{"id":55041,"date":"2026-02-09T15:00:00","date_gmt":"2026-02-09T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=55041"},"modified":"2026-02-09T07:51:08","modified_gmt":"2026-02-09T10:51:08","slug":"la-seguridad-no-empieza-en-los-tribunales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-seguridad-no-empieza-en-los-tribunales\/","title":{"rendered":"La seguridad no empieza en los tribunales"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras dos homicidios aberrantes realizados por menores en Argentina, el Gobierno de Milei incluy\u00f3 por decreto en las sesiones extraordinarias la revisi\u00f3n del r\u00e9gimen penal juvenil para bajar la edad de imputabilidad. El a\u00f1o que termin\u00f3 nos mostr\u00f3 c\u00f3mo distintos l\u00edderes han apelado al reflejo punitivo como propuesta de campa\u00f1a. Donald Trump, Javier Milei y Jos\u00e9 Antonio Kast hicieron del aumento de las penas una bandera de gesti\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento no es falso. La legislaci\u00f3n es imprescindible para definir qu\u00e9 conductas acepta o rechaza un Estado. La probabilidad de ser detenido por la polic\u00eda aumenta el costo de delinquir. Y una justicia independiente del poder pol\u00edtico y presiones sectoriales es condici\u00f3n b\u00e1sica para la seguridad jur\u00eddica y personal. Pero llevado al extremo, el enfoque punitivo tiene costos: atenta contra los derechos individuales y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Foucault describi\u00f3 ut\u00f3picas sociedades hipervigiladas. Hay casos reales y cercanos de pacificaci\u00f3n con mano dura, como el de Nayib Bukele en El Salvador, y tambi\u00e9n reg\u00edmenes donde el brazo armado no sirve a la justicia sino al liderazgo pol\u00edtico como en Venezuela, Corea del Norte, Rusia y China.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la afectaci\u00f3n de derechos, el fortalecimiento coercitivo del Estado tiene sus propios l\u00edmites estructurales. Mayor patrullaje y penas pueden reducir el delito, pero no bastan: deja fuera otras pol\u00edticas p\u00fablicas y acciones de la sociedad civil. La cuesti\u00f3n relevante es, m\u00e1s all\u00e1 de cu\u00e1n severo debe ser el castigo, cu\u00e1l es la forma m\u00e1s eficiente de prevenir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El sistema penal llega tarde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Confiar solo en la voluntad individual para elegir caminos virtuosos es un acto de fe miope e imprudente. El delito no sucede en el vac\u00edo; se inscribe en historias personales, trayectorias escolares, familias, barrios, trabajos posibles e imposibles, estigmas acumulados y falta de oportunidades. Cuando el sistema penal entra en escena, ya es tarde: hubo v\u00edctimas y da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La evidencia comparada muestra que en los pa\u00edses con menores niveles de delito (Jap\u00f3n, Noruega, Pa\u00edses Bajos, Finlandia), la seguridad no se concibe como una emergencia sino como una pol\u00edtica p\u00fablica de largo plazo. Muchas c\u00e1rceles se cierran porque no son necesarias al haber pol\u00edticas e instituciones que se anticipan: educaci\u00f3n temprana, salud mental, urbanismo, empleo, redes comunitarias y una polic\u00eda profesional. La seguridad no se logra endureciendo penas, sino reduciendo las condiciones que propician la delincuencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay experiencias alternativas a la l\u00f3gica penal cl\u00e1sica que modelan caminos donde m\u00faltiples actores se involucran. Los modelos de justicia restaurativa buscan superar tanto la expropiaci\u00f3n del conflicto por parte del Estado como el foco en castigo o rehabilitaci\u00f3n centradas solo en el infractor. Tienen en cuenta a la v\u00edctima, al da\u00f1o causado, y al tejido social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, la Fundaci\u00f3n Unblock trabaja con j\u00f3venes presos o en riesgo de exclusi\u00f3n. Su presidente, Carlos Trenor, afirma que \u201cCuando se sale de una prisi\u00f3n, se es el mismo, pero m\u00e1s viejo. En muchos casos, se empeora. As\u00ed no se protege ni a las v\u00edctimas, ni a los contribuyentes, ni a los mismos condenados.\u201d Por ello, en Unblock se busca acompa\u00f1ar a quienes egresan de la c\u00e1rcel para reconstruir su autoestima, romper el r\u00f3tulo de \u201cexdelincuente\u201d y sacar a las persona de los circuitos que la empujan a reincidir. El programa cuesta menos que un a\u00f1o de c\u00e1rcel y logra lo que el encierro rara vez consigue: reduce la reincidencia y genera efectos preventivos que se multiplican sobre el entorno del condenado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Mar del Plata, el Programa Gaia, desarrollado en la Unidad Penitenciaria de Bat\u00e1n, propone un abordaje multidimensional de la conducta il\u00edcita. A partir del an\u00e1lisis de juicios orales, testimonios y pericias, la jueza Mariana Irianni identifica con frecuencia un trauma fundante detr\u00e1s de la repetici\u00f3n delictiva. El trabajo terap\u00e9utico y psicoeducativo del programa ha disminuido la violencia entre quienes cumplen condena de c\u00e1rcel. Sin comprender el origen del da\u00f1o, la reincidencia no es una anomal\u00eda: es una consecuencia previsible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contra toda intuici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los delitos de alto impacto en los que se apalanca la propuesta reactiva y punitiva dominan el imaginario p\u00fablico, sin embargo, no representan la mayor\u00eda de los casos que saturan la justicia. En el gran abanico de delitos y faltas menores, hay amplio margen para intervenir antes de que el da\u00f1o escale.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero incluso en contextos de violencia extrema, hay programas que exhiben \u00e9xito pacificador donde el aparato punitivo falla. Tras un intento de homicidio en la Hacienda Ron Santa Teresa en Venezuela, naci\u00f3 &#8211; de forma ins\u00f3lita debido al contexto nacional- el Proyecto Alcatraz, que combina deporte, formaci\u00f3n laboral y acompa\u00f1amiento, con el cual se logr\u00f3 desarmar once bandas delictivas y bajar los homicidios en el municipio de Revenga, seg\u00fan datos locales, de 147 cada 100 mil habitantes a solo dos. Andr\u00e9s Chumaceiro, el COO de la Hacienda, traza un paralelo sugerente: \u201cHacer buen ron exige tiempo, maestr\u00eda y paciencia; transformar biograf\u00edas tambi\u00e9n. No hay varita m\u00e1gica: hay un regreso dif\u00edcil a la comunidad, pero reconfigurando al entorno y permitiendo que quien delinqui\u00f3 se perdone\u201d es posible avanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley es imprescindible, la c\u00e1rcel es necesaria y si bien apostar exclusivamente por el castigo trae una sensaci\u00f3n de seguridad inmediata, empobrece el debate y solo posterga el problema. Una hacienda venezolana, una fundaci\u00f3n en Madrid y una unidad penitenciaria en Mar del Plata comparten un hilo com\u00fan: la criminalidad disminuye cundo diversos actores de la sociedad interact\u00faan con el sistema penal y se sienten responsables del resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la demanda de seguridad, los gobernantes tienen la oportunidad de explorar y sincerar las causas, admitir que la problem\u00e1tica sobrepasa al sistema carcelario y policial e invitar a la pol\u00edtica, a la sociedad civil, al sector privado y fundaciones a trabajar coordinadamente. Prevenir el delito requiere tiempo, inversi\u00f3n y corresponsabilidad, y los resultados no siempre coinciden con el siguiente calendario electoral. La seguridad no se decreta, se construye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La seguridad no se impone a fuerza de castigo: se construye cuando la ley se combina con prevenci\u00f3n, comunidad y corresponsabilidad social.<\/p>\n","protected":false},"author":487,"featured_media":55042,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17459],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-55041","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-seguridad","8":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/487"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55041\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55041"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=55041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}