{"id":8473,"date":"2021-12-08T09:00:00","date_gmt":"2021-12-08T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=8473"},"modified":"2021-12-08T08:25:31","modified_gmt":"2021-12-08T11:25:31","slug":"hacia-una-sociedad-sin-carceles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/hacia-una-sociedad-sin-carceles\/","title":{"rendered":"\u00bfHacia una sociedad sin c\u00e1rceles?"},"content":{"rendered":"\n<p>La historia latinoamericana recordar\u00e1 al 2021 como un a\u00f1o complejo. No solo por los retos de la recuperaci\u00f3n social y econ\u00f3mica post-pandemia, sino por otros eventos preocupantes que nos siguen revelando la fragilidad de nuestras democracias como las <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/colombia-y-la-dimension-politica-de-la-ilegalidad\/\">protestas violentamente reprimidas en Colombia<\/a>, las manifestaciones anti-inmigraci\u00f3n en Chile y los resultados electorales inesperados en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la violencia y de las masacres carcelarias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre <a href=\"https:\/\/www.latimes.com\/espanol\/internacional\/articulo\/2021-11-15\/las-senales-previas-a-la-masacre-en-la-prision-en-ecuador\">febrero y noviembre de este a\u00f1o<\/a>, en varias c\u00e1rceles de Ecuador han tenido lugar una serie de episodios de violencia extrema que resultaron en el asesinato de cientos de personas encarceladas. La cobertura medi\u00e1tica y la narrativa oficial para explicar estas masacres ha puesto en el centro al empresariado mafioso dedicado al narcotr\u00e1fico transnacional. Sin embargo, hay que considerar una cuesti\u00f3n m\u00e1s profunda y a la vez muy cotidiana relacionada con el \u201csentido com\u00fan\u201d: el significado de la justicia y el rol que el castigo penal cumple en nuestra identidad colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las instituciones consideradas indispensables, que considero parad\u00f3jicas, es la penalidad. Es decir, el conjunto de mecanismos a trav\u00e9s de los cuales opera el poder punitivo (leyes sustantivas y procedimentales, juzgados, penitenciar\u00edas, polic\u00eda, discursos securitistas, entre otros) y que incluye al castigo carcelario. Aunque hoy nos parezca que nuestra forma de castigar es \u201ccivilizada\u201d en comparaci\u00f3n con los castigos corporales y la ejecuciones p\u00fablicas de la Edad Media, en la pr\u00e1ctica, el aparato penal nunca ha dejado de ser brutal. <a href=\"https:\/\/www.brasildefato.com.br\/2021\/10\/02\/massacre-do-carandiru-completa-29-anos-sem-nenhum-agente-de-seguranca-responsabilizado\">La masacre de Carandir\u00fa<\/a> (Brasil) y las masacres en Ecuador nos han permitido confrontar lo que cotidianamente negamos: nuestros sistemas de justicia producen dolor, violencia, desposesi\u00f3n y exterminio.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 uno de los sostenes m\u00e1s importantes de la creencia que tenemos de que el castigo cruento es una cuesti\u00f3n del pasado y nuestro presente de democracias liberales es un pin\u00e1culo de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, es que hoy, formalmente, los castigos crueles, inhumanos y degradantes est\u00e1n expresamente prohibidos en instrumentos internacionales y constituciones. No obstante, a\u00fan somos muy medievales en la pr\u00e1ctica: la prohibici\u00f3n formal no se ha traducido en realidad material.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, en gran medida, la prohibici\u00f3n expresa de castigos deshumanizantes tiene el efecto parad\u00f3jico de reconciliarnos con el castigo penal, nos hace percibirlo como benigno, nos hace creer que es susceptible de \u201coptimizaci\u00f3n\u201d, y \u201chumanizaci\u00f3n\u201d, aunque la historia haya probado lo contrario d\u00e9cada tras d\u00e9cada, siglo tras siglo. Sin mayor evidencia para probarlo asumimos que el castigo repara a las v\u00edctimas, que disuade a potenciales infractores futuros, que remedia problemas que lejos de ser interpersonales son producto de un capitalismo tard\u00edo que opera a trav\u00e9s del despojo.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, nos confiamos porque hay un sistema de derechos humanos que en el papel protege a las personas encarceladas. Nos sentimos tranquilos porque hay un debido proceso (tambi\u00e9n en el papel), que creemos que velar\u00e1 por nosotros si nos investigan penalmente. Sentimos tranquilidad porque pensamos que la violencia carcelaria es cosa de \u201clos otros\u201d, de los \u201cdelincuentes\u201d, aunque ante nuestra mirada se vaya expandiendo el sistema penal, criminalizando cada vez m\u00e1s conductas y acerc\u00e1ndose cada vez m\u00e1s a nuestras familias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Construir alternativas al sistema carcelario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por d\u00e9cadas, la investigaci\u00f3n ha mostrado que la reincidencia es lo m\u00e1s com\u00fan (la prisi\u00f3n no rehabilita), que el ingreso a la c\u00e1rcel suele poner a las personas en contacto con redes delictivas con las que antes no ten\u00edan relaci\u00f3n (la prisi\u00f3n no neutraliza) y que las personas en prisi\u00f3n ten\u00edan tan pocas oportunidades de supervivencia que habr\u00edan delinquido sin importar la amenaza de castigo penal (la prisi\u00f3n no disuade). Aun as\u00ed, no somos capaces de imaginar un mundo sin c\u00e1rceles.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema no es, vale aclarar, que existan principios de derechos humanos cuyo fin es proscribir tratos y castigos que atentan contra la dignidad humana. Estos son necesarios. El problema es que nuestras respuestas como sociedades tienden a ser cada vez m\u00e1s legalistas y menos socioecon\u00f3micas. La repetida creaci\u00f3n de leyes, reformas legales y pol\u00edticas p\u00fablicas, desv\u00edan nuestra atenci\u00f3n de la experiencia encarnada, corporal, de existir en la prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando comprobamos que ocurren violaciones a los derechos humanos en las c\u00e1rceles, en lugar de plantearnos la reducci\u00f3n y potencial eliminaci\u00f3n de un sistema que siempre produce dolor, pedimos la creaci\u00f3n de m\u00e1s reglas abstractas. Reglas que nos consuelan, pero que poco o nada cambian en el mundo real.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando un juzgado penal ordena prisi\u00f3n preventiva o un tribunal dicta sentencia condenatoria a un nivel formal y abstracto est\u00e1 actuando en el marco de la Constituci\u00f3n y los principios de derechos humanos. Sin embargo, sobre todo ante un problema sist\u00e9mico, recurrente y estructural como el de las c\u00e1rceles ecuatorianas, la condena es, en el mejor de los casos, una condena a castigos inhumanos, y en el peor de los casos, una condena a muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Los enunciados legales que establecen l\u00edmites a las penas ocultan la materialidad corporal del castigo. El ordenamiento jer\u00e1rquico de los principios abstractos por encima de las experiencias encarnadas es muy propio del modelo epist\u00e9mico cartesiano y del liberalismo jur\u00eddico, que a su vez propicia el relegamiento de otras formas posibles de ver el mundo y la vida en comunidad. La normalizaci\u00f3n del encierro y el dolor infligido sobre el cuerpo como una retribuci\u00f3n \u201cjusta\u201d, a la par con el car\u00e1cter fundamentalmente abstracto y autorreferencial del derecho, restringe nuestra capacidad de imaginar un mundo distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, mi invitaci\u00f3n es a que pensemos en todos los mecanismos no penales que ya tenemos para resolver nuestros conflictos y los llevemos m\u00e1s all\u00e1. La justicia no penal ya existe: cuando se redistribuyen los recursos para que m\u00e1s personas puedan vivir dignamente, cuando accedemos a educaci\u00f3n y salud sin importar nuestro nivel de ingresos, cuando podemos comprar productos locales y contribuir a una econom\u00eda m\u00e1s solidaria. Pensemos en el abolicionismo penal como una estrategia radical para contrarrestar los nefastos efectos de la hegemon\u00eda capitalista, colonial y patriarcal. El poder pol\u00edtico de nuestra imaginaci\u00f3n es m\u00e1s revolucionario de lo que creemos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre febrero y noviembre de este a\u00f1o, en varias c\u00e1rceles de Ecuador han tenido lugar una serie de episodios violentos que dejaron cientos de personas asesinadas. Ante esta realidad es fundamental el significado de la justicia y el rol que el castigo penal cumple en nuestra identidad colectiva.<\/p>\n","protected":false},"author":293,"featured_media":8477,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16599],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-8473","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internet-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/293"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8473"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8473\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8473"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=8473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}