{"id":59841,"date":"2026-10-16T09:00:00","date_gmt":"2026-10-16T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=59841"},"modified":"2026-10-15T05:52:42","modified_gmt":"2026-10-15T08:52:42","slug":"el-costo-invisible-de-los-cuidados-como-las-mujeres-subsidian-la-economia-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-costo-invisible-de-los-cuidados-como-las-mujeres-subsidian-la-economia-en-america-latina\/","title":{"rendered":"El costo invisible de los cuidados: c\u00f3mo las mujeres subsidian la econom\u00eda en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las cinco y media de la ma\u00f1ana, Carmen ya est\u00e1 despierta. Antes de pensar en desayunar tiene que ayudar a su madre a levantarse, preparar sus medicamentos, dejar lista la comida y organizar qui\u00e9n podr\u00e1 acompa\u00f1arla durante el d\u00eda. Despu\u00e9s ir\u00e1 a trabajar y, si todo sale bien, regresar\u00e1 a casa a tiempo para volver a cuidar. Si algo se complica, tendr\u00e1 que pedir permiso, faltar, llegar tarde o resolver lo que nadie m\u00e1s puede resolver. Carmen probablemente dir\u00e1 que est\u00e1 cuidando a su mam\u00e1, no que est\u00e1 trabajando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de Carmen es, lamentablemente, el retrato cotidiano de millones de mujeres latinoamericanas sobre las cuales descansa, en casi absoluta soledad, la atenci\u00f3n de los adultos y las adultas mayores.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio <em>\u00bf<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/susan\/Downloads\/Quien-cuida-Como-apoyar-y-reconocer-a-quienes-cuidan-de-personas-mayores-en-America-Latina-y-el-Caribe.pdf\">Qui\u00e9n cuida? C\u00f3mo apoyar y reconocer a quienes cuidan de personas mayores en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/a><\/em>, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos y la Agencia Francesa de Desarrollo, ofrece cifras que deber\u00edan obligarnos a mirar el cuidado como un asunto econ\u00f3mico y pol\u00edtico urgente. Y es que la regi\u00f3n est\u00e1 envejeciendo a pasos agigantados, pero sus estructuras de protecci\u00f3n social permanecen estancadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente, unos ocho millones de personas de 65 a\u00f1os o m\u00e1s necesitan apoyo para realizar actividades b\u00e1sicas en su vida diaria. Para el a\u00f1o 2050, esta cifra se triplicar\u00e1. Lo cual es grave, porque la brecha de la demanda de atenci\u00f3n crece a un ritmo exponencial mientras los sistemas p\u00fablicos de cuidados siguen siendo marcadamente insuficientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las empresas necesitan trabajadores que lleguen a tiempo, puedan concentrarse y cumplan sus jornadas laborales. Las familias necesitan resolver las necesidades de cuidado que los servicios p\u00fablicos no cubren. La econom\u00eda necesita que alguien prepare alimentos, acompa\u00f1e, supervise, atienda, organice medicamentos y permanezca disponible cuando una persona dependiente lo necesita. Ese alguien suele ser una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El sost\u00e9n no remunerado y la trampa del g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente, alrededor de 25 millones de personas mayores de 15 a\u00f1os realizan cuidados no remunerados a personas mayores en la regi\u00f3n y dedican, en promedio, 7,5 horas semanales a estas actividades. Cerca de seis de cada diez son mujeres, que adem\u00e1s dedican m\u00e1s horas semanales que los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero las horas empleadas en estas labores cuentan solo una parte de la historia, porque las mujeres tienden a asumir precisamente las tareas menos flexibles y m\u00e1s exigentes, como preparar alimentos, ba\u00f1ar, alimentar, acompa\u00f1ar a citas m\u00e9dicas, o permanecer pendientes de una persona dependiente sin apoyos, recursos o formaci\u00f3n espec\u00edfica para ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese llamado \u201ccuidado pasivo\u201d es especialmente revelador porque muestra c\u00f3mo el tiempo femenino puede quedar secuestrado, incluso cuando la mujer participa activamente del mercado laboral formal. El estudio se\u00f1ala que esta carga limita sus posibilidades de empleo remunerado, educaci\u00f3n y ocio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado es una transferencia silenciosa de recursos desde las mujeres hacia sus familias, sus empleadores y la econom\u00eda en general. Porque estas absorben con su tiempo una responsabilidad que, si no estuviera siendo cubierta gratuitamente, tendr\u00eda que ser asumida mediante servicios p\u00fablicos o soluciones privadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La desigualdad se mantiene en los cuidados remunerados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La realidad es que los cuidados est\u00e1n feminizados, tanto cuando es gratuito como cuando es remunerado. Pero cuando el cuidado entra al mercado laboral, la desigualdad tampoco desaparece; al contrario, se reproduce. La fuerza laboral remunerada de cuidados est\u00e1 integrada mayoritariamente por mujeres y las condiciones de trabajo muestran una precariedad preocupante dando cuenta de un caso sist\u00e9mico de <a href=\"https:\/\/feminismoinc.org\/venciendo-la-inercia-del-suelo-pegajoso\/\">\u201csuelo pegajoso\u201d<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta carga impone un severo costo laboral y econ\u00f3mico porque, adem\u00e1s, aquellas que logran permanecer en el mercado de trabajo deben recortar su jornada laboral en un promedio de dos horas semanales. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, <a href=\"https:\/\/www.ilo.org\/sites\/default\/files\/wcmsp5\/groups\/public\/@dgreports\/@dcomm\/@publ\/documents\/publication\/wcms_838659.pdf\">el 47% de las cuidadoras reduce su jornada o abandona el empleo remunerado<\/a> por incompatibilidad con la disponibilidad completa que exige el mercado laboral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de un \u00abimpuesto invisible y altamente feminizado\u201d que merma sus ingresos, frena su desarrollo profesional y condena sus futuras pensiones a la precariedad. La protecci\u00f3n laboral tampoco acompa\u00f1a la importancia de lo que hacen. En promedio, en la regi\u00f3n solo poco m\u00e1s de la mitad de las personas cuidadoras remuneradas cotiza a la seguridad social, seg\u00fan la encuesta del BID.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, m\u00e1s de siete de cada diez de las personas cuidadoras encuestadas reporta alg\u00fan nivel no saludable de estr\u00e9s, soledad o s\u00edntomas de depresi\u00f3n. Lo parad\u00f3jico es que cuidar tambi\u00e9n puede producir satisfacci\u00f3n, fortalecer v\u00ednculos y generar sentido, pero el problema aparece cuando esa capacidad de cuidar se convierte en una disponibilidad obligatoria. Por ello, resulta tan importante incluir el cuidado en la agenda de las pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio del BID advierte que la regi\u00f3n necesitar\u00e1 ampliar significativamente su fuerza laboral de cuidados e invertir en formaci\u00f3n, profesionalizaci\u00f3n, acompa\u00f1amiento emocional y licencias para quienes cuidan. Se trata de construir sistemas capaces de distribuir una responsabilidad que hoy recae de manera desproporcionada sobre las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desaf\u00edo es enorme porque la cobertura p\u00fablica todav\u00eda es m\u00ednima. Apenas 5% de las personas mayores con necesidades de cuidado recibe servicios financiados p\u00fablicamente. Mientras tanto, la demanda crece, las familias se reducen y millones de mujeres contin\u00faan subsidiando con su tiempo, su salud f\u00edsica y mental, as\u00ed como sus oportunidades laborales, un sistema de cuidados que todav\u00eda depende demasiado de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n sobre cuidados deber\u00eda entrar de lleno en las conversaciones sobre empleo, productividad, seguridad social, pensiones, pobreza y crecimiento econ\u00f3mico. Las empresas tendr\u00e1n que preguntarse cu\u00e1nto de su productividad descansa sobre el tiempo invisible de sus trabajadoras. Los Estados tendr\u00e1n que calcular cu\u00e1nto les cuesta seguir dejando el cuidado en manos de las familias, y los hombres tendr\u00e1n que asumir que la responsabilidad de sostener la vida nunca debi\u00f3 recaer solamente en las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carmen no est\u00e1 ayudando a su familia cuando deja de trabajar para cuidar, est\u00e1 haciendo un trabajo. Cuando se exige a las mujeres que cuiden a los mayores gratis se est\u00e1 trasladando hacia ellas un costo que deber\u00eda ser compartido. El problema es que este subsidio femenino lleva demasiado tiempo operando sobre bases injustas y estereotipadas y, aquello que es gratis para el Estado y para las empresas, est\u00e1 resultando car\u00edsimo para las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bienestar futuro de la regi\u00f3n depender\u00e1 de la capacidad de la sociedad para dejar de asumir este tipo de trabajo como un recurso moralmente sostenible, inagotable y gratuito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><em>Susana Reina es Psic\u00f3loga con master en Pol\u00edticas P\u00fablicas con enfoque de g\u00e9nero. Especialista en Transformaci\u00f3n Cultural y Coaching Ontol\u00f3gico. Directora de FeminismoINC. Autora de \u00abIncomodar para Transformar\u00bb y \u00abAtrevidas: Manual de trabajo personal por el activismo feminista\u00bb.<\/em><em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Millones de mujeres latinoamericanas subsidian la econom\u00eda con cuidados no remunerados, a costa de sus ingresos y oportunidades laborales.<\/p>\n","protected":false},"author":626,"featured_media":59842,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[18577,16698],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-59841","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cuidados","category-sociedad","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59841","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/626"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59841"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59841\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59845,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59841\/revisions\/59845"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/59842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59841"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59841"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59841"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=59841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}