{"id":57647,"date":"2026-07-15T09:00:00","date_gmt":"2026-07-15T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=57647"},"modified":"2026-07-14T07:47:25","modified_gmt":"2026-07-14T10:47:25","slug":"valores-democracia-y-politica-en-un-mundo-que-se-fragmenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/valores-democracia-y-politica-en-un-mundo-que-se-fragmenta\/","title":{"rendered":"Valores, democracia y pol\u00edtica en un mundo que se fragmenta"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En casi todas las cumbres entre Am\u00e9rica Latina y el Caribe y la Uni\u00f3n Europea se repite la misma idea: la relaci\u00f3n birregional est\u00e1 sustentada en valores compartidos como la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo. Sin embargo, si se deja de lado el lenguaje diplom\u00e1tico y se observan las relaciones entre bloques, esa narrativa resulta menos evidente. El espacio p\u00fablico se ha convertido en un escenario donde el consenso pierde terreno frente a la polarizaci\u00f3n, las emociones desplazan a los argumentos y la pol\u00edtica deja de organizarse alrededor de adversarios para hacerlo alrededor de enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados de la \u00faltima Encuesta Mundial de Valores (World Values Survey, WVS), el mayor estudio comparado sobre valores y actitudes ciudadanas, que muestra c\u00f3mo evolucionan las percepciones sobre democracia, instituciones y confianza interpersonal ilustran esta paradoja. En Bogot\u00e1, el 85% de los ciudadanos considera que la democracia es un buen sistema de gobierno, pero casi seis de cada diez personas apoyar\u00edan a un l\u00edder fuerte dispuesto a gobernar sin Congreso ni elecciones. A nivel nacional ese respaldo alcanza el 63% y tambi\u00e9n aumenta la aceptaci\u00f3n de un gobierno militar. No se trata de una contradicci\u00f3n, sino de una se\u00f1al de que el respaldo a la democracia como ideal convive con una creciente frustraci\u00f3n frente a su funcionamiento cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El a\u00f1o 2024 confirm\u00f3 que esta tensi\u00f3n no es exclusiva de Colombia. En Am\u00e9rica Latina, Europa y otras regiones, las campa\u00f1as electorales mostraron un cambio profundo en el lenguaje pol\u00edtico. La competencia democr\u00e1tica dej\u00f3 de construirse sobre la diferencia entre adversarios leg\u00edtimos para transformarse en una confrontaci\u00f3n entre enemigos. Cuando la pol\u00edtica adopta esa l\u00f3gica, el objetivo deja de ser convencer y pasa a ser excluir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este desplazamiento atraviesa ambas orillas del Atl\u00e1ntico. En Am\u00e9rica Latina, liderazgos de distintas orientaciones ideol\u00f3gicas apelan a narrativas que enfrentan a un \u00abnosotros\u00bb amenazado por \u00e9lites, migrantes o actores externos. En Europa ocurre un fen\u00f3meno similar con el crecimiento de fuerzas populistas y nacionalistas que han dejado de ser excepciones para convertirse en actores centrales. La polarizaci\u00f3n observada recientemente en pa\u00edses como Argentina, Brasil, Chile o Colombia refleja la misma tendencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la \u00faltima d\u00e9cada la confianza en las instituciones y la satisfacci\u00f3n con la democracia han disminuido de forma sostenida en Am\u00e9rica Latina, mientras el \u00cdndice de Democracia de <em>The Economist<\/em> registra un deterioro regional continuo. La confianza interpersonal tambi\u00e9n permanece en niveles muy bajos: en Colombia apenas alcanza el 4%. Europa mantiene niveles superiores, especialmente en los pa\u00edses n\u00f3rdicos, aunque tambi\u00e9n enfrenta un desgaste institucional. Sin confianza entre ciudadanos resulta dif\u00edcil sostener instituciones leg\u00edtimas y procesos democr\u00e1ticos estables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La WVS distingue entre el apoyo abstracto a la democracia y la satisfacci\u00f3n con su desempe\u00f1o real. Esa diferencia crea el terreno propicio para liderazgos que prometen soluciones r\u00e1pidas mediante la concentraci\u00f3n del poder. Cuando las instituciones parecen incapaces de responder, aumenta la disposici\u00f3n a aceptar atajos autoritarios frente a problemas como la inseguridad, la corrupci\u00f3n o el deterioro econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los hallazgos m\u00e1s relevantes es la fractura generacional. En la capital colombiana menos de la mitad de los j\u00f3venes considera prioritario vivir en democracia, frente al 71% de las personas mayores de 56 a\u00f1os. La distancia refleja que las nuevas generaciones no siempre experimentan la democracia como un sistema capaz de ofrecer oportunidades reales. La deuda con los j\u00f3venes no es \u00fanicamente econ\u00f3mica; tambi\u00e9n es institucional y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe adem\u00e1s una dimensi\u00f3n territorial que suele quedar fuera de los grandes acuerdos internacionales. Los valores no evolucionan de manera homog\u00e9nea. Las grandes ciudades conectadas al sistema global experimentan transformaciones culturales m\u00e1s r\u00e1pidas y muestran mayores niveles de apertura, pero tambi\u00e9n un creciente escepticismo institucional. En contraste, amplias zonas rurales y perif\u00e9ricas mantienen sistemas de valores distintos y con frecuencia se sienten excluidas de los beneficios de la globalizaci\u00f3n. Los datos de Bogot\u00e1 son ilustrativos. El rechazo a tener vecinos homosexuales cay\u00f3 del 31% al 13% en una generaci\u00f3n, aunque en algunas localidades perif\u00e9ricas todav\u00eda tres de cada diez personas mantienen esa posici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a este escenario, la respuesta habitual ha sido buscar liderazgos fuertes capaces de resolver r\u00e1pidamente las limitaciones del sistema. Sin embargo, la evidencia muestra que el modelo del l\u00edder heroico suele reforzar la concentraci\u00f3n del poder y debilitar la deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una investigaci\u00f3n desarrollada por expertos de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes de Colombia propone entender el liderazgo como un proceso colectivo y relacional, m\u00e1s que como el resultado de capacidades individuales excepcionales. El liderazgo emerge de la interacci\u00f3n entre personas, organizaciones y comunidades que trabajan conjuntamente para producir valor p\u00fablico. La pregunta deja de ser qui\u00e9n debe liderar y pasa a ser qu\u00e9 condiciones permiten que una sociedad construya liderazgo de manera compartida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva resulta especialmente pertinente frente a la polarizaci\u00f3n. All\u00ed donde el discurso del enemigo divide, el liderazgo colectivo requiere cooperaci\u00f3n, reconocimiento de la diversidad y construcci\u00f3n de confianza. No busca eliminar las diferencias, sino convertirlas en un recurso para producir soluciones comunes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados m\u00e1s recientes de la WVS ofrecen una pista alentadora. Aunque la confianza en partidos pol\u00edticos y parlamentos contin\u00faa disminuyendo, la confianza en las familias, los vecinos y las organizaciones comunitarias permanece relativamente estable. La reconstrucci\u00f3n democr\u00e1tica dif\u00edcilmente vendr\u00e1 solo desde las instituciones nacionales; tambi\u00e9n deber\u00e1 surgir desde los territorios y las comunidades donde todav\u00eda existen v\u00ednculos de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este diagn\u00f3stico se desprenden tres prioridades. La primera consiste en la formaci\u00f3n de l\u00edderes capaces de interpretar los cambios en los valores ciudadanos como informaci\u00f3n estrat\u00e9gica para dise\u00f1ar mejores pol\u00edticas p\u00fablicas y reconstruir la confianza institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda es incorporar una perspectiva territorial en los programas de formaci\u00f3n de universidades, centros de pensamiento, administraciones p\u00fablicas y organizaciones de la sociedad civil. Los desaf\u00edos asociados a la polarizaci\u00f3n y la desconfianza no pueden comprenderse \u00fanicamente desde las capitales, requieren escuchar a quienes llevan a\u00f1os construyendo cohesi\u00f3n social en los territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera es abandonar el paradigma del liderazgo heroico como modelo dominante de formaci\u00f3n. Persiste la idea de que liderar depende principalmente de individuos excepcionales. Sin embargo, las democracias necesitan fortalecer capacidades colectivas, promover la corresponsabilidad y desarrollar instituciones capaces de sostener procesos m\u00e1s all\u00e1 de figuras individuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los valores compartidos entre Am\u00e9rica Latina y Europa no pueden asumirse como un punto de partida garantizado. Constituyen un horizonte que exige ser construido continuamente. La democracia sigue siendo ampliamente valorada como ideal, pero esa legitimidad solo podr\u00e1 sostenerse si las instituciones logran traducir sus promesas en experiencias cotidianas de confianza, inclusi\u00f3n y participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese desaf\u00edo, el liderazgo colectivo y la reconstrucci\u00f3n del tejido social son condiciones indispensables para que los valores compartidos dejen de ser \u00fanicamente un discurso diplom\u00e1tico y se conviertan en una realidad democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><sub>Este art\u00edculo forma parte de una colaboraci\u00f3n con la <\/sub><\/em><a href=\"https:\/\/www.eulas.network\/es\"><sub><em>Red Jean Monnet EULAS<\/em><\/sub><\/a><em><sub>, coordinada por el <\/sub><\/em><a href=\"https:\/\/www.ibei.org\/es\"><sub><em>IBEI<\/em><\/sub><\/a><em><sub> y cofinanciada por la Uni\u00f3n Europea, cuyo objetivo es fomentar la cooperaci\u00f3n acad\u00e9mica, la innovaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n entre Europa y Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los valores democr\u00e1ticos siguen siendo ampliamente respaldados, pero la desconfianza institucional y la polarizaci\u00f3n amenazan su vigencia en Am\u00e9rica Latina y Europa.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":57648,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16468],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":["post-57647","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-democracia","category-politica","tag-ideas-en-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57647"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57647\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57651,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57647\/revisions\/57651"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57648"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57647"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=57647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}