{"id":54654,"date":"2026-01-20T21:00:00","date_gmt":"2026-01-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=54654"},"modified":"2026-01-19T12:26:33","modified_gmt":"2026-01-19T15:26:33","slug":"progresividad-o-ajuste-las-bases-de-un-nuevo-pacto-fiscal-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/progresividad-o-ajuste-las-bases-de-un-nuevo-pacto-fiscal-latinoamericano\/","title":{"rendered":"Progresividad o ajuste: las bases de un nuevo pacto fiscal latinoamericano"},"content":{"rendered":"\n<p>Am\u00e9rica Latina atraviesa un momento fiscal decisivo. Tras la pandemia, los gobiernos enfrentan ingresos tributarios estancados, inflaci\u00f3n persistente en varios pa\u00edses, un servicio de la deuda que consume buena parte de los presupuestos nacionales y una ciudadan\u00eda exhausta que observa con creciente desconfianza la capacidad del Estado para proveer servicios b\u00e1sicos. En ese contexto, la noci\u00f3n de un denominado nuevo pacto fiscal comenz\u00f3 a ocupar el centro de las discusiones p\u00fablicas, pero en realidad encierra un dilema que ha dominado el debate regional durante d\u00e9cadas: \u00bfdebe la regi\u00f3n avanzar a una mayor progresividad tributaria o hacia un ajuste del gasto?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La forma en que esta pregunta se presenta es definitoria. La historia reciente muestra que las reformas centradas exclusivamente en subir impuestos a los sectores de mayores ingresos, as\u00ed como las basadas \u00fanicamente en recortar gasto p\u00fablico, han fracasado a la hora de estabilizar las cuentas fiscales o generar crecimiento sostenido. Ninguno de estos caminos, tomado de forma aislada, ofrece una salida duradera. El verdadero debate, mucho m\u00e1s complejo, pero tambi\u00e9n m\u00e1s honesto, consiste en definir qu\u00e9 tipo de Estado se quiere financiar, qu\u00e9 estructura tributaria permite sostenerlo y c\u00f3mo garantizar que los recursos p\u00fablicos se administren con transparencia, eficiencia y legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Para comprender la dimensi\u00f3n del problema, conviene observar algunas cifras oficiales. Seg\u00fan datos de la OCDE, en los pa\u00edses miembros la recaudaci\u00f3n tributaria promedio ronda el 34 % del PIB. En cambio, en Am\u00e9rica Latina, de acuerdo con la CEPAL, los ingresos tributarios representan alrededor del 21 % del PIB. La brecha es evidente, pues la regi\u00f3n intenta financiar expectativas de estado de bienestar con una estructura fiscal propia de econom\u00edas que recaudan mucho menos. Al mismo tiempo, la pandemia dej\u00f3 como legado niveles de deuda m\u00e1s altos. La propia CEPAL estima que la deuda p\u00fablica bruta regional se encuentra en torno al 50 % del PIB, con varios pa\u00edses por encima del 70 %.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estas cifras est\u00e1n lejos de las observadas en pa\u00edses desarrollados, la diferencia radica en el costo del cr\u00e9dito: mientras que ellos acceden a financiamiento barato, Am\u00e9rica Latina debe hacerlo en mercados m\u00e1s riesgosos y a tasas mucho m\u00e1s altas. Esto provoca que el servicio de la deuda represente, en muchos casos, el rubro de mayor gasto dentro de los presupuestos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado es un margen fiscal estrecho, presionado desde dos frentes, una estructura tributaria insuficiente y un costo financiero que contin\u00faa en ascenso. Esta situaci\u00f3n alimenta la idea de que no queda m\u00e1s remedio que ajustar, pero el ajuste ha sido ya una pr\u00e1ctica reiterada en la regi\u00f3n, sin que ello haya generado una senda de estabilidad duradera. La austeridad permanente tiene rendimientos decrecientes, pues, despu\u00e9s de sucesivos recortes, lo que queda por ajustar suele ser infraestructura, ciencia y tecnolog\u00eda, educaci\u00f3n o pol\u00edticas de salud, precisamente los sectores con mayor potencial para impulsar el crecimiento econ\u00f3mico futuro. Adem\u00e1s, la experiencia muestra que los recortes tienden a recaer de forma desproporcionada sobre quienes dependen en mayor medida de los servicios p\u00fablicos, lo que agrava tensiones sociales y debilita la legitimidad de los gobiernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la supuesta progresividad tributaria por s\u00ed sola ofrece una soluci\u00f3n completa. Aunque es evidente que la regi\u00f3n necesita sistemas m\u00e1s equitativos, Am\u00e9rica Latina contin\u00faa siendo una de las regiones m\u00e1s desiguales del planeta, y la realidad institucional limita el alcance de estas reformas. De acuerdo con la CEPAL, la evasi\u00f3n y la elusi\u00f3n tributaria representan entre el 6,3 % y el 6,7 % del PIB regional, una cifra que excede ampliamente el promedio de econom\u00edas comparables. Ese nivel de incumplimiento socava cualquier intento de construir un sistema m\u00e1s justo, porque los mayores ingresos potenciales no llegan a materializarse y porque alimenta la percepci\u00f3n de que el esfuerzo fiscal no se distribuye de manera equitativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se suman a ello los llamados gastos tributarios, contenidos en reg\u00edmenes especiales, deducciones y exoneraciones que equivalen a montos significativos del PIB y benefician, en muchos casos, a sectores con alta capacidad de influencia pol\u00edtica. Reducir o eliminar estos beneficios podr\u00eda generar m\u00e1s recursos que varias reformas impositivas combinadas, sin afectar directamente a los grupos m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo no est\u00e1, entonces, en escoger entre progresividad o ajuste, sino en comprender por qu\u00e9 la regi\u00f3n no ha logrado articular una estrategia fiscal equilibrada y sostenible. Una parte del problema es pol\u00edtica, pues los pactos fiscales requieren acuerdos sociales amplios y duraderos. En una regi\u00f3n marcada por la polarizaci\u00f3n, la fragmentaci\u00f3n partidaria y la baja confianza interpersonal, construir consensos resulta extremadamente complicado. La ciudadan\u00eda desconf\u00eda del Estado porque percibe corrupci\u00f3n, ineficiencia y desigualdad en el uso de los recursos. Y los gobiernos desconf\u00edan de la ciudadan\u00eda porque enfrentan resistencia a cualquier intento de reforma, sea esta recaudatoria o de racionalizaci\u00f3n del gasto.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de esta tensi\u00f3n, un nuevo pacto fiscal no solo es necesario, sino que es inevitable. Para que sea viable, sin embargo, debe partir de algunos principios m\u00ednimos, como el de ampliar la base tributaria antes que aumentar tasas. La informalidad econ\u00f3mica, que en varios pa\u00edses supera el 50 % de la fuerza laboral, impide que una parte significativa de la poblaci\u00f3n contribuya al financiamiento del Estado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Reducir la informalidad mediante reg\u00edmenes simplificados, incentivos reales a la formalizaci\u00f3n y digitalizaci\u00f3n de procesos podr\u00eda generar m\u00e1s ingresos sostenibles que varias reformas impositivas sucesivas. Tambi\u00e9n hay que revisar en profundidad las exenciones y beneficios fiscales. Estos mecanismos, introducidos a menudo como est\u00edmulos temporales, terminan convirti\u00e9ndose en privilegios permanentes que se sostienen m\u00e1s por presi\u00f3n que por evidencia de resultados. Se debe tambi\u00e9n fortalecer la administraci\u00f3n tributaria y cerrar brechas de evasi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para alcanzar una reducci\u00f3n significativa del incumplimiento fiscal, los pa\u00edses deben invertir en capacidades tecnol\u00f3gicas, interoperabilidad de bases de datos, cooperaci\u00f3n regional contra flujos financieros il\u00edcitos y profesionalizaci\u00f3n de las instituciones encargadas de recaudar. Incluso reducciones modestas en la evasi\u00f3n podr\u00edan generar recursos equivalentes a varios puntos del PIB, superando el efecto recaudatorio de muchos incrementos impositivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se debe, de manera complementaria, garantizar que el gasto p\u00fablico se oriente hacia bienes y servicios de alto retorno social. No se trata de evitar todo ajuste, sino de aplicarlo selectivamente, eliminando duplicidades, modernizando estructuras administrativas y combatiendo la captura de recursos p\u00fablicos por grupos privilegiados. La clave es proteger la inversi\u00f3n en educaci\u00f3n, salud, infraestructura, seguridad ciudadana y transici\u00f3n energ\u00e9tica, \u00e1reas en las que los beneficios econ\u00f3micos y sociales son mayores y m\u00e1s duraderos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, un pacto fiscal cre\u00edble debe vincular ingresos y resultados. Los ciudadanos est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a aceptar contribuciones adicionales cuando perciben que el Estado utiliza los recursos de manera transparente y eficiente. Mecanismos como presupuestos etiquetados, reportes peri\u00f3dicos de impacto o auditor\u00edas visibles pueden fortalecer la legitimidad de las reformas y reducir la resistencia social.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, donde la confianza en las instituciones se encuentra en niveles bajos, este acuerdo no ser\u00e1 sencillo, pues se requerir\u00e1 que las \u00e9lites econ\u00f3micas renuncien a privilegios, que los gobiernos demuestren un compromiso real con la eficiencia y la transparencia, y que la ciudadan\u00eda comprenda que sin una base fiscal m\u00e1s s\u00f3lida no es posible sostener un Estado capaz de brindar seguridad, bienestar y desarrollo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dejar atr\u00e1s la falsa dicotom\u00eda entre progresividad y ajuste implica reconocer que ambos elementos forman parte de un mismo contrato social. La progresividad es necesaria para construir un sistema justo, pero requiere un Estado cre\u00edble. El ajuste es inevitable en ciertos momentos, pero debe ser inteligente, selectivo y orientado a mejorar la calidad del gasto, no a debilitar servicios esenciales. La verdadera tarea no es escoger entre uno u otro, sino articular una estrategia que combine las dos dimensiones de forma coherente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La regi\u00f3n no necesita simplemente m\u00e1s impuestos ni menos gasto. Necesita un Estado distinto, m\u00e1s eficiente, m\u00e1s transparente, m\u00e1s capaz y leg\u00edtimo. Ese es el pacto fiscal pendiente; lo dem\u00e1s es solo contabilidad que, sin reformas profundas, solo aplaza la pr\u00f3xima crisis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00e9rica Latina enfrenta un dilema fiscal que no se resuelve eligiendo entre subir impuestos o recortar gasto, sino redefiniendo qu\u00e9 Estado quiere financiar y c\u00f3mo hacerlo de manera sostenible y leg\u00edtima.<\/p>\n","protected":false},"author":770,"featured_media":54655,"comment_status":"closed","ping_status":"0","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16602,16476],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-54654","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-impuestos","8":"category-desigualdad-es","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/770"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54654\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54654"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=54654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}