{"id":56966,"date":"2026-06-10T09:00:00","date_gmt":"2026-06-10T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=56966"},"modified":"2026-06-09T05:43:23","modified_gmt":"2026-06-09T08:43:23","slug":"la-ira-y-el-odio-como-movilizadores-del-voto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-ira-y-el-odio-como-movilizadores-del-voto\/","title":{"rendered":"La ira y el odio como movilizadores del voto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los presidentes latinoamericanos predomina el rechazo popular. Izquierda o derecha, nuevos o viejos, mujeres o varones: la constante son electores que est\u00e1n enojados, disconformes y decepcionados. Evidentemente, hay casos que rompen los moldes: la mexicana Claudia Sheinbaum y el salvadore\u00f1o Nayib Bukele tienen una imagen positiva que oscila en torno a los 70 puntos. Sin embargo, el panorama general es decepcionante. De 18 presidentes de la regi\u00f3n relevados por la encuestadora argentina CB, casi el 60% tienen una imagen negativa superior a la positiva. En la mitad de estos 18 mandatarios, la imagen negativa \u201cmuy mala\u201d es superior al 30%. Por lo tanto, no solo hay rechazo, sino que, en un porcentaje m\u00e1s que significativo, se trata de un rechazo extremo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suele ser un interrogante frecuente por qu\u00e9 los presidentes pierden tan r\u00e1pidamente su imagen positiva, por qu\u00e9 al poco tiempo de ganar las elecciones tienen niveles de rechazo tan altos y, sobre todo, por qu\u00e9 antes esto no se daba. La pregunta original que ayuda a entender parte de esta tendencia es por qu\u00e9, en primer lugar, gan\u00f3 un presidente: \u00bflo amaban u odiaban m\u00e1s a su adversario? En muchos casos, una respuesta posible es que lo que moviliz\u00f3 electoralmente a los votantes no fue el amor, la esperanza o la felicidad, sino la ira, el odio y el miedo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por estos d\u00edas, Bolivia enfrenta un escenario de m\u00e1xima inestabilidad. El presidente Paz alcanz\u00f3 apenas 32 puntos en las elecciones generales. A siete meses de asumir, la tensi\u00f3n pol\u00edtica y una opini\u00f3n p\u00fablica con casi 30 puntos de imagen \u201cmuy mala\u201d y 44 de negativa exponen la fragilidad de su marcha. El ascenso de Kast en Chile, que alcanz\u00f3 solo el 23,9% de los votos en las generales, se entiende mejor como el voto castigo hacia un gobierno de Boric que para muchos result\u00f3 decepcionante. El caso peruano no necesita mayor exposici\u00f3n: en abril, Keiko Fujimori alcanz\u00f3 solo 17 puntos, seguida de cuatro candidatos que oscilaron en torno a los 10 puntos cada uno, reflejo de un pa\u00eds fragmentado que en los \u00faltimos diez a\u00f1os tuvo ocho mandatarios. En algunos casos son presidentes que se debilitan, pero en muchos otros son presidentes que ganan d\u00e9bilmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que se observa en t\u00e9rminos generales es que cada vez es menos probable que un candidato obtenga holgadamente valores superiores al 40% de los votos en elecciones generales. Puede pasar, dependiendo del pa\u00eds y de contextos espec\u00edficos, pero lo cierto es que se trata de escenarios de otra \u00e9poca. Si miramos 137 comicios presidenciales generales en 15 pa\u00edses latinoamericanos, el dato es evidente: el candidato m\u00e1s votado en 1980 obten\u00eda en promedio 49 puntos; en la d\u00e9cada de 1990 y, similarmente, en la del 2000 descendi\u00f3 a los 43 puntos; en la d\u00e9cada del 2010 baj\u00f3 a los 40 puntos; y, finalmente, en la d\u00e9cada del 2020 se redujo a los 38 puntos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reciente proceso electoral colombiano muestra un matiz en este an\u00e1lisis, exponiendo a\u00fan m\u00e1s la din\u00e1mica observada en el resto de pa\u00edses: de las \u00faltimas nueve elecciones presidenciales, solo en dos los m\u00e1s votados obtuvieron menos de 40% de los votos; en el resto de elecciones -incluyendo la del domingo 31 de mayo (43,7%)- los resultados han superado dicho valor y, junto con los 40 puntos alcanzados por Cepeda, contin\u00faa el proceso de polarizaci\u00f3n electoral creciente que el pa\u00eds vive desde 2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante este caso, en t\u00e9rminos generales, un candidato presidencial ganador promedio en Latinoam\u00e9rica obtiene hoy 10 puntos porcentuales menos de lo que obten\u00eda en la d\u00e9cada de 1980. Las mayor\u00edas se han enflaquecido, debilitado, fragmentado. Aquello que las un\u00eda, que les daba fuerza y las alimentaba, parece haber menguado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez cuesta m\u00e1s movilizar al votante por la felicidad o la esperanza. Vivimos en sociedades frustradas, con privaciones heredadas y futuros sinuosos. Lamentablemente, no abundan las satisfacciones ni la proyecci\u00f3n de una vida mejor. La clave en muchas estrategias pol\u00edticas actuales reside en energizar el comportamiento electoral s\u00f3lo a partir de orientar el rechazo hacia un antagonista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la teor\u00eda de la Inteligencia Afectiva, desarrollada por Marcus, Neuman y MacKuen en su c\u00e9lebre libro del 2000, <em>Affective Intelligence and Political Judgment<\/em>, algunas emociones combinan cuotas adicionales de energ\u00eda ps\u00edquica y de estado de alerta que resultan en la movilizaci\u00f3n de los electores. Trabajos como el del polit\u00f3logo Valentino identificaron que, dentro de todas las emociones, la ira y el odio son las que mejor desempe\u00f1o tienen en esta tarea. La atribuci\u00f3n de culpa, la percepci\u00f3n de que una persona o grupo es el causante de mi malestar y la idea de que votando a X castigo a Y son algunos de los motores electorales m\u00e1s relevantes en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos comportamientos no explican por s\u00ed solos el resultado electoral, pero en contextos de fragmentaci\u00f3n partidaria, malestar econ\u00f3mico y crisis de representaci\u00f3n, se vuelven recursos especialmente eficaces para movilizar votantes. Todo ese malestar que viven las personas es traducido -y en muchos casos potenciado- por la pol\u00edtica como ira hacia un candidato o grupo. Y si esa ira trasciende el contexto electoral, se convierte en odio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos en los cuales las mayor\u00edas se debilitan, las minor\u00edas intensas son la clave electoral. Pero solo cuando esa intensidad se direcciona hacia un antagonista es cuando la magia electoral ocurre. Donde hab\u00eda personas aisladas, pocos elementos en com\u00fan y una direccionalidad err\u00e1tica, aparecen el orden, la direcci\u00f3n y la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Latinoam\u00e9rica no es un caso aislado. En gran parte de Occidente, lo que prima no es el amor por los propios, la representaci\u00f3n pol\u00edtica y la conexi\u00f3n con un partido o candidato. Lo que ha cobrado mayor relevancia es el rechazo, y lo que muchas veces buscan los votantes es a qui\u00e9n votar para perjudicar a quien m\u00e1s detestan. Como dir\u00eda el polit\u00f3logo Giuliano da Empoli, la f\u00f3rmula de estos tiempos es ira m\u00e1s algoritmo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alimentar las campa\u00f1as electorales con emociones como la ira, el miedo y el odio parece haberse convertido en uno de los ant\u00eddotos electorales m\u00e1s eficaces para sociedades fragmentadas, agotadas y desesperanzadas de la pol\u00edtica. Si bien electoralmente existe una ganancia, el costo aparece en presidentes d\u00e9biles y apoyos fugaces de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conflicto es inherente a la pol\u00edtica; cuando se expresa en pasiones, puede ser un poderoso instrumento para ganar, pero resulta insuficiente -y peligroso- para gobernar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una Latinoam\u00e9rica marcada por el desencanto, la ira, el miedo y el rechazo se han vuelto claves para movilizar votantes, aunque a costa de gobiernos m\u00e1s d\u00e9biles y apoyos inestables.<\/p>\n","protected":false},"author":724,"featured_media":56967,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16530,16471],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-56966","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-polarizacion","category-elecciones","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/724"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56966"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56970,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56966\/revisions\/56970"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56967"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56966"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=56966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}