{"id":558,"date":"2018-08-02T13:05:00","date_gmt":"2018-08-02T16:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=558"},"modified":"2023-01-05T20:07:16","modified_gmt":"2023-01-05T23:07:16","slug":"nicaragua-la-crisis-de-un-regimen-patrimonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/nicaragua-la-crisis-de-un-regimen-patrimonial\/","title":{"rendered":"Nicaragua: la crisis de un r\u00e9gimen patrimonial"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace dos a\u00f1os nadie sospechaba que Daniel Ortega pudiera perder una contienda electoral ni que su gobierno pudiese sufrir una crisis como la que ha habido desde mediados de abril de 2018. De todas formas, los resultados de las elecciones de noviembre de 2016, en las que el FSLN y Daniel Ortega ganaron con la abrumadora cifra del 72%, no ten\u00edan ning\u00fan tipo de significaci\u00f3n, pues se trataba de unas elecciones propias de un \u201cr\u00e9gimen electoral autoritario\u201d, parafraseando el concepto acu\u00f1ado por Adreas Schedler. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se celebraron dichos comicios, ya se hab\u00eda conseguido eliminar en Nicaragua la incertidumbre electoral por un proceso de ingenier\u00eda institucional que empez\u00f3 hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. Los cambios (formales e informales) que hab\u00eda ido sufriendo el sistema electoral nicarag\u00fcense desde 2007 neutralizaron la naturaleza competitiva y representativa del r\u00e9gimen. Sin duda, parte de la dram\u00e1tica crisis que hoy vive el pa\u00eds es culpa de este proceso de des-democratizaci\u00f3n, ya que al no permitir una oposici\u00f3n organizada y con voz en las instituciones, cualquier protesta surgida en estos a\u00f1os no se ha podido canalizar dentro del sistema hasta que el descontento acumulado ha estallado ferozmente en la calle y ha puesto al mismo r\u00e9gimen en cuestionamiento.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las protestas de abril son fruto de la acumulaci\u00f3n de agravios de diverso tipo: sociales, econ\u00f3micos, ambientales y, sobre todo, pol\u00edticos\u00bb<\/p>\n<cite>Salvador Mart\u00ed i Puig<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las protestas de abril son fruto de la acumulaci\u00f3n de agravios de diverso tipo: sociales, econ\u00f3micos, ambientales y, sobre todo, pol\u00edticos. Se puede afirmar que, en especial, se protesta contra un estilo de liderazgo que recrea la tradici\u00f3n pol\u00edtica del caudillismo patrimonialista, que en Nicaragua tiene su esplendor en el r\u00e9gimen somocista. En este sentido, Daniel Ortega recuper\u00f3 en 2007 elementos de continuidad con el somocismo al concentrar una gran cantidad de recursos p\u00fablicos y privados en manos de su entorno familiar y de sus allegados, y desde hace tres meses tambi\u00e9n ha emulado del citado r\u00e9gimen su respuesta a cualquier tipo de disidencia con una represi\u00f3n desproporcionada. El caso es que, a tres meses del estallido de las <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/07\/18\/america\/1531921411_489786.html\">protestas<\/a>, la respuesta violenta del Gobierno ha segado m\u00e1s de 300 vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta crisis tambi\u00e9n ha hecho estallar por los aires la alianza que Ortega construy\u00f3 con la gran empresa y con un sector de la Iglesia cat\u00f3lica. Es cierto que la entente del r\u00e9gimen con la \u00e9lite econ\u00f3mica ya estaba languideciendo, pues la crisis de Venezuela hab\u00eda supuesto una p\u00e9rdida importante de riqueza disponible para el Gobierno y, con ello, era cada vez m\u00e1s dif\u00edcil seguir ofreciendo recursos con los que cooptar y fidelizarla.<\/p>\n\n\n\n<p>No es balad\u00ed se\u00f1alar que, durante la \u00faltima d\u00e9cada, la econom\u00eda nicarag\u00fcense creci\u00f3 de forma significativa en t\u00e9rminos de producci\u00f3n agropecuaria, y una parte de dicha producci\u00f3n se coloc\u00f3 a precios preferenciales en el mercado venezolano. Entre los grandes beneficiados de esta expansi\u00f3n estaban los grupos empresariales vinculados a la \u00e9lite econ\u00f3mica tradicional (donde puede ubicarse la patronal del Cosep) gracias a su relaci\u00f3n privilegiada (y amistosa) con el Gobierno. Con el cambio de coyuntura internacional primero, y con la crisis pol\u00edtica interna despu\u00e9s, estos grupos est\u00e1n percibiendo que su proximidad con Ortega ya no solo no es tan rentable, sino que puede ser un lastre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de la protesta contra el r\u00e9gimen, la oposici\u00f3n no tiene un discurso ni un proyecto definido. Se trata de una amplia coalici\u00f3n que se sostiene por su oposici\u00f3n al r\u00e9gimen y con muy poca cohesi\u00f3n. De los discursos, llamados y manifiestos que hasta ahora han salido a la luz se constata que hay una gran pluralidad de sensibilidades ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas entre quienes han salido a la calle a protestar, ya que en las movilizaciones se juntaron sandinistas que hasta hace muy poco se calificaban de danielistas, antidanielistas adscritos al movimiento de renovaci\u00f3n y\/o de rescate sandinista, y antisandinistas para quienes la Iglesia cat\u00f3lica tradicional es su \u00fanico referente moral y pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cuesti\u00f3n que debe tenerse en cuenta es que esta crisis no va a revitalizar los viejos partidos tradicionales ni va a crear necesariamente nuevas formaciones pol\u00edticas. Una cosa es la protesta en la calle, y otra muy diferente, la competici\u00f3n en la arena electoral, ya sea en unas elecciones anticipadas (que es una de las demandas de la oposici\u00f3n a Ortega) o en los comicios previstos institucionalmente en cuatro a\u00f1os. La regeneraci\u00f3n de la vida pol\u00edtica nicarag\u00fcense no pasa soplo por organizar unas nuevas elecciones y por votar. Para que se reactive la vida partidaria y las formaciones compitan electoralmente en comicios democr\u00e1ticos es preciso un largo camino. El proceso de des-democratizaci\u00f3n llevado a cabo a lo largo de la \u00faltima d\u00e9cada no solo ha desbaratado a la administraci\u00f3n electoral, sino que tambi\u00e9n ha descompuesto y viciado toda la vida partidaria. No ser\u00e1 f\u00e1cil ni r\u00e1pido recuperar la confianza en la institucionalidad electoral ni en las formaciones pol\u00edticas. Sin embargo, la crisis que est\u00e1 experimentando hoy Nicaragua s\u00ed puede suponer (cuando haya nuevas elecciones libres) un proceso de realineamiento electoral o incluso la aparici\u00f3n de un nuevo clivaje, o la resignificaci\u00f3n de los ya existentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es prematuro hablar de elecciones, de salidas negociadas y de pacificaci\u00f3n. Nadie sabe cu\u00e1ndo ni c\u00f3mo va a remitir esta crisis y es preciso ser consciente de que la raz\u00f3n por la que Ortega se mantiene en el poder es por su control sobre los cuerpos armados (Ej\u00e9rcito, polic\u00eda y fuerzas de choque), la disposici\u00f3n de recursos econ\u00f3micos con los que sostener la administraci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/el-bicentenario-de-centroamerica\/\">Estado<\/a>, el potencial de amenaza que a\u00fan dispone para cooptar a los actores sociales y econ\u00f3micos que dudan (y calculan) si es mejor mantener lealtad al r\u00e9gimen o distanciarse de \u00e9l, y la no intromisi\u00f3n de la comunidad internacional en la crisis pol\u00edtica y humanitaria que padece el pa\u00eds. Si en un principio parec\u00eda que el desenlace pod\u00eda ser r\u00e1pido (a trav\u00e9s de un di\u00e1logo de las partes), hoy todo indica que hay un empantanamiento que puede alargar y cronificar la crisis. Ahora parece que el tiempo juega a favor de Ortega, debido a la pluralidad de voces e intereses que reina entre los que protestan y por lo costoso que supone sostener un pulso al poder sin organizaci\u00f3n, liderazgo ni recursos. De todas formas, la historia nos muestra repetidamente que a veces los desenlaces de largas y aparatosas crisis se resuelven en cuesti\u00f3n de horas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: La lucha por los derechos humanos en Nicaragua\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/5EKuczdDlSboFeBlMIQwxV?si=ORA7XhNbQNGddagnowHUYQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace dos a\u00f1os nadie sospechaba que Daniel Ortega pudiera perder una elecci\u00f3n ni que su gobierno pudiese sufrir una crisis como la actual. De todas formas, los resultados de las elecciones de 2016 no ten\u00edan ninguna significaci\u00f3n: se trat\u00f3 de unas elecciones propias de un \u201cr\u00e9gimen electoral autoritario\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":559,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16512,16512,16511,16511],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-558","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-nicaragua-es","9":"category-crisis-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}