{"id":55014,"date":"2026-02-08T07:00:00","date_gmt":"2026-02-08T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=55014"},"modified":"2026-02-08T07:54:38","modified_gmt":"2026-02-08T10:54:38","slug":"la-verdad-en-tiempos-de-imagenes-sinteticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-verdad-en-tiempos-de-imagenes-sinteticas\/","title":{"rendered":"La verdad en tiempos de im\u00e1genes sint\u00e9ticas"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cLa pesadilla de la esquizofrenia es no saber qu\u00e9 es verdad\u201d, le dice el Dr. Rosen a la esposa de John Nash en la pel\u00edcula <em>Una mente brillante<\/em>, dirigida por Ron Howard. La frase describe uno de los s\u00edntomas m\u00e1s angustiantes de esa enfermedad y, usada aqu\u00ed en sentido metaf\u00f3rico y no cl\u00ednico, nos ofrece un punto de partida para pensar una complejidad muy real de la sociedad del siglo XXI. Una cultura visual de circulaci\u00f3n vertiginosa en redes sociales, donde abundan im\u00e1genes y videos que parecen verdaderos, pero son completamente falsos, y alimentan potentes din\u00e1micas de desinformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si solo habl\u00e1ramos de datos imprecisos, el problema ser\u00eda manejable. Pero cuando esas piezas falsas se insertan en conflictos entre pa\u00edses \u2014como Israel-Palestina o Rusia-Ucrania\u2014 y se dise\u00f1an para suscitar temor, repudio, estigmatizaci\u00f3n o divisi\u00f3n, la situaci\u00f3n cambia de escala. Ya no se trata solo de errores informativos, sino de dispositivos que modelan emociones, identidades y posiciones pol\u00edticas. Ah\u00ed vale la pena hacer un alto y preguntarnos hasta qu\u00e9 punto la inteligencia artificial (IA) generativa est\u00e1 reconfigurando la cultura, la vida cotidiana y la propia idea de verdad compartida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, la frontera entre lo verdadero y lo falso dej\u00f3 de ser un dilema futurista. Brasil estren\u00f3 reglas contra los <em>deepfakes <\/em>en sus elecciones locales de 2024 mientras circulaban montajes; en M\u00e9xico, el ciclo electoral de ese mismo a\u00f1o estuvo atravesado por debates sobre audios y videos sint\u00e9ticos; y el mundo corporativo ya ha enfrentado intentos de estafa con voces y rostros clonados. El resultado es una vida cotidiana m\u00e1s incierta, en la que la verificaci\u00f3n suele llegar tarde y el da\u00f1o se propaga r\u00e1pido: primero circulan las emociones, despu\u00e9s \u2014con suerte\u2014 aparecen las evidencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto proponemos leer el fen\u00f3meno como una suerte de \u201cesquizofrenia social\u201d inducida por la IA generativa: una desalineaci\u00f3n entre lo que vemos y escuchamos y lo que podemos creer, con efectos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y culturales de gran escala.<\/p>\n\n\n\n<p>Llamamos \u201cesquizofrenia social\u201d \u2014insistimos, en un sentido metaf\u00f3rico y no cl\u00ednico\u2014 a la desincronizaci\u00f3n colectiva entre percepci\u00f3n y confianza que se produce cuando sistemas t\u00e9cnicos generan, a bajo costo y gran escala, representaciones plausibles de algo que nunca sucedi\u00f3. Al menos tres mecanismos contribuyen a ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, el <em>mimetismo sensorial<\/em>: las IA logran voces, rostros y escenas que \u201cpasan\u201d por reales y se consumen a la velocidad del <em>feed<\/em>, reduciendo dram\u00e1ticamente la ventana para dudar. Segundo, la <em>econom\u00eda de la atenci\u00f3n<\/em>: las plataformas optimizan exposici\u00f3n y <em>engagement<\/em>; las piezas sint\u00e9ticas, por su dramatismo y novedad, compiten ventajosamente por clics, reacciones y pauta. Tercero, las <em>asimetr\u00edas institucionales<\/em>: la capacidad de verificar, regular y sancionar siempre va por detr\u00e1s de la capacidad de generar y distribuir contenidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la regi\u00f3n, organismos y cortes electorales han empezado a responder, pero los incentivos del ecosistema informacional \u2014pol\u00edtico, comercial y medi\u00e1tico\u2014 siguen premiando la viralidad por encima del cuidado democr\u00e1tico. La consecuencia es una erosi\u00f3n de la<\/p>\n\n\n\n<p>confianza interpersonal e institucional, con impactos desiguales: algunos grupos poblacionales espec\u00edficos suelen ser blanco preferente de montajes y campa\u00f1as de odio, mientras los medios enfrentan un doble reto de sostenibilidad y verificaci\u00f3n. Revertir esta desalineaci\u00f3n exige pol\u00edticas p\u00fablicas, tecnolog\u00edas responsables y alfabetizaci\u00f3n medi\u00e1tica y visual que reequilibren la relaci\u00f3n entre ver, creer y actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender c\u00f3mo llegamos a confiar tanto en las im\u00e1genes \u2014hasta el punto de que la IA pueda descolocar nuestra percepci\u00f3n\u2014 resulta \u00fatil recuperar algunas ideas de los Estudios Visuales. Desde ah\u00ed podemos interrogar la relaci\u00f3n entre imagen, mirada y realidad, y entender el terreno en el que hoy circulan im\u00e1genes creadas o manipuladas por IA.<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00e9rard Wajcman, en <em>El ojo absoluto <\/em>(2010), sostiene que habitamos una sociedad que idolatra la imagen. Esperamos que la realidad se entregue por completo a nuestra mirada, que nada permanezca oculto. De ah\u00ed la ubicuidad de c\u00e1maras en tel\u00e9fonos, computadoras y dispositivos de vigilancia. Bajo la premisa de que aquello que no tiene imagen f\u00e1cilmente se vuelve rumor, terminamos confiando en las im\u00e1genes como si garantizaran, por s\u00ed mismas, la verdad de lo que muestran, incluso sabiendo que pueden ser manipuladas. Primero fue la fotograf\u00eda, luego los programas de edici\u00f3n digital; ahora, las im\u00e1genes producidas o transformadas con IA. En todos estos casos se mantiene una confianza casi autom\u00e1tica en lo visible.<\/p>\n\n\n\n<p>Wajcman ilustra esta pulsi\u00f3n de verlo todo con el ejemplo de un grupo de cient\u00edficos de la Universidad de Hiroshima que volvieron transparentes a unas ranas para observar sus \u00f3rganos sin abrir sus cuerpos. M\u00e1s all\u00e1 de lo que podr\u00eda parecer un avance cient\u00edfico, el gesto revela un deseo de anticipar cualquier amenaza \u2014como el crecimiento de c\u00e9lulas malignas\u2014 mediante un ojo externo que produce informaci\u00f3n constante. Esta l\u00f3gica ayuda a comprender por qu\u00e9 hoy normalizamos tecnolog\u00edas que prometen vigilar, predecir y controlar el futuro a partir de im\u00e1genes y datos visuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Guy Debord, en <em>La sociedad del espect\u00e1culo <\/em>(1967), argumenta que en las sociedades modernas la vida social se organiza como una enorme acumulaci\u00f3n de espect\u00e1culos. Lo que antes se viv\u00eda de manera directa se desplaza hacia su representaci\u00f3n, hacia su puesta en escena. El espect\u00e1culo no es simplemente un conjunto de im\u00e1genes, sino una forma de relaci\u00f3n social mediada por esas im\u00e1genes y por los dispositivos que las difunden. La econom\u00eda y el poder, se\u00f1ala Debord, se legitiman a trav\u00e9s de este r\u00e9gimen visual que moldea la manera en que percibimos el mundo y a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la visualidad se asocia cada vez m\u00e1s con la vigilancia, el <em>voyeurismo <\/em>y el espect\u00e1culo, y cada vez menos con la reflexi\u00f3n cr\u00edtica. Si antes se hablaba de un \u201cojo inquisidor\u201d, ahora nos encontramos frente a un ojo lleno de dudas: un ojo saturado por la proliferaci\u00f3n de im\u00e1genes manipuladas o generadas por IA, que vuelve extremadamente dif\u00edcil distinguir entre lo verdadero y lo falso, entre la realidad y la ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cesquizofrenia social\u201d de nuestro tiempo no consiste solo en dudar de lo que vemos,<\/p>\n\n\n\n<p>sino en que esa duda erosiona v\u00ednculos ya fr\u00e1giles en sociedades atravesadas por<\/p>\n\n\n\n<p>desigualdad, violencia e instituciones d\u00e9biles, como tantas en Am\u00e9rica Latina. Permitir que la IA generativa opere sin contrapesos en este contexto supone agravar la confusi\u00f3n y la polarizaci\u00f3n; ponerla al servicio de la democracia, en cambio, implica fortalecer sistemas de verificaci\u00f3n, promover alfabetizaci\u00f3n visual y medi\u00e1tica desde la escuela y abrir la discusi\u00f3n p\u00fablica sobre los usos leg\u00edtimos de las im\u00e1genes sint\u00e9ticas. En \u00faltima instancia, lo que est\u00e1 en juego no es solo el estatuto de la verdad visual, sino la posibilidad de sostener un m\u00ednimo de confianza compartida que haga habitable la vida en com\u00fan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la era de las im\u00e1genes sint\u00e9ticas, la inteligencia artificial desdibuja la frontera entre ver y creer, erosionando la verdad compartida y la confianza democr\u00e1tica.<\/p>\n","protected":false},"author":835,"featured_media":55033,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16659,16553],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-55014","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-inteligencia-artificial","8":"category-desinformacion","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/835"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55014"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55014\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55014"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=55014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}