{"id":56602,"date":"2026-05-25T09:00:00","date_gmt":"2026-05-25T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=56602"},"modified":"2026-05-25T07:41:36","modified_gmt":"2026-05-25T10:41:36","slug":"las-mujeres-que-buscan-donde-el-estado-mexicano-no-responde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/las-mujeres-que-buscan-donde-el-estado-mexicano-no-responde\/","title":{"rendered":"Las mujeres que buscan donde el Estado mexicano no responde"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reciente decisi\u00f3n del Comit\u00e9 de las Naciones Unidas contra la Desaparici\u00f3n Forzada de activar el art\u00edculo 34 respecto de M\u00e9xico abri\u00f3 una discusi\u00f3n jur\u00eddica y pol\u00edtica sobre el alcance de las desapariciones en el pa\u00eds. La activaci\u00f3n de este mecanismo implica que la ONU considera que existen indicios fundados de una pr\u00e1ctica generalizada o sistem\u00e1tica de desapariciones forzadas, lo que constituye una alerta internacional sin precedentes, permite una revisi\u00f3n urgente del caso y faculta al Comit\u00e9 para elevar la situaci\u00f3n ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sin embargo, detr\u00e1s del debate t\u00e9cnico y diplom\u00e1tico existe una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda y menos visible: el papel de las mujeres que buscan a las personas desaparecidas y la forma en que los Estados responden \u2014o no\u2014 frente a esa b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las desapariciones masivas producen ausencia, miedo y fractura social, pero tambi\u00e9n generan algo m\u00e1s: nuevas formas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica encabezadas, casi siempre, por mujeres. Madres, esposas, hijas y hermanas que comienzan buscando a quienes faltan y terminan cuestionando al Estado, documentando la violencia y transformando el dolor privado en acci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico no es el primer pa\u00eds donde esto ocurre. La diferencia est\u00e1 en la respuesta institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Argentina, durante la dictadura militar (1976\u20131983), las desapariciones forzadas dieron origen a uno de los movimientos de derechos humanos m\u00e1s emblem\u00e1ticos del siglo XX: las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Mujeres como Azucena Villaflor rompieron el silencio impuesto por el terror y convirtieron la b\u00fasqueda de sus hijos e hijas en una exigencia p\u00fablica de memoria, verdad y justicia. Con el tiempo, esa presi\u00f3n social contribuy\u00f3 a la construcci\u00f3n de pol\u00edticas estatales de reparaci\u00f3n, identificaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de identidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Bosnia y Herzegovina, tras la guerra de 1992 a 1995 y el genocidio de Srebrenica, las Madres de Srebrenica, encabezadas por Munira Suba\u0161i\u0107, desempe\u00f1aron un papel central en la exigencia de verdad e identificaci\u00f3n de miles de cuerpos. Su presi\u00f3n fue determinante para el desarrollo de mecanismos internacionales de identificaci\u00f3n forense mediante ADN, considerados hoy referencia mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Colombia, tras m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas de conflicto armado (1964\u20132016), organizaciones como ASFADDES (Asociaci\u00f3n de Familiares de Detenidos Desaparecidos) mantuvieron durante a\u00f1os la b\u00fasqueda y documentaci\u00f3n de casos de desaparici\u00f3n. La insistencia de las familias -principalmente mujeres- fue clave para la creaci\u00f3n de la Unidad de B\u00fasqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el marco del Acuerdo de Paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tres casos comparten una constante: las mujeres comenzaron buscando en contextos de miedo, violencia e indiferencia estatal, pero en alg\u00fan momento, la presi\u00f3n social y el escrutinio internacional obligaron a los Estados a transformar esa b\u00fasqueda en instituciones, pol\u00edticas p\u00fablicas y mecanismos de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico enfrenta hoy una situaci\u00f3n distinta y profundamente preocupante. Con m\u00e1s de 132 mil personas desaparecidas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, el pa\u00eds presenta cifras comparables a<a href=\"https:\/\/revistaeldiluvio.com\/desapariciones-masivas-en-mexico-cifras-de-guerra-sin-guerra\/\"> contextos de guerra o conflicto armado<\/a>, aunque formalmente no se encuentre en ninguno de ellos. La comparaci\u00f3n con Colombia resulta particularmente reveladora: mientras Colombia alcanz\u00f3 cifras similares tras m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas de conflicto armado, M\u00e9xico lleg\u00f3 a este nivel en menos de dos d\u00e9cadas y con una aceleraci\u00f3n particularmente fuerte a partir de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras agregadas muestran que la mayor\u00eda de las personas desaparecidas son hombres. De acuerdo con datos de Red Lupa, alrededor del 77% de las personas desaparecidas son hombres y el 23% mujeres. Sin embargo, el patr\u00f3n cambia cuando se analizan las edades: en hombres predominan los casos entre 25 y 29 a\u00f1os, mientras que en mujeres el grupo m\u00e1s afectado es el de 15 a 19 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto sugiere din\u00e1micas distintas. Mientras las desapariciones de hombres parecen asociarse m\u00e1s frecuentemente a violencia territorial y econom\u00edas criminales, las desapariciones de mujeres -especialmente adolescentes- apuntan a patrones relacionados con violencia sexual, trata y violencia feminicida. Como ha ocurrido en otros contextos de violencia extrema, el cuerpo de las mujeres tambi\u00e9n se convierte en un territorio de disputa y violencia espec\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el punto central en este contexto no son s\u00f3lo las cifras. Es qui\u00e9n busca. En M\u00e9xico, las madres buscadoras han asumido tareas que corresponder\u00edan al Estado: localizar fosas, rastrear indicios, organizar brigadas, documentar casos y realizar b\u00fasquedas en territorios controlados por el crimen organizado. Lo han hecho en un contexto de enorme vulnerabilidad y pr\u00e1cticamente sin protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia de Argentina, Bosnia o Colombia, donde la presi\u00f3n social termin\u00f3 generando mecanismos institucionales de b\u00fasqueda y reconocimiento, en M\u00e9xico la relaci\u00f3n entre el Estado y las madres buscadoras ha estado marcada por la desconfianza, la insuficiencia, la descalificaci\u00f3n e inclusive, su asesinato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colectivos de b\u00fasqueda han denunciado retrasos sistem\u00e1ticos en la validaci\u00f3n de hallazgos, deficiencias forenses, p\u00e9rdida de evidencias y ausencia de coordinaci\u00f3n institucional. A ello se suma un hecho especialmente grave: el asesinato de madres buscadoras y personas dedicadas a la b\u00fasqueda de desaparecidos en distintas regiones del pa\u00eds. Hay muchos nombres que no podemos olvidar: No\u00e9 Sandoval Adame, Angelita Meraz Le\u00f3n, Teresa Magueyal, Ana Luisa Gardu\u00f1o, por tan s\u00f3lo mencionar a algunas de las mujeres buscadoras que han sido asesinadas en el proceso de buscar a sus familiares y exigir justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las mujeres buscan a pesar del Estado, no con el Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese es uno de los elementos m\u00e1s relevantes para entender la dimensi\u00f3n internacional de lo que acaba de ocurrir con la activaci\u00f3n del art\u00edculo 34. Lo que Naciones Unidas est\u00e1 se\u00f1alando no es \u00fanicamente la magnitud de las desapariciones, sino la insuficiencia estructural de la respuesta estatal frente a una crisis que se ha prolongado durante a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia comparada muestra que los Estados no transforman su respuesta frente a las desapariciones masivas por convicci\u00f3n.&nbsp; Lo hacen cuando la presi\u00f3n social, la legitimidad de las v\u00edctimas y el costo pol\u00edtico de la inacci\u00f3n se vuelven imposibles de ignorar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Argentina, las Madres de Plaza de Mayo transformaron la memoria p\u00fablica. En Bosnia, las Madres de Srebrenica empujaron la creaci\u00f3n de mecanismos internacionales de identificaci\u00f3n y justicia. En Colombia, las organizaciones de familiares contribuyeron a construir instituciones espec\u00edficas de b\u00fasqueda.nM\u00e9xico a\u00fan no ha llegado a ese punto y los hechos indican que falta mucho para que suceda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La activaci\u00f3n del art\u00edculo 34 no resolver\u00e1 por s\u00ed misma la crisis, pero s\u00ed modifica el terreno pol\u00edtico e internacional en el que esta se discute. Internacionaliza el problema, aumenta el escrutinio y legitima a\u00fan m\u00e1s la voz de quienes han mantenido la b\u00fasqueda durante a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las madres buscadoras mexicanas no solo enfrentan la desaparici\u00f3n de sus hijos e hijas, hermanos, padres y seres queridos.&nbsp; Tambi\u00e9n enfrentan la ausencia de un Estado que sigue sin estar a la altura de quienes buscan lo que \u00e9l no ha podido -o no ha querido- encontrar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La activaci\u00f3n del art\u00edculo 34 de la ONU coloca bajo escrutinio internacional no s\u00f3lo la crisis de desapariciones en M\u00e9xico, sino tambi\u00e9n la incapacidad del Estado frente a las mujeres que sostienen la b\u00fasqueda.<\/p>\n","protected":false},"author":903,"featured_media":56603,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16466,16574],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-56602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-mexico","category-desaparecidos","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/903"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56602"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56606,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56602\/revisions\/56606"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56602"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=56602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}