{"id":57422,"date":"2026-07-03T09:00:00","date_gmt":"2026-07-03T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=57422"},"modified":"2026-07-03T05:58:02","modified_gmt":"2026-07-03T08:58:02","slug":"electoras-votadas-y-no-elegidas-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/electoras-votadas-y-no-elegidas-en-brasil\/","title":{"rendered":"Electoras, votadas y no elegidas en Brasil"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En octubre Brasil vivir\u00e1 una elecci\u00f3n presidencial que se perfila como una de las m\u00e1s disputadas de su historia, tras dos comicios que ya dividieron al pa\u00eds, en 2018 y 2022. Lula, cuenta hoy con ventaja en las encuestas, sobre todo en las \u00faltimas semanas tras el m\u00e1s reciente esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n que salpic\u00f3 al candidato de la familia Bolsonaro. Sin embargo, la campa\u00f1a a\u00fan no est\u00e1 y a pesar de indicadores econ\u00f3micos muy positivos, el presidente Lula sigue enfrentando una baja popularidad. Jair Bolsonaro, el expresidente, est\u00e1 inhabilitado para competir y cumple arresto domiciliario; por lo que design\u00f3 a su hijo como candidato. En medio de una disputa presidencial protagonizada exclusivamente por hombres, hay un actor pol\u00edtico visiblemente ausente: por primera vez en veinte a\u00f1os, ninguna mujer disputar\u00e1 la presidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres son consideradas un electorado decisivo en estas elecciones. Conviene recordar que, el mismo d\u00eda en que Brasil elija a su nuevo presidente, tambi\u00e9n se renovar\u00e1n las c\u00e1maras de diputados\/as estaduales y federales, se elegir\u00e1n gobernadores\/as y dos tercios del Senado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, las mujeres son mayor\u00eda en el electorado y, no por casualidad, en una disputa tan re\u00f1ida sus votos son especialmente codiciados. Brasil, sin embargo, carga con una particularidad bastante vergonzosa: es el segundo peor pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina en materia de representaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La importancia del voto femenino qued\u00f3 especialmente en evidencia en las \u00faltimas elecciones presidenciales. En 2022, con la pandemia todav\u00eda fresca y el temor a que Bolsonaro continuara en el poder tras haber desalentado el uso y la producci\u00f3n de vacunas, las mujeres votaron mayoritariamente por Lula. As\u00ed lo sugieren la mayor\u00eda de las encuestas, que apuntan a una lectura pragm\u00e1tica vinculada con la protecci\u00f3n de la salud. Lo que ya se sabe, en todo caso, es que las mujeres tienden a votar desde una perspectiva del cuidado, lo que incluye la preocupaci\u00f3n por la calidad de la educaci\u00f3n y la inflaci\u00f3n de los alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, sin la pandemia como marco de urgencia y con un gobierno que no ha logrado entusiasmar plenamente a ese electorado, la disputa por el voto femenino vuelve a abrirse. En ambos lados existe una preocupaci\u00f3n por conquistar ese voto que se refleja en los esfuerzos para endurecer las penas por feminicidio, una acci\u00f3n apoyada por ambos grupos pol\u00edticos. Aunque son actos que llaman la atenci\u00f3n, es curioso notar que, detr\u00e1s de esas estrategias persiste una lectura bastante simplista: la de que las mujeres tienen preferencias pol\u00edticas similares por el solo hecho de ser mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, si la disputa por el voto femenino ocupa buena parte del debate, en estas elecciones del 2026 mucho menos se discute, dentro de los grandes partidos, el lugar de las mujeres como representantes. As\u00ed qued\u00f3 en evidencia el 24 de junio, cuando Michelle Bolsonaro, precandidata a algun puesto, public\u00f3 un video en el que denunciaba a su hijastro y compa\u00f1ero de partido, Fl\u00e1vio Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente, Brasil ocupa el puesto 135 en el ranking de la Uni\u00f3n Interparlamentaria sobre presencia femenina en los parlamentos: la segunda peor marca entre los pa\u00edses latinoamericanos, superado \u00fanicamente por Belice. Solo el 13% de los municipios tiene una alcaldesa; 18% de las diputadas federales son mujeres (la mayor\u00eda de ellas blancas y de partidos de derecha) y en casi 20% de las ciudades brasile\u00f1as no hay una sola concejala. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s de la ley de cuotas de g\u00e9nero, el porcentaje de mujeres electas sigue siendo escaso y los avances han llegado a paso de tortuga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En gran medida, esto se debe al sistema electoral brasile\u00f1o, combinado con pr\u00e1cticas partidarias profundamente masculinizadas, que operan como un filtro y reducen sistem\u00e1ticamente las posibilidades de las candidatas antes de que el electorado llegue siquiera a ver sus nombres en la urna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cuotas que obligan a los partidos a incluir al menos un 30% de mujeres en las listas existen desde fines de los a\u00f1os noventa. Sin embargo, en un sistema de lista abierta, garantizan solamente la candidatura, no que esta mujer tenga visibilidad. En un sistema como tal, donde cada candidata compite individualmente por hacerse conocer, el acceso al financiamiento resulta determinante. Y los recursos p\u00fablicos de campa\u00f1a siguen fluyendo de manera desproporcionada hacia los hombres, sobre todo hacia quienes ya ocupan cargos y controlan las estructuras partidarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el problema va m\u00e1s all\u00e1. Como aumentar la presencia de mujeres implica necesariamente reducir el espacio de algunos hombres, lo que predomina es la preservaci\u00f3n del <em>status quo<\/em>. A ello se suman las barreras informales. En una investigaci\u00f3n reciente, publicada en la revista <em>Electoral Studies<\/em> y desarrollada junto a Thiago Fonseca y Jo\u00e3o Victor Guedes Neto, identificamos que, tras los cambios legales destinados a promover candidaturas de mujeres y de personas negras, los partidos incrementaron el n\u00famero de candidatas, pero principalmente de aquellas con escasas posibilidades de ser electas, garantizando apenas que aportaran m\u00e1s votos a sus respectivas siglas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces, aun cuando existen mujeres dispuestas a competir, aquellas que podr\u00edan ser candidatas potencialmente competitivas no llegan a serlo porque el partido no las financia, no las apoya y no las proyecta. Y cuando el electorado no las conoce, simplemente no puede votarlas. A estas barreras se suma, adem\u00e1s, la persistente violencia pol\u00edtica de g\u00e9nero, que en estas elecciones se ha vuelto visible, alejando a muchas mujeres de la disputa electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado es un sistema que necesita el voto de las mujeres, pero que sigue dificultando su acceso al poder. Las reglas que estructuran el juego pol\u00edtico en Brasil fueron hechas, hist\u00f3ricamente, por hombres y para hombres, y contin\u00faan reproduciendo una representaci\u00f3n profundamente desigual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2026, mientras Lula y el hijo de Bolsonaro &#8211; o quien finalmente dispute la presidencia &#8211; compiten por el voto del grupo mayoritario del electorado, las mujeres, que siguen siendo indispensables para decidir qui\u00e9n gobierna, contin\u00faan lejos de ocupar, en la misma proporci\u00f3n, los espacios donde se ejerce el poder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las brasile\u00f1as son clave para decidir el pr\u00f3ximo gobierno, pero contin\u00faan excluidas de los principales espacios de poder pol\u00edtico.<\/p>\n","protected":false},"author":243,"featured_media":57423,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16487,16526],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-57422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-brasil","category-genero","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/243"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57422"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57422\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57426,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57422\/revisions\/57426"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57422"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=57422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}