{"id":57326,"date":"2026-06-28T07:00:00","date_gmt":"2026-06-28T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=57326"},"modified":"2026-06-28T07:27:42","modified_gmt":"2026-06-28T10:27:42","slug":"el-show-del-tigre-y-la-llegada-a-colombia-de-la-patria-milagro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-show-del-tigre-y-la-llegada-a-colombia-de-la-patria-milagro\/","title":{"rendered":"El show del \u201cTigre\u201d y la llegada a Colombia de la \u201cPatria Milagro\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego de que Colombia tuviera por primera vez un gobierno de izquierda con Gustavo Petro en 2022, las \u00faltimas elecciones dieron como ganador al candidato de ultraderecha, Abelardo De la Espriella. Este resultado se inscribe en una nueva ola de gobiernos de derecha que actualmente dominan pa\u00edses como Argentina, Chile, El Salvador y Ecuador, configurando un viraje regional que sugiere una alternancia ideol\u00f3gica cada vez m\u00e1s marcada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este fen\u00f3meno parece responder a un voto castigo frente a los gobiernos de izquierda. Sin embargo, este rechazo ha venido acompa\u00f1ado de la aceptaci\u00f3n, e incluso legitimaci\u00f3n, de liderazgos con rasgos autoritarios, cuyos discursos y trayectorias pueden ser bastante controversiales, pero que logran conectar emocionalmente con un electorado que prioriza promesas de orden, control y certezas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las elecciones presidenciales recientes fueron especialmente re\u00f1idas: De la Espriella obtuvo el 49,7% de los votos frente al 48,7% de Iv\u00e1n Cepeda, configurando uno de los resultados m\u00e1s estrechos en la historia de la democracia colombiana. El mapa electoral evidenci\u00f3, adem\u00e1s, una marcada divisi\u00f3n territorial: mientras Bogot\u00e1 y buena parte de los departamentos perif\u00e9ricos respaldaron mayoritariamente a Cepeda, amplias zonas del centro del pa\u00eds se inclinaron por De la Espriella. Esta geograf\u00eda del voto rememor\u00f3 los resultados del Plebiscito por la Paz de 2016, cuando el \u201cNo\u201d se impuso precisamente en gran parte del centro del pa\u00eds, revelando continuidades en las fracturas pol\u00edticas y territoriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado electoral tambi\u00e9n evidenci\u00f3 el debilitamiento de la derecha tradicional y el tr\u00e1nsito a una derecha menos moderada. La candidatura de Paloma Valencia, respaldada por \u00c1lvaro Uribe, obtuvo apenas el 6,92% de los votos en la primera vuelta. Posteriormente, el Centro Democr\u00e1tico se aline\u00f3 con De la Espriella y se declar\u00f3 partido de gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los elementos clave de la victoria fue la r\u00e1pida construcci\u00f3n de la figura p\u00fablica de De la Espriella. En pocos meses pas\u00f3 de no liderar las encuestas a consolidarse como un \u201cshowman\u201d pol\u00edtico, con una campa\u00f1a intensiva en s\u00edmbolos patrios, est\u00e9tica militar y narrativas emocionales. M\u00e1s all\u00e1 de las propuestas, el uso de met\u00e1foras como el \u201ctigre\u201d y la \u201cmanada\u201d, junto con eventos masivos cargados de m\u00fasica, luces y escenograf\u00eda, le permiti\u00f3 posicionar en poco tiempo una identidad pol\u00edtica clara y seducir a gran parte del electorado colombiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su trayectoria tambi\u00e9n gener\u00f3 controversia: abogado de exparamilitares, de pol\u00edticos involucrados en casos de corrupci\u00f3n, de estafadores como David Murcia y del testaferro de Nicol\u00e1s Maduro \u00c1lex Saab, adem\u00e1s de acusado de hostigar a periodistas en su carrera como abogado. Su perfil combina elementos de <em>outsider<\/em> con fuertes v\u00ednculos a sectores tradicionales del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes sociales desempe\u00f1aron un papel decisivo en la contienda. Diversos influencers amplificaron su mensaje y contribuyeron a movilizar votantes, mientras su campa\u00f1a incorpor\u00f3 herramientas de inteligencia artificial para producir contenidos de alto impacto emocional. En contraste, la campa\u00f1a de Cepeda se apoy\u00f3 en estrategias m\u00e1s tradicionales, con menor capacidad de viralizaci\u00f3n; no obstante, entre la primera y la segunda vuelta logr\u00f3 un crecimiento significativo en caudal electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El repertorio simb\u00f3lico de De la Espriella retoma elementos de otros liderazgos de derecha contempor\u00e1neos como Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei: apelaciones al orden, la autoridad y la recuperaci\u00f3n del control estatal. Se configura as\u00ed en Colombia una derecha securitaria que, como en los casos de Ecuador y El Salvador, sit\u00faa la lucha contra el crimen y el restablecimiento del orden en el centro de su propuesta pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su perfil p\u00fablico refuerza esta narrativa: un l\u00edder de \u201cmano dura\u201d, con \u00e9nfasis en valores tradicionales, identidad religiosa, \u00e9xito empresarial y una ret\u00f3rica que combina promesas de orden con llamados expl\u00edcitos a \u201ccastigar\u201d a la izquierda. Este lenguaje, que puede interpretarse como incitaci\u00f3n a la confrontaci\u00f3n, tambi\u00e9n ha sido le\u00eddo por sus seguidores como una promesa de restauraci\u00f3n del orden y la autoridad. A pesar de que matiz\u00f3 su discurso luego de la victoria y que dijo que gobernar\u00e1 para todos los colombianos, quedan dudas de las garant\u00edas efectivas que tendr\u00e1 la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta narrativa se suma la idea de la \u201cPatria Milagro\u201d, enmarcada en un liderazgo que promete soluciones r\u00e1pidas y contundentes a problemas estructurales. No obstante, persisten dudas sobre la viabilidad econ\u00f3mica, pol\u00edtica y legal de varias de sus propuestas. Su programa prioriza la seguridad mediante el abandono de la \u201cPaz Total\u201d, el combate frontal al narcotr\u00e1fico y la recuperaci\u00f3n del control territorial. En el \u00e1mbito econ\u00f3mico, plantea un crecimiento basado en la reducci\u00f3n del tama\u00f1o del Estado y la lucha contra la corrupci\u00f3n, junto con pol\u00edticas de vivienda, salud, educaci\u00f3n digital y expansi\u00f3n rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo escenario plantea interrogantes importantes en materia de paz y conflicto. Aunque la pol\u00edtica de \u201cPaz Total\u201d no produjo los resultados esperados, en parte por falta de estrategia efectiva del gobierno de Petro y la fragmentaci\u00f3n de los actores armados, el eventual abandono de las negociaciones con los grupos armados y el retorno a estrategias predominantemente militares podr\u00edan reconfigurar e incluso intensificar el conflicto armado en algunos territorios. A diez a\u00f1os de la firma del Acuerdo Final de Paz, su implementaci\u00f3n sigue enfrentando desaf\u00edos estructurales y la llegada de De La Espriella deja varios interrogantes sobre la continuidad de los avances en reincorporaci\u00f3n, entrega de tierras y garant\u00edas de derechos a las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos de gobernabilidad, el panorama es complejo. El nuevo gobierno contar\u00eda con apoyos minoritarios en el Congreso, lo que lo obligar\u00e1 a negociar con fuerzas que controlan cerca del 50% de las curules en ambas c\u00e1maras. A esto se suman los contrapesos institucionales, como el de la Corte Constitucional que, en diferentes momentos, ha demostrado capacidad para limitar decisiones del Ejecutivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oposici\u00f3n social se perfila como un actor clave en el nuevo escenario pol\u00edtico. Desde el anuncio de los resultados electorales, diversos movimientos sociales han convocado movilizaciones, anticipando un contexto de alta conflictividad frente a las propuestas del nuevo gobierno. La estrechez del resultado electoral confirma, adem\u00e1s, la profundidad de la polarizaci\u00f3n y sugiere la consolidaci\u00f3n de una oposici\u00f3n amplia y fuerte que har\u00e1 lo posible para impedir retrocesos en pol\u00edticas sociales y relacionadas con la construcci\u00f3n de paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La llegada de Abelardo De la Espriella al poder confirma el giro de Colombia hacia una derecha de mano dura, marcada por el espect\u00e1culo pol\u00edtico, la polarizaci\u00f3n y las promesas de orden.<\/p>\n","protected":false},"author":345,"featured_media":57356,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16471,16477],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-57326","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-elecciones","category-colombia","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/345"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57326"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57326\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57350,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57326\/revisions\/57350"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57356"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57326"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=57326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}