{"id":7179,"date":"2021-08-21T08:45:00","date_gmt":"2021-08-21T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=7179"},"modified":"2021-08-28T16:04:22","modified_gmt":"2021-08-28T19:04:22","slug":"la-crisis-brasilena-y-los-peligros-del-semipresidencialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-crisis-brasilena-y-los-peligros-del-semipresidencialismo\/","title":{"rendered":"La crisis brasile\u00f1a y los peligros del semipresidencialismo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Coautor Adri\u00e1n Albala<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el retorno a la democracia en 1985, Brasil ha tenido dos presidentes destituidos por juicio pol\u00edtico. Adem\u00e1s, el pa\u00eds ha experimentado una acelerada erosi\u00f3n de la autoridad presidencial en los \u00faltimos a\u00f1os, en medio de un escenario de permanente inestabilidad pol\u00edtica. En este contexto, <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-semipresidencialismo-en-brasil-una-pelicula-repetida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">se ha propuesto la adopci\u00f3n del semipresidencialismo<\/a> como una reforma capaz de paliar las deficiencias del modelo presidencialista de coalici\u00f3n, asegurando una mejor gobernabilidad, gobernanza y estabilidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En un r\u00e9gimen semipresidencialista, en teor\u00eda, la existencia de una jefatura de gobierno ejercida por un primer ministro dependiente de la confianza de la coalici\u00f3n gobernante garantizar\u00eda una mayor responsabilidad pol\u00edtica de los partidos. En el caso de la primera, el gobierno tendr\u00eda que contar con la confianza de la coalici\u00f3n de gobierno para garantizar una mayor responsabilidad pol\u00edtica de los partidos. En otras palabras, este sistema evitar\u00eda el largo y traum\u00e1tico proceso de impeachment, el \u00fanico m\u00e9todo posible para sustituir al jefe de gobierno en el presidencialismo entre elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraposici\u00f3n a estos argumentos optimistas, que han sido presentados por los l\u00edderes de los partidos, los ministros del STF y algunos polit\u00f3logos, sugerimos que es necesario considerar los riesgos que conlleva el cambio del sistema de gobierno. En nuestra opini\u00f3n, la adopci\u00f3n del semipresidencialismo no resolver\u00eda el principal defecto de la combinaci\u00f3n institucional brasile\u00f1a: la persistente divergencia entre los resultados de las elecciones presidenciales y del Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, incluso cuando son elegidos con una amplia mayor\u00eda del voto popular, los presidentes comienzan sus mandatos contando con una estrecha base partidista en ambas c\u00e1maras del Congreso. Por ello, los presidentes deben recurrir a la formaci\u00f3n de coaliciones amplias y a menudo ideol\u00f3gicamente heterog\u00e9neas. Este proceso suele comenzar en el periodo preelectoral con la formaci\u00f3n de grandes coaliciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se mantienen estas caracter\u00edsticas, la adopci\u00f3n del semipresidencialismo obligar\u00eda a los presidentes a nombrar, por regla general, primeros ministros de otros partidos, o incluso de partidos ideol\u00f3gicamente distantes, lo que podr\u00eda provocar conflictos intracoalici\u00f3n en el seno del Ejecutivo.&nbsp; En el peor de los casos, tendr\u00edamos la situaci\u00f3n de cohabitaci\u00f3n, en la que un presidente en minor\u00eda se ve obligado a convivir con un primer ministro de la oposici\u00f3n y un gabinete en el que el partido del presidente no est\u00e1 representado.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, hay que tener en cuenta que, incluso cuando no hay convivencia, no se descarta la posibilidad de competencia y conflicto. Por ejemplo, entre un primer ministro que decide aprovechar la visibilidad del cargo para presentarse a las pr\u00f3ximas elecciones contra un presidente que es candidato a la reelecci\u00f3n. En otras palabras, los recientes conflictos que hemos observado entre presidentes y vicepresidentes se trasladar\u00edan al propio gobierno, produciendo un ejecutivo bic\u00e9falo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n es relativamente com\u00fan en Francia, por ejemplo, donde en los \u00faltimos a\u00f1os hemos observado escenarios de competencia entre presidente y primer ministro: por ejemplo, entre Hollande y Valls, o entre Sarkozy y Fillon. N\u00f3tese que en estos casos el presidente y el primer ministro eran incluso del mismo partido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Modelos de semipresidencialism<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existen dos grandes modelos de semipresidencialismo: el formato en el que el primer ministro y la mayor\u00eda legislativa son dominantes &#8211; \u00abpremi\u00ea-presidencialista\u00bb-, como en Irlanda y Portugal; y el formato en el que el presidente es dominante \u00abpresidente-parlamentarista\u00bb, como en Francia, Per\u00fa y algunos pa\u00edses de Europa del Este. En el primer caso, el presidente tiene la facultad de nombrar al primer ministro, pero no tiene la facultad de destituirlo y hacer caer el gabinete. En el segundo caso, la prerrogativa de destituir al primer ministro y al gabinete se comparte entre el presidente y el parlamento, y el presidente sigue teniendo (en muchos casos) la posibilidad de disolver el parlamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta diferencia de formato tiene implicaciones en la actuaci\u00f3n y el comportamiento del gobierno. As\u00ed, en el primer modelo el gabinete depende s\u00f3lo de su base parlamentaria, mientras que en el segundo caso existe una doble dependencia, que puede llevar a sucesivas sustituciones en la jefatura del gobierno o a la inestabilidad gubernamental, como ha ocurrido en Ucrania y Ruman\u00eda. No es de extra\u00f1ar, pues, que los semipresidencialismos en formato \u00abpremier-presidencialista\u00bb tiendan a funcionar mejor. De hecho, el sistema con un presidente dominante tiene una tendencia intr\u00ednseca al conflicto intragubernamental.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El conflicto en el sistema semipresidencialista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El grado de conflicto en el sistema semipresidencialista tambi\u00e9n puede estar influido por el alcance de los poderes legislativos del presidente. En el escenario de la cohabitaci\u00f3n, por ejemplo, un presidente con poderes de veto, de decreto y de iniciativa exclusiva puede recurrir a sus prerrogativas constitucionales para obstaculizar la aplicaci\u00f3n de la agenda del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura comparativa demuestra, en efecto, que los pa\u00edses semipresidencialistas con presidentes dotados de amplios poderes legislativos experimentan conflictos intra-ejecutivos con mayor frecuencia, lo que a su vez se traduce en mayores tasas de rotaci\u00f3n ministerial y gobiernos m\u00e1s ef\u00edmeros. En un reciente art\u00edculo que se publicar\u00e1 en la revista Government and Opposition, Andr\u00e9 Borges y Pedro Ribeiro han demostrado que el aumento de la autoridad legislativa presidencial en los reg\u00edmenes semipresidenciales se asocia con menores \u00edndices de disciplina de partido. Adem\u00e1s, el semipresidencialismo s\u00f3lo produce un comportamiento m\u00e1s disciplinado de los partidos cuando los presidentes son d\u00e9biles en cuanto a prerrogativas legislativas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, es necesario considerar que las reformas institucionales no se hacen <em>ex nihilo<\/em> sin tener en cuenta los contextos sociol\u00f3gicos e institucionales preexistentes. As\u00ed, la eventual adopci\u00f3n del sistema semipresidencial en Brasil tendr\u00e1 que responder a las preguntas de qu\u00e9 modelo implementar (primer ministro dominante o presidente dominante) para alcanzar un dif\u00edcil consenso entre actores con intereses divergentes (por ejemplo, los partidos con vocaci\u00f3n presidencialista perder\u00edan poder con ese cambio, mientras que los partidos especializados en disputas congresuales y subnacionales ganar\u00edan poder).<\/p>\n\n\n\n<p>En un escenario de creciente polarizaci\u00f3n de las \u00e9lites parlamentarias y de alt\u00edsima fragmentaci\u00f3n de los partidos, no hay que minimizar los riesgos de que una reforma de este tipo produzca un verdadero \u00abFrankenstein\u00bb institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, la implantaci\u00f3n de un sistema semipresidencialista en Brasil se asemeja al efecto lampedusa, magistralmente presentado en la pel\u00edcula Il Gattopardo, de Lucchino Visconti, que puede resumirse en esta frase: cambiar todo para que nada cambie.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y pandemia en Brasil\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/6SFNsOr0vridCIIMIY051e?si=jbUSMR-GRmaXmEgFep8MvQ&#038;dl_branch=1&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><sub>Adri\u00e1n Albala es cientista pol\u00edtico. Profesor del Instituto de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad de Brasilia (UnB) y Coordinador del MBA en Pol\u00edticas P\u00fablicas de dicha universidad. Doctor en Ciencia Pol\u00edtica por la Universidad de la Sorbona (Par\u00eds).<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Alex Barth en Foter.com<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un escenario de creciente polarizaci\u00f3n de las \u00e9lites parlamentarias y de alt\u00edsima fragmentaci\u00f3n de los partidos, no hay que minimizar los riesgos de que una reforma de este tipo produzca un verdadero \u00abFrankenstein\u00bb institucional.<\/p>\n","protected":false},"author":259,"featured_media":7180,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16487,16487],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-7179","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-brasil"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/259"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7179\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7179"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=7179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}