{"id":56990,"date":"2026-06-11T09:00:00","date_gmt":"2026-06-11T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=56990"},"modified":"2026-06-10T08:16:24","modified_gmt":"2026-06-10T11:16:24","slug":"cuando-la-seleccion-era-el-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/cuando-la-seleccion-era-el-estado\/","title":{"rendered":"Cuando la selecci\u00f3n era el Estado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Brasil y Argentina, pocas instituciones produjeron integraci\u00f3n simb\u00f3lica comparable a la de la selecci\u00f3n nacional durante siglo XX. En sociedades atravesadas por desigualdades regionales, fragilidad institucional y dificultades de integraci\u00f3n territorial, los Mundiales ofrec\u00edan una experiencia excepcional de pertenencia colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa experiencia ten\u00eda efectos pol\u00edticos, una vez que f\u00fatbol, televisi\u00f3n y Estado funcionaban dentro de las mismas estructuras nacionales de mediaci\u00f3n. Mientras los s\u00edmbolos colectivos circulaban a trav\u00e9s de pocos grandes medios, los gobiernos pod\u00edan asociar el \u00e9xito deportivo con legitimidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Brasil de 1970 fue un ejemplo claro. La expansi\u00f3n de la televisi\u00f3n p\u00fablica permiti\u00f3 a la dictadura militar sincronizar la emoci\u00f3n producida por Pel\u00e9 con una imagen optimista del pa\u00eds. El tricampeonato apareci\u00f3 asociado al crecimiento econ\u00f3mico, la modernizaci\u00f3n y la integraci\u00f3n territorial. La selecci\u00f3n condensaba una representaci\u00f3n del propio Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa operaci\u00f3n era posible porque todav\u00eda exist\u00eda una esfera p\u00fablica relativamente centralizada. La televisi\u00f3n organizaba buena parte de la conversaci\u00f3n nacional y permit\u00eda estabilizar sentidos compartidos sobre la comunidad pol\u00edtica. Las divisiones sociales y regionales segu\u00edan existiendo, pero quedaban subordinadas a una narrativa com\u00fan de pertenencia nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Argentina de 1986 funcion\u00f3 bajo una l\u00f3gica similar. La derrota en Malvinas hab\u00eda producido una crisis militar y una desorganizaci\u00f3n de la autoridad estatal. El partido contra Inglaterra se transform\u00f3 en una continuaci\u00f3n simb\u00f3lica de la guerra de 1982 porque Maradona condensaba una representaci\u00f3n nacional-popular basada en soberan\u00eda, antagonismo frente a las potencias centrales e identificaci\u00f3n plebeya. Su centralidad pol\u00edtica derivaba de la capacidad de reorganizar la relaci\u00f3n entre pueblo, Estado e identidad nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los a\u00f1os noventa modificaron las condiciones que hac\u00edan posible esa articulaci\u00f3n entre f\u00fatbol y legitimidad estatal. La fragmentaci\u00f3n de la esfera p\u00fablica alter\u00f3 la manera en que los s\u00edmbolos nacionales circulaban y adquir\u00edan significado pol\u00edtico. La televisi\u00f3n dej\u00f3 de concentrar casi por s\u00ed sola la conversaci\u00f3n p\u00fablica. Las plataformas digitales, los mercados globales y la expansi\u00f3n del entretenimiento transnacional dispersaron los mecanismos de identificaci\u00f3n colectiva. La experiencia simult\u00e1nea del Mundial sigui\u00f3 existiendo, pero se volvi\u00f3 mucho m\u00e1s dif\u00edcil estabilizar una interpretaci\u00f3n com\u00fan de su significado pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conflicto entre Javier Milei y la Asociaci\u00f3n del F\u00fatbol Argentino (AFA) expresa esa transformaci\u00f3n. La disputa ya no pasa principalmente por apropiarse simb\u00f3licamente de la selecci\u00f3n, sino por controlar una de las principales estructuras productoras de legitimidad cultural de la sociedad argentina. El capital simb\u00f3lico del f\u00fatbol sigue siendo enorme, pero hoy se distribuye entre federaciones, plataformas, patrocinadores, clubes europeos y actores pol\u00edticos en competencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Messi pertenece plenamente a ese nuevo escenario. Su legitimidad deportiva fue construida fuera de la Argentina y su consagraci\u00f3n en Qatar 2022 recompuso una simultaneidad colectiva poco frecuente en la vida p\u00fablica de un pa\u00eds polarizado. La movilizaci\u00f3n del t\u00edtulo mundial, sin embargo, circul\u00f3 dentro de estructuras de mediaci\u00f3n m\u00e1s fragmentadas que las del per\u00edodo de Maradona, limitando la capacidad de incorporaci\u00f3n estatal de ese capital simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Brasil ofrece quiz\u00e1 el ejemplo m\u00e1s visible de ese cambio. La camiseta de la selecci\u00f3n fue durante d\u00e9cadas uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s inmediatos de identidad nacional compartida. Sin embargo, desde 2018 la tradicional camiseta amarilla qued\u00f3 fuertemente asociada al bolsonarismo y perdi\u00f3 parte de su capacidad integradora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El efecto fue visible en los dos \u00faltimos Mundiales, cuando muchos hinchas comenzaron a usar la camiseta azul como forma de evitar esa identificaci\u00f3n pol\u00edtica. El dato revela hasta qu\u00e9 punto el f\u00fatbol todav\u00eda produce pertenencia colectiva, pero ya no consigue organizar simb\u00f3licamente a la naci\u00f3n de la manera en que lo hizo durante gran parte del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pel\u00e9 y Maradona surgieron en un contexto en el que f\u00fatbol, televisi\u00f3n y Estado todav\u00eda operaban dentro de estructuras nacionales relativamente unificadas. Messi y Neymar pertenecen a otro mundo. Uno en el que el f\u00fatbol conserva capacidad de movilizaci\u00f3n emocional, pero ya no permite a los Estados estabilizar pol\u00edticamente su significado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El f\u00fatbol sigue generando identidad colectiva en Brasil y Argentina, pero la fragmentaci\u00f3n medi\u00e1tica y pol\u00edtica ha reducido su capacidad para fortalecer la legitimidad del Estado.<\/p>\n","protected":false},"author":914,"featured_media":56991,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16529,16468],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":["post-56990","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-futbol","category-politica","tag-ideas-en-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/914"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56990"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56994,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56990\/revisions\/56994"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56990"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=56990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}