{"id":7019,"date":"2021-08-06T08:45:00","date_gmt":"2021-08-06T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=7019"},"modified":"2021-08-05T07:09:30","modified_gmt":"2021-08-05T10:09:30","slug":"el-semipresidencialismo-en-brasil-una-pelicula-repetida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-semipresidencialismo-en-brasil-una-pelicula-repetida\/","title":{"rendered":"El semipresidencialismo en Brasil: una pel\u00edcula repetida"},"content":{"rendered":"\n<p>El presidente de la C\u00e1mara de Diputados, Arthur Lira, ha estado negociando una enmienda a la Constituci\u00f3n para que Brasil abandone el presidencialismo y adopte un sistema de gobierno semipresidencial. Tal medida es apoyada por pol\u00edticos y juristas y servir\u00eda para complacer a la mayor\u00eda parlamentaria, reduciendo la presi\u00f3n para el posible proceso de <a href=\"https:\/\/www.france24.com\/es\/am%C3%A9rica-latina\/20210701-brasil-impeachment-pandemia-jair-bolsonaro\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">impeachment de Jair Bolsonaro<\/a>. Ya hemos visto esta pel\u00edcula. Aunque el semipresidencialismo es un sistema de gobierno leg\u00edtimo y <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/las-raices-de-la-aberracion-politica-brasilena\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cuenta con la defensa de diversos estudiosos<\/a>, es necesario entender el contexto brasile\u00f1o en el que diversos sectores tradicionales y clientelares de la pol\u00edtica nacional llevan tiempo promovi\u00e9ndolo de una manera espec\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n: en el semipresidencialismo, el presidente es elegido directamente, pero quien gobierna de hecho no es \u00e9l, sino un primer ministro apoyado por la mayor\u00eda de los parlamentarios. De la misma manera que en el parlamentarismo puro (donde no hay voto popular para el presidente).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo funciona el semipresidencialismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El grado de poder del presidente var\u00eda: en algunos pa\u00edses, como Francia, Rusia y las naciones africanas, su influencia es considerable o decisiva. En el modelo defendido por el presidente dela C\u00e1mara de Diputdos para Brasil, el presidente elegido por el pueblo tendr\u00eda la capacidad de intervenci\u00f3n pol\u00edtica de una reina de Inglaterra.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, la disputa por la presidencia suele polarizarse entre un candidato de izquierdas y otro de derechas, y los dem\u00e1s partidos forman una coalici\u00f3n con el grupo ganador. Esta din\u00e1mica cambiar\u00eda si el gobierno dejara de depender de la carrera presidencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto el parlamentarismo puro como el semipresidencialismo, cuando hay muchos partidos como en Brasil, tienden a las crisis de ingobernabilidad. M\u00e1s grave que eso, para la preocupaci\u00f3n de este texto: tales gobiernos se forman \u00fanicamente por negociaci\u00f3n entre los parlamentarios, dejando a los electores y sus votos al margen de la decisi\u00f3n de qui\u00e9n es el primer ministro, es decir, el gobernante.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto agravar\u00eda la sensaci\u00f3n de que el voto es in\u00fatil y que los representantes est\u00e1n alejados de la poblaci\u00f3n. Los grupos pol\u00edticos que han estado en todos los gobiernos, en el ministerio e influyendo en la pol\u00edtica, podr\u00edan por fin dirigir directamente, nombrando al primer ministro. No necesitar\u00edan una candidatura presidencial que convenciera a la poblaci\u00f3n. La estratagema es antigua. En Brasil, el semipresidencialismo\/parlamentarismo se parece a esas pel\u00edculas de terror en las que el monstruo o el asesino en serie siempre vuelve.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El semipresidencialismo en la historia de Brasil<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es sabido que los militares, que hoy vuelven a incumplir su funci\u00f3n constitucional al amenazar reiteradamente a las instituciones representativas, dieron un golpe de Estado en 1964, motivado por la histeria anticomunista. Sin embargo, se olvida que tambi\u00e9n violaron la democracia tres a\u00f1os antes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el per\u00edodo razonablemente democr\u00e1tico que se inici\u00f3 con el fin de la dictadura de Get\u00falio Vargas en 1945, el presidente y el vicepresidente fueron elegidos directamente por la poblaci\u00f3n, pero en listas diferentes. As\u00ed, en 1960 se eligi\u00f3 como vicepresidente a un candidato no alineado con el votado para presidente. El conservador J\u00e2nio Quadros gan\u00f3 con el discurso de \u00abbarrer\u00bb la corrupci\u00f3n, pero su vicepresidente ser\u00eda Jo\u00e3o Goulart, un candidato de izquierdas que defend\u00eda reformas b\u00e1sicas. Quadros renunci\u00f3 a la presidencia en 1961 tras ocho meses en el cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como asociaban a Goulart con el comunismo, en la misma letan\u00eda neur\u00f3tica de la Guerra Fr\u00eda producida en Estados Unidos, los militares no quer\u00edan permitir que asumiera el cargo. S\u00f3lo cedieron con una condici\u00f3n: que se cambiara el sistema de gobierno. Goulart asumir\u00eda el cargo de presidente, pero no bajo el sistema presidencialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Tancredo Neves, un pol\u00edtico tradicional, se convirti\u00f3 en primer ministro, mientras que Goulart no tendr\u00eda los mismos poderes previstos cuando \u00e9l y Quadros recibieron sus votos en las urnas. Esto suele tratarse como una leve inestabilidad, pero fue una evidente violaci\u00f3n democr\u00e1tica: la adopci\u00f3n del semipresidencialismo tuvo la intenci\u00f3n deliberada de debilitar al presidente y se produjo bajo amenaza militar. Llam\u00e9moslo \u00abgolpecito\u00bb de 1961 para diferenciarlo del golpe de 1964.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1963, la poblaci\u00f3n decidi\u00f3 en un plebiscito si Brasil mantendr\u00eda el sistema \u00abparlamentario\u00bb (en realidad era semipresidencialista, ya que el presidente hab\u00eda sido elegido directamente). La respuesta fue rotunda: el 83% de los votos v\u00e1lidos dijeron NO al parlamentarismo. Descontentos con el regreso de Goulart a su leg\u00edtimo papel, los militares iniciaron una dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1989, Brasil eligi\u00f3 directamente a un presidente por primera vez en 29 a\u00f1os. En el clima de la destituci\u00f3n de Fernando Collor, en 1992 se aprob\u00f3 una enmienda a la Constituci\u00f3n para celebrar otro plebiscito en 1993 sobre el sistema de gobierno. Adem\u00e1s de elegir entre el presidencialismo y el parlamentarismo, exist\u00eda la ins\u00f3lita opci\u00f3n de volver a la monarqu\u00eda, extinguida en 1889.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy existe una ola reaccionaria en Brasil, con cierto apoyo al retorno anacr\u00f3nico de la monarqu\u00eda. Mientras que las experiencias de D. Pedro I y D. Pedro II son idealizadas, sus herederos ganan espacio para presentar sus posiciones en la \u00abl\u00ednea de sucesi\u00f3n\u00bb como si fuera relevante. Pero en 1993 la campa\u00f1a mon\u00e1rquica en televisi\u00f3n no se tom\u00f3 en serio. Su lema era \u00abVota al Rey\u00bb y argumentaba que los pa\u00edses ricos eran mon\u00e1rquicos: Inglaterra, Jap\u00f3n, Suecia&#8230; Incluso con el 69% de los votos v\u00e1lidos que rechazaron el parlamentarismo y el 87% que se opusieron al delirio mon\u00e1rquico, la cuesti\u00f3n no fue enterrada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n defiende hoy el semipresidencialismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La defensa de un semipresidencialismo\/parlamentarismo gan\u00f3 fuerza durante los 13 a\u00f1os de gobierno del Partido de los Trabajadores de Lula. Aunque existen diversas propuestas, la falta de perspectivas de victoria electoral de la derecha reforz\u00f3 la idea de que no debe ser la poblaci\u00f3n la que elija al jefe de gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los argumentos suelen distorsionar las caracter\u00edsticas de los sistemas de gobierno e idealizar el parlamentarismo. Incluso se lleg\u00f3 al falaz argumento de que el presidente ser\u00eda d\u00e9bil en el semipresidencialismo s\u00f3lo si su grupo pol\u00edtico no era mayoritario. Es obvio que esto ocurrir\u00eda, debido a la dispersi\u00f3n de los parlamentarios entre varios partidos y al hecho de que la izquierda gan\u00f3 las elecciones presidenciales pero tuvo menos del 20% de los esca\u00f1os parlamentarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La soluci\u00f3n para desalojar a la izquierda del poder acab\u00f3 siendo m\u00e1s dr\u00e1stica: el golpe de 2016, con la destituci\u00f3n de la presidenta Dilma Rousseff sin motivo legal alguno, y la prisi\u00f3n pol\u00edtica de Lula, favorito para las siguientes elecciones. Ahora, con Lula nuevamente elegible y liderando las encuestas, con Bolsonaro en segundo lugar, sin que aparezca una candidatura viable de \u00abtercera v\u00eda\u00bb, vuelve el tema del semipresidencialismo, con un objetivo bastante peculiar en la defensa de su implementaci\u00f3n en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia brasile\u00f1a se ha debilitado por la falta de respeto a la voluntad de las urnas. La situaci\u00f3n no mejorar\u00e1 alejando a\u00fan m\u00e1s a la poblaci\u00f3n del centro de decisi\u00f3n pol\u00edtica, como en esta pel\u00edcula de semipresidencialismo. Tampoco con una mayor judicializaci\u00f3n, con la coronaci\u00f3n de tataranietos del antiguo emperador o con el autoritarismo militar. Brasil s\u00f3lo volver\u00e1 a tener d\u00edas de esperanza, bienestar y prosperidad con m\u00e1s democracia.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Ag\u00eancia Brasil<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presidente de la C\u00e1mara de Diputados, Arthur Lira, ha estado negociando una enmienda para que Brasil abandone el presidencialismo y adopte un sistema semipresidencial. 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