{"id":8025,"date":"2021-11-04T09:00:00","date_gmt":"2021-11-04T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=8025"},"modified":"2021-11-04T06:20:04","modified_gmt":"2021-11-04T09:20:04","slug":"la-nicaragua-de-daniel-porque-nos-escandalizamos-ahora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-nicaragua-de-daniel-porque-nos-escandalizamos-ahora\/","title":{"rendered":"La Nicaragua de Daniel: \u00bfporqu\u00e9 nos escandalizamos ahora?"},"content":{"rendered":"\n<p>A pocos d\u00edas de las elecciones presidenciales y legislativas la \u00fanica pregunta que vale la pena plantear es la de: \u00bfc\u00f3mo es posible que Daniel Ortega haya llegado hasta aqu\u00ed?, siendo el \u201caqu\u00ed\u201d la consolidaci\u00f3n de un r\u00e9gimen autoritario sin paliativos.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta formulada parte de la constataci\u00f3n de que las <a href=\"https:\/\/cnnespanol.cnn.com\/2021\/11\/01\/elecciones-generales-nicaragua-claves-orix\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">elecciones del d\u00eda 7 de noviembre en Nicaragua<\/a> no s\u00f3lo no son competitivas, si no que representan una perversi\u00f3n total al concepto m\u00e1s elemental de democracia en el que la \u201cincertidumbre sobre los resultados\u201d es la clave. Eso es as\u00ed porque, como es sabido, desde 2007 hasta 2018 Daniel Ortega consigui\u00f3 articular un r\u00e9gimen de naturaleza corporativa que, bajo una cosm\u00e9tica liberal-democr\u00e1tica, aun\u00f3 los intereses del gran capital nacional, de las iglesias y de los sectores m\u00e1s empobrecidos del pa\u00eds, y con el benepl\u00e1cito de la administraci\u00f3n norteamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello fue posible por dos razones. La primera raz\u00f3n est\u00e1 relacionada con la concepci\u00f3n del poder que tiene Daniel Ortega y su mujer, as\u00ed como con la herencia de un sector de su entorno personal (la \u201cargolla\u201d de fieles al caudillo) y org\u00e1nico (un residuo del FSLN original). Esta concepci\u00f3n del poder se basa en que la \u00fanica l\u00f3gica posible de mando es la de \u201csuma cero\u201d y, por lo tanto, un mandatario debe concentrar todos los recursos del poder posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo en este sentido es posible concebir la voluntad de Ortega de ir controlando en sus manos, y progresivamente, todos los resortes del poder a disposici\u00f3n desde su derrota electoral de 1990. Primero fue el control del partido, fagocitando el FSLN, y la creaci\u00f3n de una \u00e9lite econ\u00f3mica af\u00edn con la apropiaci\u00f3n de los recursos del estado revolucionario (la pi\u00f1ata); posteriormente fue mantener el dominio y la lealtad de los cuerpos armados -la Polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito- y del poder judicial, hecho que le permiti\u00f3 negociar a su favor las reglas pol\u00edticas en el a\u00f1o 2000 (incluida la ley electoral); y luego, ya en la presidencia de la Rep\u00fablica en 2007, eliminar cualquier contrapeso institucional y medi\u00e1tico, y politizar la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello, a la vez, est\u00e1 vinculado con la presencia -en el pa\u00eds- de una cultura pol\u00edtica personalista, caudillista y patrimonial que conecta a los Ortega con la saga de los Somoza y que, a la postre, se\u00f1ala que la \u00fanica lealtad posible es la consanguineidad, y que la \u00fanica gesti\u00f3n eficiente de lo p\u00fablico es la que se asimila con lo particularista y personal, borrando toda frontera entre lo que es de la instituci\u00f3n y lo del clan.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda raz\u00f3n tiene que ver con la oposici\u00f3n pol\u00edtica a Ortega, que ha sido incapaz de realizar durante m\u00e1s de una d\u00e9cada ning\u00fan discurso ni propuesta inclusiva, popular y en positivo. La oposici\u00f3n ha denunciado el caudillismo y la opacidad del r\u00e9gimen, pero s\u00f3lo ha propuesto un<strong> \u00ab<\/strong>retorno\u00bb gen\u00e9rico a la democracia-liberal (inaugurada en 1990 con privatizaciones y neoliberalismo) en un pa\u00eds donde los derechos que aparecen en la Constituci\u00f3n son meramente nominales.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n nunca ha hablado de qu\u00e9 pol\u00edticas econ\u00f3micas quer\u00eda impulsar ni c\u00f3mo se iban a repartir las ganancias del crecimiento que se promet\u00eda. Tampoco ha se\u00f1alado si iba a mantener (o a reformar) las pol\u00edticas sociales focalizadas que, pese a ser clientelistas, representan una ayuda significativa para centenares de miles de nicarag\u00fcenses. Adem\u00e1s, la oposici\u00f3n ha generado un discurso violentamente anti-sandinista cuando una parte de su base social ha pertenecido al FSLN antes de que Ortega lo fagocitara. A todo ello se le suma su excesiva dependencia de la comunidad internacional, elemento que la ha proyectado (a ojos de muchos) como una plataforma pol\u00edtica elitista y <em>vende-patria<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A todo lo expuesto cabe a\u00f1adir un evento que no estaba en el guion, a saber, el estallido (la rebeli\u00f3n) de abril 2018. Un estallido cuyo inicio fue una protesta contra la reforma del sistema de pensiones, y a la que r\u00e1pidamente se le sumaron diversos colectivos, mayoritariamente j\u00f3venes urbanos de clases medias y l\u00edderes de movimientos sociales, que impugnaron el r\u00e9gimen en su totalidad, sobretodo por su car\u00e1cter arbitrario, represivo y patrimonial. As\u00ed emergi\u00f3 la ola de protestas m\u00e1s intensa del pa\u00eds del siglo XXI y, con ella, salt\u00f3 por los aires el artefacto pol\u00edtico (de consenso elitista con base popular) del orteguismo.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de entonces la deriva represiva del r\u00e9gimen fue proporcional al desconcierto y miedo de sus autoridades. Cuando Ortega y su mujer se dieron cuenta que los equilibrios corporativos se deshac\u00edan y que un sector de la poblaci\u00f3n era directamente hostil a su proyecto, impulsaron una represi\u00f3n brutal \u2013con m\u00e1s de 350 muertos, miles de presos y decenas de miles de exiliados. Posteriormente, a pocos meses del episodio represor, la crisis sanitaria de la Covid-19 ayud\u00f3 a estabilizar el r\u00e9gimen de Ortega-Murillo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mezcla de represi\u00f3n y miedo al contagio (en un contexto donde el gobierno fue negligente) termin\u00f3 por quebrar la coalici\u00f3n negativa de 2018 que era amplia, pero poco cohesionada. Todo el mundo sabe que una cosa es la protesta en la calle y otra muy diferente la competici\u00f3n en la arena electoral. Y cuando las movilizaciones desaparecieron (por cansancio, miedo y prevenci\u00f3n al contagio) emergieron l\u00edderes pol\u00edticos opositores que Daniel ignor\u00f3 y encarcel\u00f3 aprovechando una legislaci\u00f3n represiva elaborada durante la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fruto de lo expuesto, desde hace dos a\u00f1os el r\u00e9gimen de Ortega est\u00e1 siendo denunciado en todos los <em>mass media<\/em>, quienes se\u00f1alan su l\u00f3gica despiadada hacia los l\u00edderes opositores (presos y perseguidos); su vinculaci\u00f3n con los reg\u00edmenes de China, Venezuela y Rusia (y \u00faltimamente con las rep\u00fablicas vecinas de El Salvador y Honduras); y su l\u00f3gica cl\u00e1nica (familiar) de poder. Sin embargo, es preciso hacerse la pregunta de si sin el estallido que rompi\u00f3 los equilibrios y consensos entre grupos de poder y la familia Ortega, la comunidad internacional estar\u00eda escandalizada con las elecciones del d\u00eda 7 de octubre de 2021. Mi opini\u00f3n es que -posiblemente- no. As\u00ed las cosas, la cuesti\u00f3n radica en por qu\u00e9 antes la comunidad internacional no se escandaliz\u00f3 con los comicios -tambi\u00e9n autoritarios- de 2011 y 2016 en las que se reeligi\u00f3 Ortega con toda impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi opini\u00f3n es que s\u00f3lo a partir de lo acontecido entre 2007 hasta 2016 es posible comprender lo que ocurre hoy: el obsceno y violento cierre autoritario de los \u00faltimos dos a\u00f1os. Para terminar, sin embargo, es preciso anotar que actualmente no podemos saber si en el cuarto mandato consecutivo de Ortega su gobierno lograr\u00e1 reconstruir la antigua alianza que tuvo con el gran capital, o si se van a intensificar las pol\u00edticas represivas y, con ello, las condiciones para otro estallido social. En cualquier caso, la segura victoria del t\u00e1ndem Ortega-Murillo va a suponer la continuaci\u00f3n de un r\u00e9gimen din\u00e1stico y personalista. Un tipo de r\u00e9gimen que, por cierto, tiene su tal\u00f3n de Aquiles en su interior -el dilema del relevo que pronto tendr\u00e1 que darse- y no en exterior, pues ni Estados Unidos ni la UE tienen voluntad pol\u00edtica real de enfrentarse al r\u00e9gimen, ni la oposici\u00f3n la capacidad para tumbarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de jorgemejia en Foter<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Elecciones y represi\u00f3n en Nicaragua\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/0XhqJcbUxOoLhw231UoCKz?utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pocos d\u00edas de las elecciones presidenciales y legislativas la \u00fanica pregunta que vale la pena plantear es la de: \u00bfc\u00f3mo es posible que Daniel Ortega haya llegado hasta aqu\u00ed?, siendo el \u201caqu\u00ed\u201d la consolidaci\u00f3n de un r\u00e9gimen autoritario sin paliativos.<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":8026,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16512,16512],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-8025","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-nicaragua-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8025\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8025"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=8025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}