{"id":59877,"date":"2026-10-17T09:00:00","date_gmt":"2026-10-17T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=59877"},"modified":"2026-10-16T05:48:12","modified_gmt":"2026-10-16T08:48:12","slug":"los-desvisados-estan-de-vuelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/los-desvisados-estan-de-vuelta\/","title":{"rendered":"\u00a0Los \u201cdesvisados\u201d est\u00e1n de vuelta"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace veinte a\u00f1os, cuando serv\u00eda en la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua, empezamos a utilizar con particular intensidad una herramienta de pol\u00edtica exterior que, a primera vista, pod\u00eda parecer menor: la cancelaci\u00f3n de visas. Entre nosotros incluso surgi\u00f3 un verbo, \u201cdesvisar\u201d, y no tardamos en hablar de los \u201clos desvisados\u201d. Hab\u00eda algo de humor en la expresi\u00f3n, pero poco de trivial en la medida. En determinados c\u00edrculos pol\u00edticos y econ\u00f3micos, perder el acceso a Estados Unidos pod\u00eda tener consecuencias personales, familiares y reputacionales mucho mayores de lo que suger\u00eda una simple decisi\u00f3n consular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Las restricciones de visa pueden ser un instrumento bastante m\u00e1s eficaz de lo que normalmente se reconoce. No sustituyen una investigaci\u00f3n penal, ni constituyen por s\u00ed mismas prueba de la comisi\u00f3n de un delito. Pero cuando est\u00e1n respaldadas por informaci\u00f3n seria y se aplican de manera coherente, pueden imponer costos concretos a personas que, dentro de sus propios pa\u00edses, con frecuencia se sienten protegidas por el poder pol\u00edtico, econ\u00f3mico o institucional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Ese debate ha vuelto ahora al centro de la pol\u00edtica hemisf\u00e9rica. La Administraci\u00f3n Trump ha anunciado nuevas restricciones de visa contra ciudadanos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Per\u00fa, justific\u00e1ndolas en casos de corrupci\u00f3n, narcotr\u00e1fico o conductas que, seg\u00fan Washington, afectan gobiernos e instituciones democr\u00e1ticas. Conviene detenerse precisamente en ese \u201cseg\u00fan Washington\u201d. Una herramienta puede ser eficaz sin que su utilizaci\u00f3n sea necesariamente imparcial, y ning\u00fan gobierno deber\u00eda recibir el beneficio autom\u00e1tico de presumir que los motivos declarados coinciden siempre con los reales.<br><br>La pregunta, por tanto, no puede limitarse a si las restricciones funcionan. Tambi\u00e9n hay que preguntarse qui\u00e9n las impone, contra qui\u00e9n, con qu\u00e9 evidencia y seg\u00fan qu\u00e9 criterios. Esto adquiere particular importancia bajo una Administraci\u00f3n que ha convertido el uso de las facultades migratorias y de visa en una parte muy visible de su pol\u00edtica, en contextos que van bastante m\u00e1s all\u00e1 de la lucha contra la corrupci\u00f3n. En distintos casos, esas decisiones han sido objeto de controversia pol\u00edtica y de impugnaciones judiciales. Por ello, evaluar la nueva pol\u00edtica exige algo m\u00e1s que aceptar la explicaci\u00f3n oficial que la acompa\u00f1a.<br><br>El caso boliviano ha recibido especial atenci\u00f3n por el n\u00famero de personas afectadas y por la designaci\u00f3n del fiscal general Roger Mariaca, a quien Washington acusa de corrupci\u00f3n. Mariaca ha rechazado las acusaciones y las autoridades bolivianas han solicitado la informaci\u00f3n que sustenta la decisi\u00f3n estadounidense. Esa reacci\u00f3n me parece apropiada precisamente porque evita dos extremos: aceptar la palabra de Washington como sentencia o descartarla simplemente porque proviene de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Una restricci\u00f3n de visa adoptada por Estados Unidos no puede convertirse, por s\u00ed sola, en una declaraci\u00f3n de culpabilidad. Las autoridades nacionales deben examinar los hechos conforme a su propia Constituci\u00f3n. Pero tampoco tiene mucho sentido reaccionar como si una acusaci\u00f3n seria formulada por otro gobierno pudiera descartarse autom\u00e1ticamente por provenir del extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>La utilidad de la medida, sin embargo, no se limita a su eventual efecto jur\u00eddico. Su verdadera fuerza suele ser pol\u00edtica y reputacional. En Nicaragua vimos funcionarios que, despu\u00e9s de perder la visa, declaraban p\u00fablicamente que no les importaba. Algunas veces quiz\u00e1 fuera cierto. Otras veces, la reacci\u00f3n suger\u00eda lo contrario. Para una parte de las \u00e9lites latinoamericanas, el acceso a Estados Unidos puede involucrar relaciones familiares, estudios, negocios, redes profesionales y una cierta condici\u00f3n social. La p\u00e9rdida de ese acceso env\u00eda adem\u00e1s una se\u00f1al a terceros que a\u00fan no han sido sancionados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Durante a\u00f1os sostuve que, en determinados casos, la pol\u00edtica pod\u00eda ser m\u00e1s eficaz si alcanzaba tambi\u00e9n a los familiares inmediatos. La raz\u00f3n no era atribuirles culpabilidad por los actos de otra persona. El punto era m\u00e1s pr\u00e1ctico. Un funcionario pod\u00eda asumir personalmente el costo de perder su visa, presentarse como v\u00edctima de Washington e incluso convertir la sanci\u00f3n en una bandera pol\u00edtica. La ecuaci\u00f3n pod\u00eda ser distinta cuando su familia segu\u00eda dependiendo del acceso a Estados Unidos para viajar, estudiar o mantener v\u00ednculos personales y creo que ello aumenta su capacidad de presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Por ello, el uso de la herramienta exige prudencia. Cuanto mayor sea el impacto personal y reputacional, mayor debe ser la seriedad de la informaci\u00f3n que la sustenta. Sin embargo, no debe concederse la misma confianza a los diferentes gobiernos que la utilicen. Si personas en situaciones comparables reciben tratamientos distintos seg\u00fan sean aliadas o adversarias de Washington, la pol\u00edtica perder\u00e1 credibilidad, incluso cuando algunos de los sancionados hayan incurrido en conductas que merezcan escrutinio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Esta cuesti\u00f3n merece particular atenci\u00f3n bajo la actual Administraci\u00f3n. No ser\u00eda prudente analizar las nuevas restricciones como si provinieran de una instituci\u00f3n abstracta llamada \u201cEstados Unidos\u201d, separada de las prioridades pol\u00edticas de quienes hoy gobiernan. El hecho de que una medida sea jur\u00eddicamente posible y estrat\u00e9gicamente eficaz no resuelve por s\u00ed solo la cuesti\u00f3n de para qu\u00e9 se est\u00e1 utilizando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Tambi\u00e9n conviene mantener clara la diferencia entre las distintas herramientas de la pol\u00edtica exterior estadounidense. Negar o revocar una visa es una decisi\u00f3n migratoria. No equivale a congelar activos, imponer sanciones financieras, iniciar una investigaci\u00f3n criminal ni solicitar una extradici\u00f3n. En algunos casos, una misma persona puede terminar siendo objeto de varias de esas medidas, pero cada una tiene fundamentos jur\u00eddicos y procedimientos distintos. La restricci\u00f3n de visa puede ser el primer signo visible de que Washington posee informaci\u00f3n preocupante, pero no permite concluir, por s\u00ed sola, qu\u00e9 otras acciones vendr\u00e1n despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Lo que s\u00ed puede ocurrir, y ya estamos viendo en Bolivia, es que una medida tomada en Washington produzca consecuencias pol\u00edticas dentro del pa\u00eds afectado. Puede generar pedidos de investigaci\u00f3n, debates legislativos y cuestionamientos sobre la actuaci\u00f3n de determinadas autoridades. Ese efecto interno puede terminar siendo m\u00e1s importante que la imposibilidad de abordar un avi\u00f3n con destino a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Desde la perspectiva estadounidense, las ventajas pr\u00e1cticas son evidentes. Las, restricciones de visa cuestan poco, pueden implementarse con rapidez y no requieren que Estados Unidos intente ejercer jurisdicci\u00f3n penal sobre todos los actos de corrupci\u00f3n cometidos en el extranjero. Washington utiliza algo que controla de manera soberana: el acceso a su territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Eso explica por qu\u00e9 la herramienta resulta atractiva, pero no responde a la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo debe utilizarse. Estados Unidos tiene una capacidad limitada para reformar las instituciones de otros pa\u00edses y una capacidad todav\u00eda menor para sustituirlas. Puede decidir a qui\u00e9n permite entrar, pero esa facultad no convierte autom\u00e1ticamente su juicio sobre una persona en una verdad que los dem\u00e1s pa\u00edses deban aceptar sin examen.<br><br>Bolivia es hoy el caso que m\u00e1s atenci\u00f3n ha recibido, pero no deber\u00eda confundirse el caso concreto con la pol\u00edtica m\u00e1s amplia. Ya hay ciudadanos de varios pa\u00edses afectados y todo indica que Washington pretende seguir empleando el mecanismo en el hemisferio. Habr\u00e1 que evaluar cada caso por sus propios m\u00e9ritos y observar tambi\u00e9n si los criterios se aplican de manera coherente, tanto a adversarios como a aliados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Esa \u00faltima cuesti\u00f3n puede terminar siendo decisiva. Una pol\u00edtica que pretenda combatir la corrupci\u00f3n o proteger instituciones democr\u00e1ticas pierde fuerza si quienes la administran parecen seleccionar a sus objetivos conforme a conveniencias pol\u00edticas. El poder de \u201cdesvisar\u201d depende no solamente de la autoridad jur\u00eddica de Estados Unidos para controlar sus fronteras, sino tambi\u00e9n de la credibilidad con que ejerza esa autoridad.<br><br>Hace dos d\u00e9cadas, en Nicaragua, aprendimos que una visa pod\u00eda ser mucho m\u00e1s que un documento de viaje. Pod\u00eda convertirse en un instrumento de presi\u00f3n pol\u00edtica bastante efectivo. Pero aquella experiencia tambi\u00e9n ofrece una raz\u00f3n para mirar con cuidado la nueva pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Los \u201cdesvisados\u201d est\u00e1n de vuelta. Lo que ocurra ahora depender\u00e1 no solamente de a qui\u00e9n decida Washington restringirle la entrada, sino de la calidad de la evidencia, de la coherencia con que aplique sus propios criterios y de la capacidad de las instituciones latinoamericanas para investigar por s\u00ed mismas las acusaciones que esas decisiones pongan sobre la mesa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Washington revive la revocaci\u00f3n de visas como arma contra la corrupci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, entre su eficacia pol\u00edtica y el riesgo de un uso selectivo.<\/p>\n","protected":false},"author":913,"featured_media":59878,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16513,16514],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-59877","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-eeuu","category-donald-trump","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/913"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59877"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59877\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59881,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59877\/revisions\/59881"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/59878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59877"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=59877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}