{"id":58118,"date":"2026-08-06T09:00:00","date_gmt":"2026-08-06T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=58118"},"modified":"2026-08-05T12:11:06","modified_gmt":"2026-08-05T15:11:06","slug":"rehenes-o-estrategas-el-discurso-de-los-partidos-ante-la-dictadura-algoritmica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/rehenes-o-estrategas-el-discurso-de-los-partidos-ante-la-dictadura-algoritmica\/","title":{"rendered":"\u00bfRehenes o estrategas? El discurso de los partidos ante la dictadura algor\u00edtmica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los partidos pol\u00edticos ya no usan las redes sociales solo para publicar anuncios o propaganda. Por el contrario, cambiaron por completo su forma de hablar y comunicarse para adaptarse a c\u00f3mo funcionan estas plataformas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este escenario, dominado por f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas que deciden qu\u00e9 vemos y qu\u00e9 no: \u00bflos pol\u00edticos dise\u00f1an sus mensajes solo para agradar a las redes o se atreven a ignorarlas? La realidad no es blanca o negra. Existe una relaci\u00f3n de mutua conveniencia en la que, desafortunadamente, el debate serio y las propuestas profundas suelen ser los grandes olvidados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hay que hablar el idioma del <\/strong><strong><em>feed<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender si el discurso pol\u00edtico est\u00e1 a favor del algoritmo, primero debemos definir qu\u00e9 premia este \u00faltimo. Las arquitecturas de plataformas como TikTok, Instagram o X est\u00e1n dise\u00f1adas para maximizar el tiempo de permanencia y la interacci\u00f3n. Eso es conocido com\u00fanmente como <em>engagement<\/em>. Los modelos de optimizaci\u00f3n han descubierto que las emociones de alta activaci\u00f3n, en particular la indignaci\u00f3n, el miedo y el antagonismo identitario, son combustibles para mantener la atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a esta realidad, la mayor\u00eda de los discursos partidistas globales, lejos de proponer explicaciones sobre proyectos de gobierno, narrativas pedag\u00f3gicas o debates complejos, reformulan su comunicaci\u00f3n para encajar en los formatos recomendados. Dicho esto, vemos que el discurso se fragmenta en <em>soundbites<\/em> (p\u00edldoras de audio efectistas, que tambi\u00e9n se aplican a los v\u00eddeos cortos), la confrontaci\u00f3n se estandariza mediante el <em>rage-baiting<\/em> (provocaci\u00f3n deliberada para generar respuestas col\u00e9ricas) y la complejidad program\u00e1tica se sustituya por el espect\u00e1culo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El partido pol\u00edtico actual no combate al algoritmo. Coopera con \u00e9l porque comprende que la visibilidad digital es la condici\u00f3n previa para la existencia pol\u00edtica. Por tanto, el discurso partidista es mayoritariamente proalgor\u00edtmico en su estructura y l\u00f3gica, aunque simule una supuesta rebeld\u00eda en su contenido. Hay quienes hablan de dictadura de los algoritmos, porque al final, estos deciden qu\u00e9 tiene \u00e9xito y qu\u00e9 noy toca plegarse a sus mec\u00e1nicas<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Entre fragmentaci\u00f3n y neopopulismo digital<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Am\u00e9rica Latina, esta din\u00e1mica adquiere una intensidad particular debido a factores estructurales como la crisis de representaci\u00f3n de los partidos tradicionales, la enorme distorsi\u00f3n social,&nbsp; la alta penetraci\u00f3n de la telefon\u00eda m\u00f3vil \u2014incluso en sectores populares\u2014 y una cultura pol\u00edtica hist\u00f3ricamente propensa al personalismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la regi\u00f3n, la adopci\u00f3n de la l\u00f3gica algor\u00edtmica no es solo una estrategia de campa\u00f1a, sino una forma de gobernanza digital. As\u00ed, el fen\u00f3meno del neopopulismo digital ilustra a la perfecci\u00f3n esta entrega formal al algoritmo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Figuras de distintos espectros ideol\u00f3gicos demuestran una comprensi\u00f3n profunda de las narrativas transmedia y las culturas de nicho. El discurso pol\u00edtico se mimetiza con los lenguajes nativos de las plataformas, siendo com\u00fan el uso estrat\u00e9gico del meme y el <em>shitposting<\/em>. Por ejemplo, en la campa\u00f1a de <a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@delaespriella_style\/video\/7652438496853888274\">Abelardo de la Espriellla en Colombia<\/a>, hasta est\u00e9ticas visuales hiperpersonalizadas que desdibujan la frontera entre el l\u00edder pol\u00edtico y el creador de contenido digital. Y claro, la IA generativa ha acelerado a\u00fan m\u00e1s este proceso, reuniendo la propaganda con el <em>slop<\/em> para dar vida a un nuevo concepto <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/slopaganda-cuando-el-contenido-basura-anula-nuestra-capacidad-critica-278508\">denominado slopaganda<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este encaje algor\u00edtmico produce una mutaci\u00f3n discursiva en la que los partidos ya no buscan apelar a grandes mayor\u00edas estables a trav\u00e9s de idearios de largo alcance. Apuestan a que el algoritmo les permita segmentar el resentimiento y las aspiraciones en microaudiencias con mayor precisi\u00f3n, lo que conlleva la atomizaci\u00f3n del espacio p\u00fablico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de un debate nacional, coexisten burbujas de filtrado paralelas donde cada sector recibe una versi\u00f3n de la realidad dise\u00f1ada para validar sus sesgos preexistentes. Algo que ya vimos de cara a la primera presidencia de Donald Trump <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-43472797\">con&nbsp; la irrupci\u00f3n de Cambridge Analytica y su uso de Facebook<\/a> para tales fines. Al final, el discurso partidista latinoamericano ha comprendido que alimentar el sesgo de confirmaci\u00f3n que el algoritmo premia resulta mucho m\u00e1s rentable electoralmente que proponer consensos \u2014o convencimientos\u2014 transversales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y por otro lado, est\u00e1 la econom\u00eda de la atenci\u00f3n y el rol de los prescriptores. Pagados o de forma org\u00e1nica en su b\u00fasqueda de generar contenido, integran eventualmente el mensaje pol\u00edtico para alimentar la conversaci\u00f3n y la relaci\u00f3n con sus comunidades de seguidores e incrementar la posibilidad de su alcance de cara a nuevos p\u00fablicos. Por ejemplo, es posible pensar que el actual alcalde de Nueva York, <a href=\"https:\/\/dialogopolitico.org\/agenda\/opinion-agenda\/un-socialista-como-alcalde-de-nueva-york-impulsara-el-wokismo\/\">Zohran Mamdani<\/a>, no hubiese llegado a ganar si no hubiese acudido a las diferentes conversaciones y entrevistas con diversos prescriptores digitales. Particip\u00f3 en formatos tan disruptivos como el de una <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/shorts\/5L2KsqkPRjc\">conversaci\u00f3n casual en el metro de la ciudad<\/a> en hora pico, o el de <a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@zohran_k_mamdani\/video\/7495032164765945119?q=mandaniv%20oto%20latino&amp;t=1780577203779\">construir un storytelling cercano a pie de calle<\/a> para pedir el voto latino.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El mito de la resistencia digital<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente, existen discursos pol\u00edticos que se posicionan, desde lo ret\u00f3rico, en contra del algoritmo o de las corporaciones tecnol\u00f3gicas que lo sustentan. Se denuncia la censura, se critica el sesgo de las plataformas, se habla de oligarqu\u00edas tecnol\u00f3gicas o se alerta sobre los peligros de la desinformaci\u00f3n automatizada. Sin embargo, esta resistencia es en gran medida ilusoria y parad\u00f3jica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que un discurso que critica al algoritmo sea visible y logre relevancia, debe ser empaquetado bajo las mismas reglas de espectacularidad y conflicto que el propio algoritmo demanda. Es decir, se combate la l\u00f3gica de la plataforma utilizando las armas de la plataforma. De lo contrario, el contenido no tendr\u00eda recorrido a trav\u00e9s de estos canales. Un ejemplo, ver al presidente de Espa\u00f1a, Pedro S\u00e1nchez, <a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@sanchezcastejon\/video\/7653379834181111062\">recomendar libros en TikTok<\/a> mientras denigra a los l\u00edderes tecnol\u00f3gicos en foros pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una propuesta pol\u00edtica que intente ir genuinamente a contracorriente, a trav\u00e9s de la moderaci\u00f3n, la argumentaci\u00f3n extensa, el matiz t\u00e9cnico y la renuncia al ataque personal, se enfrenta al castigo invisible pero implacable del ostracismo digital. Al final, el odio es el m\u00e1s recompensado por los algoritmos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el contexto actual de la econom\u00eda de la atenci\u00f3n, la moderaci\u00f3n es interpretada por los sistemas de recomendaci\u00f3n como falta de relevancia. Por tanto, ir a contracorriente no es una opci\u00f3n viable para los partidos que compiten en escenarios de polarizaci\u00f3n extrema, sino que, por el contrario, representa un boleto hacia la irrelevancia comunicativa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El desaf\u00edo de recuperar el contenido<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El discurso partidista actual est\u00e1 subordinado a la l\u00f3gica algor\u00edtmica, porque los votantes m\u00e1s activos, y aquellos potenciales, est\u00e1n principalmente en las plataformas digitales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de una conspiraci\u00f3n tecnol\u00f3gica, sino de una adaptaci\u00f3n racional de los actores pol\u00edticos a las reglas de un mercado de la atenci\u00f3n desregulado. Por tanto, los partidos pol\u00edticos han decidido que es m\u00e1s eficiente convertirse en productores de contenido optimizado para el <em>feed <\/em>que en intermediarios institucionales de la deliberaci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con base en esto, el desaf\u00edo para el periodismo, la academia y las instituciones comprometidas con la calidad democr\u00e1tica no radica en exigir una ut\u00f3pica desconexi\u00f3n digital de los partidos, sino en analizar cr\u00edticamente c\u00f3mo estas din\u00e1micas erosionan el debate program\u00e1tico. Mientras el \u00e9xito pol\u00edtico se mida en m\u00e9tricas de viralidad y <em>engagement,<\/em> y no en la solidez de las pol\u00edticas p\u00fablicas propuestas, el discurso partidario seguir\u00e1 siendo un reh\u00e9n y c\u00f3mplice voluntario del pr\u00f3ximo cambio de c\u00f3digo en las plataformas de recomendaci\u00f3n de contenido, simplificado, descontextualizado, emocional y ef\u00edmero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay posibilidades de cambio si todos los actores pol\u00edticos muestran voluntad y determinaci\u00f3n para cambiar el tono del mensaje y dirigirse de forma poco condescendiente y mucho m\u00e1s pedag\u00f3gica a sus p\u00fablicos y adeptos. De momento, esto parece m\u00e1s una utop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>*Este texto fue publicado originalmente en Di\u00e1logo Pol\u00edtico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el contexto de la econom\u00eda de la atenci\u00f3n, la moderaci\u00f3n narrativa es interpretada por los sistemas de recomendaci\u00f3n como falta de relevancia. \u00bfQu\u00e9 hacen los partidos que compiten en escenarios de polarizaci\u00f3n extrema para ser escuchados?<\/p>\n","protected":false},"author":900,"featured_media":58119,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16599,16488,16554],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-58118","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-democracia","category-internet-es","category-partidos-politicos","category-redes-sociales-es","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/900"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58118"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58118\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58123,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58118\/revisions\/58123"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58118"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=58118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}