{"id":60358,"date":"2026-11-03T15:00:00","date_gmt":"2026-11-03T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=60358"},"modified":"2026-11-03T07:17:32","modified_gmt":"2026-11-03T10:17:32","slug":"la-desrevolucion-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-desrevolucion-digital\/","title":{"rendered":"La (des)revoluci\u00f3n digital"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, digitalizar fue pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimo de modernizar. Hab\u00eda que conectar m\u00e1s personas, colocar computadoras en las escuelas, sustituir tr\u00e1mites presenciales por aplicaciones y conseguir que pr\u00e1cticamente cualquier actividad pudiera realizarse desde una pantalla. Mientras m\u00e1s espacios incorporaban tecnolog\u00eda, mayor parec\u00eda el progreso. Esa direcci\u00f3n, que durante a\u00f1os se dio por sentada, comienza a ser revisada en pa\u00edses muy distintos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Australia estableci\u00f3 en diciembre de 2025 una edad m\u00ednima de 16 a\u00f1os para mantener cuentas en determinadas redes sociales. La responsabilidad recae sobre las plataformas, que deben adoptar medidas razonables para impedir que quienes no alcancen esa edad creen o mantengan cuentas. Brasil tom\u00f3 otro camino: desde marzo de 2026 est\u00e1 vigente el Estatuto Digital del Ni\u00f1o y del Adolescente, que regula los servicios digitales accesibles a menores y establece obligaciones para las empresas que los ofrecen. En lugar de concentrarse \u00fanicamente en cu\u00e1ndo puede entrar un menor, coloca parte de la responsabilidad sobre qui\u00e9n construye el espacio al que entra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suecia, despu\u00e9s de a\u00f1os de incorporaci\u00f3n de pantallas a la educaci\u00f3n, ha recuperado espacio para los libros y otras pr\u00e1cticas no digitales, mientras que M\u00e9xico restringir\u00e1 desde el 3 de noviembre el uso de tel\u00e9fonos celulares durante la jornada escolar en la educaci\u00f3n b\u00e1sica, con determinadas excepciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los casos no responden a una pol\u00edtica coordinada y tampoco existe consenso cient\u00edfico sobre la eficacia de todas estas medidas. Comparten, sin embargo, una pregunta que hace algunos a\u00f1os resultaba mucho menos frecuente: ya no se discute solamente d\u00f3nde incorporar tecnolog\u00eda, sino tambi\u00e9n d\u00f3nde conviene limitarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esa desaceleraci\u00f3n acompa\u00f1ada de nuevos controles podemos llamarla (des)revoluci\u00f3n digital<strong>.<\/strong> No supone revertir la transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica ni regresar al mundo anal\u00f3gico, sino dejar de incorporar tecnolog\u00eda por inercia y comenzar a decidir d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y bajo qu\u00e9 condiciones conviene utilizarla. Lo que est\u00e1 bajo revisi\u00f3n es una premisa que acompa\u00f1\u00f3 la primera etapa de la transformaci\u00f3n digital: que incorporar m\u00e1s tecnolog\u00eda era, por definici\u00f3n, avanzar. Convertir ahora la restricci\u00f3n en una nueva receta universal cometer\u00eda el mismo error en sentido contrario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evidencia sobre los efectos de las redes sociales en ni\u00f1os y adolescentes muestra la complejidad del problema. Una revisi\u00f3n publicada este a\u00f1o en <em>Frontiers in Developmental Psychology<\/em> se\u00f1ala que las prohibiciones dirigidas a j\u00f3venes siguen siendo una intervenci\u00f3n no probada. Los estudios experimentales disponibles sobre restricciones de redes sociales no han estudiado precisamente a la poblaci\u00f3n juvenil a la que ahora se dirigen esas pol\u00edticas y sus resultados han sido inconsistentes. La selecci\u00f3n, por tanto, no consiste simplemente en incorporar o retirar tecnolog\u00eda, sino en decidir d\u00f3nde, c\u00f3mo y para qui\u00e9n resulta \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la primera revoluci\u00f3n digital, la adaptaci\u00f3n reca\u00eda principalmente sobre nosotros. Aprendimos a utilizar computadoras, abrir cuentas, descargar aplicaciones, crear contrase\u00f1as y trasladar actividades cotidianas al mundo digital. La nueva etapa comienza a invertir parcialmente esa relaci\u00f3n: tambi\u00e9n exigimos que la tecnolog\u00eda se adapte a las necesidades de las personas que la utilizan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, modernizar un servicio signific\u00f3 muchas veces sustituir el mecanismo anterior por uno digital: la ventanilla por una aplicaci\u00f3n, el men\u00fa por un c\u00f3digo QR o la conversaci\u00f3n con una persona por un sistema automatizado. Un estudio publicado recientemente en <em>Psychology &amp; Marketing<\/em> propone el concepto de <em>digital technology captivity<\/em> para describir la vulnerabilidad que puede surgir cuando la tecnolog\u00eda digital se convierte en v\u00eda obligatoria para acceder a un servicio y las alternativas son limitadas. El Reino Unido lleva a\u00f1os aplicando pol\u00edticas de <em>assisted digital<\/em> que contemplan atenci\u00f3n presencial, telef\u00f3nica u otras v\u00edas no digitales para quienes necesitan apoyo en el uso de servicios p\u00fablicos digitalizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Am\u00e9rica Latina entre dos etapas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Am\u00e9rica Latina, Brasil no constituye un caso aislado. Colombia discute proyectos que incorporan edades m\u00ednimas, verificaci\u00f3n de edad y obligaciones de seguridad y dise\u00f1o para las plataformas. M\u00e9xico y Chile tambi\u00e9n debaten iniciativas relacionadas con el acceso de menores y las responsabilidades de las empresas digitales. No existe un modelo regional, pero la discusi\u00f3n ocurre mientras persiste otro desaf\u00edo: ampliar el acceso a internet.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diferencias de conectividad, calidad del servicio, disponibilidad de dispositivos y competencias digitales contin\u00faan, especialmente entre territorios urbanos y rurales y entre distintos niveles de ingreso. En ese contexto, seg\u00fan el Banco Interamericano de Desarrollo, una gesti\u00f3n completamente digital toma en promedio unos 40 minutos frente a unas seis horas cuando se realiza presencialmente. Al mismo tiempo, los adultos mayores, habitantes rurales y personas de menores ingresos tienen menor probabilidad de utilizar los servicios p\u00fablicos digitales. La misma herramienta que elimina una barrera para unos puede crearla para otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9rica Latina necesita incorporar a quienes permanecen fuera mientras comienza a establecer condiciones para quienes ya est\u00e1n dentro. Esa realidad obliga a mirar con cuidado las soluciones importadas. El tel\u00e9fono que distrae a un estudiante durante una clase puede ser tambi\u00e9n el \u00fanico dispositivo conectado disponible en su hogar; una plataforma que lo expone a determinados riesgos puede darle acceso a informaci\u00f3n y oportunidades que dif\u00edcilmente encontrar\u00eda en su entorno inmediato; una aplicaci\u00f3n puede ahorrarle horas a una persona y convertirse en un obst\u00e1culo para otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera revoluci\u00f3n digital discut\u00eda el derecho a entrar. La (des)revoluci\u00f3n discute las condiciones para permanecer dentro y el derecho a que siga existiendo alguna puerta alternativa. La madurez digital deja as\u00ed de medirse por cu\u00e1nto incorporamos o eliminamos y pasa a depender de nuestra capacidad para distinguir entre usos, personas, espacios y necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Medir el progreso por la cantidad de tecnolog\u00eda incorporada resulta tan insuficiente como medir la educaci\u00f3n por el n\u00famero de computadoras instaladas en un aula.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n digital comienza a dar paso a una etapa de revisi\u00f3n en la que el desaf\u00edo ya no es incorporar m\u00e1s tecnolog\u00eda, sino decidir cu\u00e1ndo, c\u00f3mo y para qui\u00e9n resulta realmente \u00fatil.<\/p>\n","protected":false},"author":897,"featured_media":60359,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16577,16698],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":["post-60358","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-tecnologia-es","category-sociedad","tag-ideas-en-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/897"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60362,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60358\/revisions\/60362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60358"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=60358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}