{"id":56037,"date":"2026-04-13T09:00:00","date_gmt":"2026-04-13T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=56037"},"modified":"2026-04-13T05:22:01","modified_gmt":"2026-04-13T08:22:01","slug":"el-estrecho-de-ormuz-y-la-fragilidad-del-sistema-energetico-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-estrecho-de-ormuz-y-la-fragilidad-del-sistema-energetico-global\/","title":{"rendered":"El estrecho de Ormuz y la fragilidad del sistema energ\u00e9tico global"},"content":{"rendered":"\n<p>La decisi\u00f3n iran\u00ed de impedir el tr\u00e1nsito de buques<strong> <\/strong>a trav\u00e9s del estrecho de Ormuz como consecuencia del inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel ha materializado las preocupaciones hist\u00f3ricas de analistas geopol\u00edticos y responsables de pol\u00edtica energ\u00e9tica respecto a las vulnerabilidades de los sistemas energ\u00e9ticos nacionales, en muchos casos estructurados en redes que trascienden las fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>El conflicto pone de relieve dos dimensiones centrales de esta vulnerabilidad. Por un lado, expone la vulnerabilidad de la producci\u00f3n petrolera y gas\u00edfera de los pa\u00edses de esta regi\u00f3n frente a conflictos b\u00e9licos. Por el otro, revela la elevada dependencia de los pa\u00edses consumidores respecto a flujos de petr\u00f3leo, gas natural y derivados concentrados en una regi\u00f3n hist\u00f3ricamente marcada por las tensiones geopol\u00edticas, en las que los petrod\u00f3lares desempe\u00f1an un papel central en la configuraci\u00f3n del poder dom\u00e9stico y externo de los Estados productores.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>A lo anterior se suma, como agravante, la conciencia sobre la dependencia de los actores del mercado de corredores log\u00edsticos cr\u00edticos y su inclusi\u00f3n como objetivos en escenarios de conflicto. En este contexto, el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de estrangulamiento del abastecimiento energ\u00e9tico mundial, se revela como un eslab\u00f3n cr\u00edtico cuya interrupci\u00f3n pone de manifiesto la instrumentalizaci\u00f3n de la posici\u00f3n geogr\u00e1fica como arma geopol\u00edtica, lo que genera graves disrupciones en el suministro de energ\u00eda a escala global y con consecuencias econ\u00f3micas severas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha pasado?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 28 de febrero, con el inicio de las hostilidades de Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n, seguidas de represalias iran\u00edes, se paralizaron los flujos de transporte de petr\u00f3leo, gas natural y otras materias primas a trav\u00e9s del estrecho de Ormuz, lo que impide el transporte de aproximadamente el 19% de la oferta global de petr\u00f3leo y el 20% de la de gas natural licuado (GNL), la forma en la que el gas se enfr\u00eda y se convierte en l\u00edquido para facilitar su transporte a gran escala.<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia directa, se gener\u00f3 una brecha de oferta de alrededor de 11 millones de barriles diarios en el mercado internacional. En el caso del gas natural, tambi\u00e9n vieron interrumpido su flujo aproximadamente 286.000 millones de metros c\u00fabicos de GNL, un volumen comparable a la cantidad que dej\u00f3 de suministrarse por gasoductos desde Rusia a Europa en el contexto inicial de la invasi\u00f3n rusa de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el bloqueo afect\u00f3 significativamente el abastecimiento de otros derivados asociados a la cadena del petr\u00f3leo y el gas, como fertilizantes nitrogenados, helio y azufre. La relevancia de los pa\u00edses de Oriente Medio como grandes proveedores de estos productos amplific\u00f3 los efectos de la interrupci\u00f3n, con repercusiones no solo en el sector energ\u00e9tico sino tambi\u00e9n en cadenas productivas cr\u00edticas como la agricultura y la industria qu\u00edmica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las consecuencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado del agravamiento del conflicto, la tendencia a la baja en los precios del petr\u00f3leo, del gas natural y de sus derivados observada a lo largo de 2025 se revirti\u00f3 abruptamente, lo que dio lugar a un escenario de r\u00e1pido aumento y volatilidad. Las cotizaciones se dispararon: el precio del Brent, que rondaba los 69 d\u00f3lares en enero, super\u00f3 la barrera de los 100 d\u00f3lares, una subida que refleja la elevada incertidumbre respecto a la duraci\u00f3n e intensidad de las hostilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Los impactos se propagaron r\u00e1pidamente a escala global con el aumento de los precios de la energ\u00eda. Los pa\u00edses asi\u00e1ticos, que concentran cerca del 80% de las exportaciones de petr\u00f3leo y el 90% de las exportaciones de gas natural de Oriente Medio, se han visto particularmente afectados, enfrentando presiones sobre el abastecimiento, el aumento de costes y la adopci\u00f3n de medidas de emergencia, como controles de precios, aplicaci\u00f3n de subsidios al consumo y medidas de racionamiento, as\u00ed como otros incentivos para la reducci\u00f3n del consumo energ\u00e9tico. No obstante, los efectos ya se notan tambi\u00e9n en Europa y en partes de \u00c1frica, con tendencia a agravarse a corto plazo a medida que los instrumentos temporales de mitigaci\u00f3n comiencen a agotarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante este escenario, se han adoptado distintas medidas para contener la volatilidad y reducir el d\u00e9ficit de oferta. El gobierno de Estados Unidos ha enfatizado el car\u00e1cter temporal de sus acciones militares, al tiempo que ha flexibilizado de forma puntual las sanciones al petr\u00f3leo ruso e iran\u00ed para abastecer a grandes mercados consumidores, como la India. Pa\u00edses del Golfo, como Arabia Saud\u00ed y los Emiratos \u00c1rabes Unidos, han redirigido parte de sus exportaciones por rutas alternativas mediante oleoductos que evitan el estrecho de Ormuz. Paralelamente, pa\u00edses de la OCDE acordaron la liberaci\u00f3n coordinada de reservas estrat\u00e9gicas de petr\u00f3leo. En conjunto, las estimaciones m\u00e1s optimistas indican que estas iniciativas han permitido reducir parcialmente el d\u00e9ficit de oferta hasta alrededor de 8 millones de barriles diarios, una cifra superior al consumo de toda Am\u00e9rica Latina y el Caribe durante 2024.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de las medidas adoptadas, existe la percepci\u00f3n de que el mercado a\u00fan no ha internalizado plenamente la gravedad de la situaci\u00f3n. Incluso con la continuidad del alto el fuego anunciado el 7 de abril, la reanudaci\u00f3n de las operaciones de producci\u00f3n de petr\u00f3leo, gas y derivados en algunos pa\u00edses y la recuperaci\u00f3n de los flujos de transporte puede llevar meses hasta que se normalicen las actividades.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se produjera una prolongaci\u00f3n y una escalada del conflicto con mayores efectos sobre la infraestructura energ\u00e9tica cr\u00edtica de la regi\u00f3n \u2014algo que los pa\u00edses productores del Golfo han tratado de evitar al no implicarse militarmente\u2014, el escenario podr\u00eda evolucionar hacia una crisis energ\u00e9tica con impactos econ\u00f3micos muy superiores a los observados en experiencias anteriores, como el embargo petrolero de 1973 o el inicio de la invasi\u00f3n rusa de Ucrania. En ese contexto, los precios de referencia del petr\u00f3leo, del GNL y de sus derivados podr\u00edan escalar a niveles a\u00fan m\u00e1s elevados, con potencial para provocar destrucci\u00f3n de la demanda y presionar la econom\u00eda global hacia un aumento de la inflaci\u00f3n y un escenario recesivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Alternativas&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, los acontecimientos en Oriente Medio obligan a los pa\u00edses importadores de petr\u00f3leo, gas y derivados a prepararse para navegar en el actual contexto de incertidumbre provocado por el conflicto en los mercados energ\u00e9ticos y a tomar previsiones para gestionar los impactos que ya se est\u00e1n trasladando a los costes de los combustibles y otros productos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la respuesta a la crisis, si se prolonga, debe combinar medidas de corto y largo plazo. A corto plazo, es fundamental que los pa\u00edses importadores adopten mecanismos que reduzcan la exposici\u00f3n al <em>shock<\/em> de oferta, protegiendo especialmente a las poblaciones de menor renta, que tienden a verse desproporcionadamente afectadas por los aumentos en los precios de la energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A medio y largo plazo, resulta esencial avanzar en la diversificaci\u00f3n de las fuentes de suministro de petr\u00f3leo y gas natural, priorizando, siempre que sea posible, asociaciones con regiones m\u00e1s estables, aunque ello implique costes m\u00e1s elevados en el corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses m\u00e1s expuestos al <em>shock<\/em> de oferta deben intensificar sus esfuerzos para diversificar sus matrices energ\u00e9ticas, aumentar la eficiencia y promover la difusi\u00f3n de fuentes de menor intensidad de carbono.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, estas estrategias deben implementarse de manera gradual y aprovechando las oportunidades disponibles seg\u00fan las condiciones de cada pa\u00eds y las rutas tecnol\u00f3gicas existentes. Esto se debe a la persistente centralidad del petr\u00f3leo y del gas natural en el suministro energ\u00e9tico global, cuya sustituci\u00f3n no es trivial. Sectores como el transporte pesado, la aviaci\u00f3n, la navegaci\u00f3n mar\u00edtima y la industria petroqu\u00edmica siguen siendo altamente dependientes de estos recursos, dada la limitada disponibilidad de alternativas tecnol\u00f3gicas competitivas a gran escala.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, aunque la electrificaci\u00f3n avanza como una de las principales estrategias de descarbonizaci\u00f3n en diversos segmentos de la econom\u00eda, su aplicaci\u00f3n sigue siendo limitada precisamente en las \u00e1reas de transici\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil, lo que refuerza la necesidad de enfoques graduales que combinen seguridad energ\u00e9tica y sostenibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, m\u00e1s que una disrupci\u00f3n coyuntural, el conflicto actual expone l\u00edmites estructurales de un sistema energ\u00e9tico anclado en la concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica de los recursos y en la dependencia de rutas cr\u00edticas. En este escenario, la seguridad energ\u00e9tica vuelve a afirmarse como eje central de las decisiones estrat\u00e9gicas, lo que exige un enfoque m\u00e1s equilibrado entre coste, resiliencia y gesti\u00f3n de riesgos en un contexto global cada vez m\u00e1s marcado por la incertidumbre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El bloqueo del estrecho de Ormuz evidencia c\u00f3mo un solo punto cr\u00edtico puede desestabilizar el sistema energ\u00e9tico global, exponiendo su profunda fragilidad ante conflictos geopol\u00edticos.<\/p>\n","protected":false},"author":266,"featured_media":56038,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16675,16692],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-56037","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-energia","8":"category-guerra","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/266"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56037"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56041,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56037\/revisions\/56041"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56038"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56037"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=56037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}