, ni reordena simult\u00e1neamente el discurso de ambos bloques en torno a un mismo ciclo interpretativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que estamos viendo es otra cosa: es, posiblemente, un clivaje en formaci\u00f3n. No plenamente institucionalizado, a\u00fan sin anclaje organizativo completo, pero ya lo suficientemente potente como para estructurar el voto, las campa\u00f1as y las estrategias de \u00e9lite.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene detenerse en un punto. Este eje no describe proyectos de gobierno cerrados ni permite anticipar trayectorias democr\u00e1ticas futuras. Restauraci\u00f3n y refundaci\u00f3n no equivalen a moderaci\u00f3n o radicalizaci\u00f3n, ni a m\u00e1s o menos democracia. Son marcos interpretativos mediante los cuales actores pol\u00edticos y electorados procesan el ciclo abierto en 2019: diagn\u00f3sticos distintos sobre orden, legitimidad y cambio. Confundir este eje con una evaluaci\u00f3n normativa de los gobiernos ser\u00eda un error.<\/p>\n\n\n\n<p>La referencia a \u201clos 30 a\u00f1os\u201d sintetiza con claridad este nuevo eje. En Chile, esa expresi\u00f3n se populariz\u00f3 durante el estallido social de 2019 a trav\u00e9s de la consigna \u201cno son 30 pesos, son 30 a\u00f1os\u201d, aludiendo no al alza puntual del transporte p\u00fablico, sino a las tres d\u00e9cadas posteriores al fin de la dictadura. Ese ciclo estuvo marcado por estabilidad institucional, crecimiento econ\u00f3mico y reformas graduales, pero tambi\u00e9n por desigualdades persistentes y una creciente distancia entre ciudadan\u00eda y \u00e9lites. Para algunos, el estallido represent\u00f3 una ruptura injustificada de un orden que hab\u00eda producido avances sustantivos; para otros, fue la evidencia de un modelo agotado que exig\u00eda transformaciones profundas. Esta diferencia no es anecd\u00f3tica: estructura hoy la competencia pol\u00edtica de manera mucho m\u00e1s decisiva que las posiciones frente al r\u00e9gimen autoritario del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>La elecci\u00f3n de 2025 no clausura este proceso. Pero deja algo claro: el eje dictadura\u2013democracia ha dejado de ser el principio organizador central de la pol\u00edtica chilena. El pa\u00eds debate hoy c\u00f3mo interpretar y cerrar \u2014o profundizar\u2014 la crisis abierta a partir de 2019. Leer este escenario como una mera repetici\u00f3n de los clivajes de la transici\u00f3n, o como si a\u00fan estuvi\u00e9ramos en 1988, es simplemente no comprender la naturaleza de las tensiones pol\u00edticas actuales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La elecci\u00f3n presidencial de 2025 confirma un profundo realineamiento pol\u00edtico en Chile: el hist\u00f3rico clivaje dictadura\u2013democracia deja de estructurar el voto, desplazado por un nuevo eje de conflicto surgido del ciclo abierto en 2019.<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":54031,"comment_status":"closed","ping_status":"0","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16471,16521],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-54030","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-elecciones","8":"category-chile-es","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54030","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54030"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54030\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54030"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54030"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54030"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=54030"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}