{"id":60363,"date":"2026-11-04T09:00:00","date_gmt":"2026-11-04T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=60363"},"modified":"2026-11-03T17:54:22","modified_gmt":"2026-11-03T20:54:22","slug":"el-extractivismo-hidrico-bajo-el-amparo-del-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-extractivismo-hidrico-bajo-el-amparo-del-desarrollo\/","title":{"rendered":"El extractivismo h\u00eddrico bajo el amparo del desarrollo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como recurso o bien com\u00fan, el agua est\u00e1 en el centro de tensiones sociales y ambientales. Un n\u00famero creciente de r\u00edos en el mundo son represados, minados, canalizados, contaminados y sobreexplotados. Los proyectos mineros e hidroel\u00e9ctricos se multiplican, benefici\u00e1ndose de discursos verdes y limpios, en contraste con sus vecinos gas\u00edferos y petroleros. Aunque son esenciales para la transici\u00f3n energ\u00e9tica, estos proyectos vienen a reconfigurar nuevos territorios, donde se entrelazan y disputan distintas visiones del desarrollo y de la relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La expansi\u00f3n hidroel\u00e9ctrica colombiana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Colombia, la hidroelectricidad representa el 70 % de la electricidad del pa\u00eds. Desde la d\u00e9cada de 1980, el apoyo del gobierno nacional, de las instituciones internacionales y del sector privado ha consolidado el lugar preponderante de la hidroelectricidad. Recientemente, el <em>Plan Energ\u00e9tico Nacional 2006-2025<\/em> reforz\u00f3 una visi\u00f3n orientada hacia la exportaci\u00f3n al priorizar la electricidad como una mercanc\u00eda. En 2024, Colombia export\u00f3 electricidad por valor de 320 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta expansi\u00f3n se concentra en el coraz\u00f3n del departamento de Caldas. Rica en agua, sus r\u00edos nacen en la Cordillera Central y fluyen hasta el majestuoso r\u00edo Magdalena, al oriente. Pero no sin obst\u00e1culos. Desde la construcci\u00f3n de la represa Hidromiel I en 2002, la m\u00e1s grande del departamento, han surgido otros cuatro proyectos hidroel\u00e9ctricos y de trasvase de r\u00edos. En el oriente de Caldas hay m\u00e1s de 40 proyectos planificados. Aunque se enfrentan a un fuerte rechazo y la tasa de electrificaci\u00f3n del departamento ya alcanza casi el 100 %, las multinacionales anclan estos proyectos en un discurso basado en el desarrollo, destacando especialmente su papel en la producci\u00f3n de electricidad y la creaci\u00f3n de empleo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La p\u00e9rdida del uso y del acceso al agua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es precisamente esta presencia repentina la que viene a represar, captar, desviar y, en ocasiones, privar de agua a la poblaci\u00f3n. En efecto, el agua captada y desviada por los t\u00faneles reduce el caudal natural del curso de agua. Sobre todo, estas incisiones en las monta\u00f1as provocan la infiltraci\u00f3n de las aguas superficiales. Es por ello que las comunidades rurales han visto c\u00f3mo los cursos de agua de sus fincas se secaban. \u00ab<em>Esta quebrada proporcionaba agua a 18 familias<\/em>\u00bb, exclama David, campesino del municipio de Pensilvania, durante una visita a las antiguas huellas de los arroyos que daban forma a estos valles. La Universidad de Caldas contabiliz\u00f3 80 familias campesinas afectadas por El Ed\u00e9n, -peque\u00f1a central hidroel\u00e9ctrica en funcionamiento desde 2017-, que dependen del agua para sus actividades dom\u00e9sticas y productivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, el desarrollo de la hidroelectricidad provoca una reconfiguraci\u00f3n fundamental de las redes hidrosociales establecidas. Cuando el agua escasea en las proximidades de las viviendas y los cultivos, algunos campesinos deben recurrir a otras fuentes, lo que aumenta el estr\u00e9s h\u00eddrico en otros lugares. \u00ab<em>Si [las empresas] destruyen nuestro territorio, es otra forma de desplazamiento forzado\u00bb,<\/em> se\u00f1ala uno de ellos, comparando los proyectos hidroel\u00e9ctricos con los <em>\u00abdesplazamientos forzados sufridos a causa de los grupos armados ilegales<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de las p\u00e9rdidas materiales relacionadas con el acceso y el uso del agua, tambi\u00e9n son formas de habitar el territorio que se ven atacadas. Sebasti\u00e1n, otro campesino afectado por El Ed\u00e9n, resume esta dependencia con palabras m\u00e1s \u00edntimas: \u00ab<em>Lo \u00fanico que s\u00e9 es cultivar la tierra, lo \u00fanico que s\u00e9 es c\u00f3mo disfrutar del paisaje [\u2026]. Todo eso me afecta emocionalmente y econ\u00f3micamente. Me matan, \u00bfves? Matan todo lo que soy como campesino. Mi vida, mi identidad<\/em>\u00bb. Detr\u00e1s de esta frase est\u00e1 la dependencia econ\u00f3mica del recurso, pero tambi\u00e9n un paisaje que pierde progresivamente aquello que lo mantiene vivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por los r\u00edos en movimiento, vivos, libres y alegres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las comunidades campesinas denuncian una verdadera guerra por el agua. Una guerra por el acceso a un recurso y por su uso, del que depende la supervivencia del mundo campesino. El colectivo campesino MACO lleva a cabo as\u00ed una batalla jur\u00eddica y social contra el desarrollo de estos proyectos hidroel\u00e9ctricos. La organizaci\u00f3n, que re\u00fane a 2.000 campesinos, recuerda que el agua es la condici\u00f3n material de un territorio vivido, cultivado y transmitido. El agua alimenta los cultivos de cacao y caf\u00e9, pilares de la econom\u00eda local y de una forma de vida que, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, ha dado identidad a estas comunidades campesinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de breves apariciones en la COP16 sobre biodiversidad y en las calles de la capital de la regi\u00f3n, Manizales, el colectivo convierte su conocimiento del territorio en una herramienta de acci\u00f3n pol\u00edtica. La movilizaci\u00f3n campesina constituye as\u00ed la base de una concepci\u00f3n alternativa del desarrollo, fundada en la permanencia de los usos agr\u00edcolas y en la capacidad de las comunidades para decidir sobre el futuro de sus territorios. El relato pone de manifiesto el despojo experimentado por las comunidades frente a una infraestructura presentada como progreso. Su lucha revela, sobre todo, una tensi\u00f3n fundamental de la transici\u00f3n energ\u00e9tica entre la producci\u00f3n de una energ\u00eda calificada de \u00ablimpia\u00bb y el coste social y ecol\u00f3gico que esta implica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfUn desarrollo verde?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia no es un caso aislado. En toda Am\u00e9rica Latina, los proyectos hidr\u00e1ulicos como mineros y energ\u00e9ticos ampl\u00edan las fronteras del extractivismo hacia nuevos territorios, a menudo all\u00ed donde viven comunidades campesinas, ind\u00edgenas y afrodescendientes. La cuesti\u00f3n no se limita al acceso al agua. Tambi\u00e9n concierne a los usos que se le atribuyen y a las poblaciones que sufren sus consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El extractivismo h\u00eddrico se inscribe ahora en un poderoso discurso verde. La captaci\u00f3n del agua para convertirla en un recurso econ\u00f3mico queda as\u00ed justificada, en detrimento de los usos y de los equilibrios ecosist\u00e9micos locales. Al reconfigurar el territorio, son trayectorias de vida las que quedan marginadas o borradas, mientras se impone un modelo de desarrollo. Salir del prisma de un modelo \u00fanico basado en grandes proyectos parece esencial para considerar las profundas injusticias ambientales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el oriente de Caldas, el conflicto en torno al agua trasciende as\u00ed la cuesti\u00f3n de la hidroelectricidad. Interroga entre un modelo de desarrollo impuesto desde fuera y las formas de vida que hist\u00f3ricamente han sostenido el territorio. Porque una transici\u00f3n no puede ser sostenible si reproduce las desigualdades del extractivismo que pretende superar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El departamento de Caldas, en el centro de Colombia con un paisaje monta\u00f1oso del que brotan numerosos cursos de agua se ha convertido en el blanco de proyectos hidroel\u00e9ctricos.<\/p>\n","protected":false},"author":969,"featured_media":60364,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16652],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":["post-60363","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-agua","tag-debates-br-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/969"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60363"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60363\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60401,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60363\/revisions\/60401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60363"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=60363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}