{"id":60312,"date":"2026-11-02T09:00:00","date_gmt":"2026-11-02T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=60312"},"modified":"2026-11-02T08:17:21","modified_gmt":"2026-11-02T11:17:21","slug":"la-desigualdad-que-aprendimos-a-vivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-desigualdad-que-aprendimos-a-vivir\/","title":{"rendered":"La desigualdad que aprendimos a vivir"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 10 de diciembre de 2025, el World Inequality Lab, vinculado a la Paris School of Economics, public\u00f3 el World Inequality Report 2026. Coordinado por Lucas Chancel, Ricardo G\u00f3mez-Carrera, Rowaida Moshrif y Thomas Piketty, el informe sintetiza el trabajo de m\u00e1s de 200 investigadores vinculados con la World Inequality Database y ampl\u00eda la mirada tradicional sobre la desigualdad incorporando, adem\u00e1s del ingreso y la riqueza, dimensiones como g\u00e9nero, clima, tributaci\u00f3n, educaci\u00f3n y representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 volver sobre este informe ahora, cuando el 2026 entra en su tramo final?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente porque la desigualdad no deber\u00eda ser noticia \u00fanicamente el d\u00eda en que se publica un nuevo dato. Casi un a\u00f1o despu\u00e9s de su lanzamiento, el informe ofrece una oportunidad distinta: observar sus resultados con cierta distancia y preguntarnos qu\u00e9 significan para Am\u00e9rica Latina, y, particularmente, para quienes pensamos la salud p\u00fablica desde las condiciones sociales en las que transcurre la vida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El World Inequality Report 2026 obliga a abandonar una comodidad intelectual: pensar la desigualdad como una consecuencia imperfecta, pero inevitable, del crecimiento econ\u00f3mico. Su mensaje central es m\u00e1s inc\u00f3modo. La desigualdad se produce y reproduce mediante instituciones, reglas fiscales, mercados laborales y relaciones de poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Am\u00e9rica Latina, esta discusi\u00f3n resulta especialmente urgente. La regi\u00f3n no necesita descubrir que es desigual. Necesita preguntarse por qu\u00e9, despu\u00e9s de d\u00e9cadas de crecimiento, reformas y pol\u00edticas sociales, la concentraci\u00f3n contin\u00faa definiendo qui\u00e9n puede vivir con seguridad y qui\u00e9n permanece expuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los n\u00fameros globales son dif\u00edciles de ignorar. El 10% m\u00e1s rico recibe el 53% del ingreso mundial y posee el 75% de la riqueza. La mitad m\u00e1s pobre recibe apenas el 8% del ingreso y controla solamente el 2% de la riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Am\u00e9rica Latina y la persistencia de la distancia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Am\u00e9rica Latina, el problema adquiere una intensidad particular. El informe estima que el 1% superior recibe alrededor del 20% del ingreso regional. Si a\u00f1adimos el siguiente 9%, el 10% m\u00e1s rico concentra aproximadamente el 57%. En Europa, la proporci\u00f3n equivalente es cercana al 36%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta comparaci\u00f3n dice m\u00e1s que cualquier descripci\u00f3n abstracta. Significa que nuestras sociedades distribuyen de manera profundamente distinta los frutos de la actividad econ\u00f3mica. Tambi\u00e9n significa que crecer y distribuir son procesos relacionados, pero no equivalentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9rica Latina ha demostrado que las pol\u00edticas p\u00fablicas pueden modificar esa distribuci\u00f3n. Desde los a\u00f1os noventa, las transferencias redistributivas contribuyeron a reducir las brechas. Sin embargo, el punto de partida contin\u00faa siendo extraordinariamente desigual. Antes de impuestos y transferencias, la relaci\u00f3n entre el ingreso promedio del 10% superior y el 50% inferior alcanza 72 a 1. Despu\u00e9s de la redistribuci\u00f3n, cae a 50 a 1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una reducci\u00f3n importante y, simult\u00e1neamente, una advertencia. Las transferencias pueden aliviar desigualdades que el sistema econ\u00f3mico produce, pero tienen mayores dificultades para transformar las estructuras que las generan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed aparece una pregunta regional decisiva: \u00bfhasta qu\u00e9 punto nuestros Estados redistribuyen despu\u00e9s de que ocurre la desigualdad, en lugar de intervenir sobre los mecanismos que continuamente vuelven a producirla?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando la riqueza compra tiempo, salud y oportunidades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El informe permite adem\u00e1s escapar de otra simplificaci\u00f3n: reducir la desigualdad al salario. La riqueza importa porque acumular activos significa disponer de seguridad frente a una enfermedad, financiar educaci\u00f3n, acceder a vivienda y resistir una crisis sin caer inmediatamente en pobreza. Tambi\u00e9n significa transmitir ventajas entre generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el extremo global, aproximadamente 56.000 adultos pertenecientes al 0,001% m\u00e1s rico poseen tres veces m\u00e1s riqueza que la mitad de la humanidad. Su participaci\u00f3n en la riqueza mundial aument\u00f3 desde alrededor del 3,8% en 1995 hasta casi el 6,1% en 2025. Mientras tanto, la mitad inferior permanece cerca del 2%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estamos observando \u00fanicamente diferencias entre personas. Estamos observando capacidades radicalmente diferentes para enfrentar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto resulta particularmente importante para quienes pensamos la salud p\u00fablica y la epidemiolog\u00eda. La posibilidad de alimentarse adecuadamente, habitar una vivienda segura, estudiar, descansar, disponer de tiempo para cuidar o recibir atenci\u00f3n sanitaria no comienza en el consultorio. Comienza mucho antes, en la distribuci\u00f3n social de recursos y oportunidades. Desde esta perspectiva, la desigualdad econ\u00f3mica tambi\u00e9n puede leerse como una desigual distribuci\u00f3n de las posibilidades de producir y proteger la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mismo patr\u00f3n aparece en las desigualdades de g\u00e9nero. En Am\u00e9rica Latina, las mujeres reciben alrededor del 36% del ingreso laboral regional. Globalmente, la participaci\u00f3n femenina pr\u00e1cticamente no cambi\u00f3 entre 1990 y 2025: pas\u00f3 del 27,8% al 28,2%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La desigualdad tambi\u00e9n tiene territorio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otra dimensi\u00f3n especialmente relevante para nuestra regi\u00f3n: el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una persona no experimenta la desigualdad como un promedio nacional. La experimenta en el barrio donde vive, en el transporte disponible, en la escuela cercana, en el tiempo necesario para llegar a un hospital, en la disponibilidad de alimentos y en las oportunidades laborales de su comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El informe relaciona precisamente estas diferencias territoriales con nuevas fracturas pol\u00edticas. Advierte que el acceso desigual a servicios p\u00fablicos, infraestructura y oportunidades puede deteriorar la cohesi\u00f3n social y dificultar la construcci\u00f3n de acuerdos redistributivos. En Am\u00e9rica Latina, adem\u00e1s, los conflictos de clase se superponen con divisiones regionales y con desigualdades hist\u00f3ricas vinculadas al pasado colonial. Esta observaci\u00f3n merece atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una sociedad extremadamente desigual no solamente distribuye mal sus ingresos. Puede terminar produciendo experiencias sociales tan diferentes que sus habitantes dejan progresivamente de reconocerse como integrantes de un destino com\u00fan. Entonces la desigualdad deja de ser exclusivamente econ\u00f3mica. Se convierte en distancia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien utiliza educaci\u00f3n privada, salud privada, transporte y seguridad privados puede desarrollar cada vez menos dependencia de los servicios colectivos. Quien carece de esas posibilidades depende de instituciones p\u00fablicas que, con frecuencia, enfrentan restricciones de recursos, cobertura y capacidad de respuesta. Entre estos dos mundos todav\u00eda existe ciudadan\u00eda formal, pero disminuyen los espacios materiales compartidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que realmente estamos decidiendo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reporte sostiene que impuestos y transferencias pueden reducir las brechas, aunque con intensidades muy diferentes entre regiones. Tambi\u00e9n muestra una paradoja preocupante: la progresividad tributaria puede debilitarse precisamente entre quienes concentran las mayores fortunas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Am\u00e9rica Latina, esto desplaza necesariamente una parte de la conversaci\u00f3n desde la pobreza hacia la distribuci\u00f3n. Preguntar cu\u00e1ntas personas superaron una l\u00ednea de pobreza sigue siendo indispensable. Pero ya no es suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n debemos preguntar qui\u00e9n captura el crecimiento, qui\u00e9n acumula patrimonio, qui\u00e9n financia al Estado, qui\u00e9n realiza el trabajo de cuidados, qu\u00e9 territorios reciben inversi\u00f3n p\u00fablica y qu\u00e9 grupos disponen de mayor capacidad para influir sobre las decisiones colectivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desigualdad no consiste solamente en que unos tengan m\u00e1s que otros. Toda sociedad presenta diferencias; el problema aparece cuando esas diferencias determinan de manera persistente qui\u00e9n dispone de oportunidades, tiempo, educaci\u00f3n, protecci\u00f3n frente al riesgo, posibilidades de cuidar su salud y capacidad para hacerse escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi un a\u00f1o despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, quiz\u00e1 all\u00ed reside una de las contribuciones m\u00e1s importantes del World Inequality Report 2026 para nuestra regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos invita a dejar de contemplar la desigualdad como paisaje. Am\u00e9rica Latina conoce perfectamente ese paisaje. Lo hemos descrito y medido durante d\u00e9cadas. La pregunta pendiente es otra: \u00bfcu\u00e1nta desigualdad estamos dispuestos a convertir en normalidad antes de reconocer que aquello que llamamos destino econ\u00f3mico tambi\u00e9n est\u00e1 construido por decisiones colectivas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La desigualdad en Am\u00e9rica Latina no es un destino inevitable, sino una construcci\u00f3n social que hemos terminado por aceptar como normalidad.<\/p>\n","protected":false},"author":623,"featured_media":60313,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16476],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-60312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-desigualdad-es","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/623"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60312"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60316,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60312\/revisions\/60316"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60312"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=60312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}