{"id":54359,"date":"2026-01-04T08:00:00","date_gmt":"2026-01-04T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=54359"},"modified":"2026-01-05T12:46:42","modified_gmt":"2026-01-05T15:46:42","slug":"venezuela-el-capitulo-que-se-cerro-el-pais-que-queda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/venezuela-el-capitulo-que-se-cerro-el-pais-que-queda\/","title":{"rendered":"Venezuela: el cap\u00edtulo que se cerr\u00f3, el pa\u00eds que queda"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras a\u00f1os de colapso econ\u00f3mico, represi\u00f3n sistem\u00e1tica y elecciones abiertamente manipuladas, la salida de Nicol\u00e1s Maduro del poder el 3 de enero de 2026 se percibe, a primera vista, como una ruptura definitiva con un pasado fallido. Durante m\u00e1s de una d\u00e9cada, Venezuela sufri\u00f3 una de las contracciones econ\u00f3micas m\u00e1s severas registradas en tiempos de paz: entre 2013 y 2021, la econom\u00eda se redujo a cerca de una cuarta parte de su tama\u00f1o original, y aunque hubo una leve recuperaci\u00f3n posterior impulsada por el repunte petrolero, esta nunca se tradujo en bienestar generalizado. Para millones de venezolanos, exhaustos por la pobreza, la emigraci\u00f3n forzada y la ausencia de horizontes, el fin del madurismo parece cerrar un ciclo hist\u00f3rico iniciado con Hugo Ch\u00e1vez en 1999. Sin embargo, la forma en que se produjo este desenlace \u2014una invasi\u00f3n breve pero extremadamente violenta\u2014 obliga a una reflexi\u00f3n m\u00e1s sobria. La historia demuestra que, aunque los reg\u00edmenes autoritarios pueden caer r\u00e1pidamente por la fuerza, la construcci\u00f3n de un orden democr\u00e1tico estable es siempre un proceso largo, fr\u00e1gil y profundamente incierto.<\/p>\n\n\n\n<p>No existe duda razonable de que Maduro hab\u00eda perdido el consentimiento popular. La elecci\u00f3n presidencial de 2024, ganada de manera contundente por la oposici\u00f3n y respaldada por una recolecci\u00f3n rigurosa y digitalizada de m\u00e1s del 80 % de las actas, lo dej\u00f3 sin legitimidad democr\u00e1tica alguna. La negativa del r\u00e9gimen a reconocer ese resultado confirm\u00f3 que el poder ya no se sosten\u00eda en el voto, sino exclusivamente en la coerci\u00f3n. A esto se sum\u00f3 un deterioro econ\u00f3mico extremo: el salario m\u00ednimo oficial cay\u00f3 a alrededor de 130 bol\u00edvares mensuales \u2014menos de un d\u00f3lar\u2014, incluso los empleados p\u00fablicos con bonos dif\u00edcilmente superaban los 100 d\u00f3lares al mes, y alimentar a una familia costaba varias veces esa cifra. La inflaci\u00f3n, que hab\u00eda descendido transitoriamente, volvi\u00f3 a acelerarse, con proyecciones que apuntaban a niveles cercanos al 700 % anual. Cerca de ocho millones de venezolanos abandonaron el pa\u00eds en poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, convirtiendo el \u00e9xodo venezolano en uno de los mayores desplazamientos humanos del mundo contempor\u00e1neo fuera de una guerra convencional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" data-id=\"51423\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>En ese contexto, no sorprende que una parte significativa de la poblaci\u00f3n estuviera dispuesta a respaldar casi cualquier v\u00eda que prometiera un cambio r\u00e1pido, incluida la intervenci\u00f3n militar extranjera. La desesperaci\u00f3n social reduce el margen para el c\u00e1lculo pol\u00edtico de largo plazo. Sin embargo, la idea de que la ca\u00edda violenta de un aut\u00f3crata conduce autom\u00e1ticamente a la democracia es una ilusi\u00f3n peligrosa. Venezuela no es una hoja en blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os finales del chavismo, el poder se fragment\u00f3 entre m\u00faltiples actores armados y burocr\u00e1ticos. Altos mandos militares controlaban sectores clave de la econom\u00eda; los servicios de inteligencia operaban con amplia impunidad; redes de corrupci\u00f3n ligadas al narcotr\u00e1fico y la miner\u00eda ilegal se consolidaron; y los colectivos armados se afianzaron en zonas urbanas como fuerzas parapoliciales. A ello se sum\u00f3 la presencia de grupos armados extranjeros, en particular la guerrilla colombiana del ELN, que lleg\u00f3 a contar con miles de combatientes operando en territorio venezolano bajo una relaci\u00f3n de cooperaci\u00f3n con el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>El crimen organizado tambi\u00e9n adquiri\u00f3 una dimensi\u00f3n transnacional. El Tren de Aragua, surgido en Venezuela y tolerado durante a\u00f1os mediante pactos informales, se expandi\u00f3 por Am\u00e9rica Latina y se convirti\u00f3 en una de las redes criminales m\u00e1s poderosas de la di\u00e1spora venezolana. Funcionarios del r\u00e9gimen se beneficiaron de estas relaciones, que ayudaron a reducir temporalmente los homicidios, pero a costa de fortalecer estructuras armadas aut\u00f3nomas. Ninguno de estos actores desapareci\u00f3 con la salida de Maduro. Por el contrario, una transici\u00f3n s\u00fabita y violenta amenaza con romper los equilibrios informales que, aunque perversos, hab\u00edan contenido una violencia a\u00fan mayor, incentivando disputas por territorio, rentas ilegales y poder pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>El riesgo m\u00e1s inmediato se encuentra dentro de las propias fuerzas armadas y de seguridad. Aunque algunos oficiales pueden alinearse con las nuevas autoridades, otros siguen profundamente comprometidos por corrupci\u00f3n, narcotr\u00e1fico o violaciones de derechos humanos documentadas por instancias internacionales. Un estamento militar dividido \u2014o uno que perciba las reformas democr\u00e1ticas como una amenaza existencial\u2014 puede convertirse en un factor permanente de inestabilidad. Sustituir a un caudillo por otro, o por una junta militar que gobierne tras un rostro civil, sigue siendo una posibilidad real.<\/p>\n\n\n\n<p>A estos riesgos internos se suma una dimensi\u00f3n externa inquietante. La operaci\u00f3n que puso fin al gobierno de Maduro fue impulsada por una administraci\u00f3n estadounidense que, pese a proclamarse \u00abantiguerras\u00bb, ha demostrado una clara disposici\u00f3n al uso unilateral y expansivo de la fuerza. La invasi\u00f3n no solo plantea serias dudas \u00e9ticas y pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n problemas evidentes de legalidad internacional y constitucional. El secuestro de un jefe de Estado extranjero y el uso de la fuerza sin autorizaci\u00f3n multilateral sientan un precedente peligroso para la regi\u00f3n y para el orden internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Las justificaciones ofrecidas \u2014desde el narcotr\u00e1fico hasta la restauraci\u00f3n de la democracia\u2014 resultan d\u00e9biles y selectivas. Venezuela no ha sido un actor central en el flujo de coca\u00edna hacia Estados Unidos, y el \u00e9nfasis posterior en el acceso a sus vastas reservas petroleras, junto con la reactivaci\u00f3n expl\u00edcita de una versi\u00f3n endurecida de la Doctrina Monroe, revela motivaciones geopol\u00edticas m\u00e1s amplias: reafirmar la primac\u00eda estadounidense en el hemisferio y contener la influencia china en Am\u00e9rica Latina. Las amenazas posteriores contra otros pa\u00edses de la regi\u00f3n refuerzan esta lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de tratarse de una operaci\u00f3n quir\u00fargica con un final claro, ya se observan se\u00f1ales tempranas de deriva hacia la ocupaci\u00f3n y el \u00abnation<em>-building<\/em>.\u00bb En un pa\u00eds social y pol\u00edticamente fragmentado como Venezuela, incluso ejercicios de planificaci\u00f3n militar estadounidenses hab\u00edan advertido que un colapso abrupto del r\u00e9gimen pod\u00eda derivar en un per\u00edodo prolongado de violencia y caos, con efectos directos sobre la migraci\u00f3n regional.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n venezolana, ahora llamada a liderar la transici\u00f3n, debe aprender tanto de su historia interna como de este nuevo contexto. Sus avances m\u00e1s duraderos en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas no se lograron mediante atajos violentos ni delegando la estrategia en potencias extranjeras, sino a trav\u00e9s de elecciones, unidad y negociaci\u00f3n. El refer\u00e9ndum de 2007, las legislativas de 2015 y la victoria presidencial de 2024 demostraron que el autoritarismo pod\u00eda ser derrotado pol\u00edticamente cuando la oposici\u00f3n actuaba de forma cohesionada.<\/p>\n\n\n\n<p>La elecci\u00f3n de 2024, pese a haber sido desconocida por el r\u00e9gimen, fue uno de los mayores triunfos estrat\u00e9gicos del campo democr\u00e1tico. Ese capital moral y pol\u00edtico constituye hoy uno de los activos m\u00e1s valiosos del per\u00edodo post-Maduro. Dilapidarlo mediante exclusiones, venganzas o purgas indiscriminadas ser\u00eda repetir errores ya conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela se encuentra en una encrucijada hist\u00f3rica. El fin del madurismo cierra un cap\u00edtulo oscuro, pero no abre autom\u00e1ticamente uno democr\u00e1tico. La estabilidad, la justicia y la prosperidad exigir\u00e1n paciencia, negociaci\u00f3n y una transici\u00f3n gradual. La democracia no se impone por la fuerza: se construye lentamente, con instituciones, acuerdos y el arduo trabajo de restaurar la confianza en el Estado. El verdadero desaf\u00edo de Venezuela comienza ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se dice en lat\u00edn: \u00ab<strong>Optimus dies post malum imperatorem est primus.<\/strong>\u00bb El mejor d\u00eda despu\u00e9s de un mal rey es el primero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ca\u00edda de Nicol\u00e1s Maduro cierra un ciclo hist\u00f3rico en Venezuela, pero el modo violento de su salida abre un futuro incierto donde la democracia est\u00e1 lejos de estar garantizada.<\/p>\n","protected":false},"author":407,"featured_media":54353,"comment_status":"closed","ping_status":"0","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-54359","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","8":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/407"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54359\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54359"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=54359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}