{"id":58096,"date":"2026-08-05T09:00:00","date_gmt":"2026-08-05T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=58096"},"modified":"2026-08-04T11:48:59","modified_gmt":"2026-08-04T14:48:59","slug":"lavarse-las-manos-culpando-a-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/lavarse-las-manos-culpando-a-china\/","title":{"rendered":"Lavarse las manos culpando a China"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e9xito exportador y el r\u00e1pido crecimiento de la econom\u00eda China normalmente ser\u00edan motivo de elogio y admiraci\u00f3n, y la estrategia de desarrollo que lo ha hecho posible formar\u00eda parte de los paquetes de pol\u00edticas cuya adopci\u00f3n el Banco Mundial, el FMI y los pa\u00edses ricos exigir\u00edan como condici\u00f3n para otorgar asistencia financiera a los pa\u00edses pobres. Historias de \u00e9xito anteriores -por cierto, tambi\u00e9n asi\u00e1ticas- fueron presentadas como ejemplos a seguir y bautizadas con conceptos inspiradores. As\u00ed, el r\u00e1pido crecimiento econ\u00f3mico del Jap\u00f3n de la posguerra fue denominado el <em>Milagro Japon\u00e9s<\/em>, mientras que Singapur, la Isla de Taiw\u00e1n, Hong Kong y la Rep\u00fablica de Corea fueron celebrados como los <em>Tigres Asi\u00e1ticos<\/em>, debido a sus \u00e9xitos econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, los resultados chinos frecuentemente se ha adjetivado en occidente con t\u00e9rminos negativos, como el <em>Choque Chino<\/em> (aunque no en el art\u00edculo acad\u00e9mico publicado en a la <em>American Economic Review<\/em> en el 2013 que da origen al t\u00e9rmino), concepto que posteriormente evolucion\u00f3 hacia el <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/10\/el-nuevo-choque-chino-obliga-europa-a-reinventarse\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/07\/10\/el-nuevo-choque-chino-obliga-europa-a-reinventarse\/\"><em>Nuevo Choque Chino <\/em>(o Choque Chino 2.0)<\/a>, a ra\u00edz de sus \u00e9xitos recientes en los mercados mundiales de veh\u00edculos el\u00e9ctricos, inteligencia artificial, bater\u00edas, biotecnolog\u00eda, energ\u00edas renovables, rob\u00f3tica, semiconductores y otras tecnolog\u00edas del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los beneficios globales de la producci\u00f3n china<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de elogios, el China Shock suele denigrarse como <em>sobreproducci\u00f3n<\/em>, <em>sobrecapacidad<\/em> y <em>sobreoferta<\/em>, situaci\u00f3n que es atribuida a pol\u00edticas industriales (intervenci\u00f3n del estado en la econom\u00eda) y a la selecci\u00f3n de ganadores (<em>champions<\/em>). Ello, deliberadamente olvidando que esta misma estrategia tambi\u00e9n estuvo en los cimientos del Milagro Japon\u00e9s y de los \u00e9xitos de los Tigres Asi\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista de la oferta y la demanda, sobreproducci\u00f3n existir\u00eda si se fijan&nbsp; precios m\u00ednimos (\u00bfpor alguna hipot\u00e9tica autoridad mundial de comercio?), lo cual, evidentemente, no es el caso. Lo realidad es que las empresas chinas, debido a su elevada productividad y a pol\u00edticas gubernamentales, han desplazado la curva de oferta hacia la derecha y hacia abajo, presionando a la ca\u00edda los precios a los cuales se equilibra el mercado para numerosos productos industriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa situaci\u00f3n deriva en tres consecuencias socioecon\u00f3micas. En primer lugar, millones de consumidores de ingresos bajos y medios de todo el mundo, han podido adquirir autom\u00f3viles y otros bienes industriales a precios asequibles. En segundo lugar, el combate al cambio clim\u00e1tico ha sido m\u00e1s eficaz gracias al acceso a equipos de energ\u00eda renovable de alta tecnolog\u00eda y bajo costo. Y, en tercer lugar, industrias occidentales de baja productividad y altos costos no han podido sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pol\u00edticos occidentales, en lugar de alegrarse por el mayor nivel de vida de sus consumidores y las mejores perspectivas en la lucha contra el calentamiento global derivadas de la inserci\u00f3n de China en la econom\u00eda mundial, han optado por alinearse con los intereses de grandes empresas poco productivas, con sus conglomerados monopol\u00edsticos y oligopol\u00edsticos y con los financistas de sus costosas campa\u00f1as pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las claves de la competitividad de China<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s que defender esos intereses y atribuir\u00a0culpas a China, los pa\u00edses occidentales har\u00edan bien en identificar los factores que explican la competitividad de las empresas de ese pa\u00eds. Entre ellos merecen especial atenci\u00f3n los siguientes: primero, un amplio mercado interno, que permite alcanzar econom\u00edas de escala y una intensa competencia dom\u00e9stica; segundo, elevadas tasas de ahorro e inversi\u00f3n, que impulsan la acumulaci\u00f3n de capital; tercero, la continuidad y previsibilidad de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, junto con la estabilidad pol\u00edtica; cuarto, fuertes inversiones en educaci\u00f3n, infraestructura, energ\u00eda e investigaci\u00f3n y desarrollo; y quinto, una estrategia de desarrollo basada en un manejo macroecon\u00f3mico s\u00f3lido, planificaci\u00f3n y pol\u00edticas industriales de largo plazo, combinadas con un papel importante del mercado y la empresa privada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos factores pueden replicarse en Occidente. Gran parte de Europa, integrada econ\u00f3micamente bajo los acuerdos de la Uni\u00f3n Europea, y Estados Unidos, debido al tama\u00f1o de su mercado, comparten con China las ventajas descritas en el punto primero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las altas tasas de ahorro e inversi\u00f3n chinas responden a decisiones pol\u00edticas y a dificultades hist\u00f3ricas que privilegian la acumulaci\u00f3n de riqueza y la cultura de la previsi\u00f3n. Las sociedades occidentales han optado por un modelo de crecimiento que necesita del consumismo como herramienta para dinamizar la demanda, para que esta a su vez supuestamente estimule la inversi\u00f3n y el crecimiento econ\u00f3mico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, las bajas tasas de ahorro resultantes de este enfoque derivan en\u00a0 tasas de inter\u00e9s relativamente elevadas lo que a la postre afecta negativamente la inversi\u00f3n, la acumulaci\u00f3n de capital y el crecimiento del PIB. Existen herramientas fiscales, monetarias y bancarias que permitir\u00edan incrementar las tasas de ahorro en cualquier pa\u00eds occidental. Los obst\u00e1culos para adoptarlas son pol\u00edticos m\u00e1s que tecnol\u00f3gicos; se trata de una decisi\u00f3n nacional, evidentemente no atribuible a China.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los obst\u00e1culos pol\u00edticos de Occidente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al tercer punto, establecer un r\u00e9gimen de partido \u00fanico que garantice la prolongaci\u00f3n y la predictibilidad de la ruta del desarrollo, no ser\u00eda una alternativa realista ni conveniente. Sin embargo, alcanzar acuerdos que garanticen la continuidad&nbsp; de las pol\u00edticas econ\u00f3micas estrat\u00e9gicas dentro de sistemas multipartidistas s\u00ed es una opci\u00f3n. Los pol\u00edticos de las democracias occidentales han preferido la polarizaci\u00f3n, los logros inaugurarables en el corto plazo, los triunfos electorales y las victorias p\u00edrricas, por encima de acuerdos que den primac\u00eda a los intereses estrat\u00e9gicos nacionales. Pero eso, por supuesto, no es culpa de China.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo mismo puede decirse del cuarto factor. No existen imposibilidades estructurales que impidan a los pol\u00edticos occidentales destinar suficientes recursos a la educaci\u00f3n, la infraestructura y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. De hecho, lo hicieron en otras \u00e9pocas. No obstante, materializar esa ruta hoy requiere de reducciones en los gastos militares, elevar los impuestos a los multimillonarios y tocar los intereses de los financistas de sus dispendiosas campa\u00f1as pol\u00edticas, todas decisiones dif\u00edciles desde el punto de vista de sus objetivos inmediatistas en el campo electoral, objetivos que tampoco les han sido escogidos por China.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto al quinto punto, los pa\u00edses occidentales ricos tambi\u00e9n llegaron ah\u00ed no apegados a los dogmas del mercado sino con soluciones ecl\u00e9cticas (aunque la propaganda intente convencernos de lo contrario). Sin embargo, si la estrategia China, abierta y expl\u00edcitamente dirigista, explica buena parte de su \u00e9xito, como suele argumentarse en Occidente, nada impide que se implementen enfoques similares. Eso s\u00ed, ello implicar\u00eda separarse de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-huella-de-la-injerencia-china\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-huella-de-la-injerencia-china\/\">narrativas ideol\u00f3gicas utilizadas durante d\u00e9cadas para justificar imposiciones al Sur Global<\/a> y renunciar a uno de los argumentos m\u00e1s utilizados para desacreditar a China. Pero si el orgullo u objetivos geopol\u00edticos son los obst\u00e1culos, ello jam\u00e1s puede atribuirse a China.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aprender de China en lugar de culparla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de considerar seriamente alternativas, Occidente ha optado por el juego de las culpas y las guerras econ\u00f3micas. Todo ello mientras la paz mundial se ve amenazada por una creciente ret\u00f3rica anti China.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNo ser\u00eda mejor para el mundo, y ciertamente para Occidente, examinar con atenci\u00f3n los factores que explican el \u00e9xito Chino, los que explican su propio \u00e9xito, para as\u00ed, sin dogmas ni amenazas a la paz, construir las estrategias de futuro?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Occidente culpa a China de sus debilidades industriales, pero deber\u00eda aprender de su inversi\u00f3n, planificaci\u00f3n y pol\u00edticas a largo plazo, lecciones m\u00e1s \u00fatiles que las guerras comerciales y la ret\u00f3rica antichina.<\/p>\n","protected":false},"author":451,"featured_media":58099,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16517,16506,16620],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":["post-58096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-china-es","category-economia","category-occidente","tag-ideas-en-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/451"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58096"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58098,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58096\/revisions\/58098"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58096"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=58096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}