{"id":9094,"date":"2022-02-09T09:00:00","date_gmt":"2022-02-09T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=9094"},"modified":"2022-02-09T05:21:04","modified_gmt":"2022-02-09T08:21:04","slug":"en-que-se-diferencia-la-nueva-ola-progresista-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/en-que-se-diferencia-la-nueva-ola-progresista-latinoamericana\/","title":{"rendered":"\u00bfEn qu\u00e9 se diferencia la nueva \u00abola progresista\u00bb latinoamericana?"},"content":{"rendered":"\n<p>Latinoam\u00e9rica ha tenido <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/un-nuevo-giro-a-la-izquierda-en-america-latina\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un nuevo repunte de gobiernos de izquierda y centroizquierda<\/a>, una segunda ola progresista, aunque menos bulliciosa que la primera. En este ciclo, los gobiernos, sus fuerzas pol\u00edticas y apuestas program\u00e1ticas son m\u00e1s heterog\u00e9neas. Difieren en las estrategias y t\u00e1cticas de su ola predecesora. En todo caso, \u00bfen qu\u00e9 se parecen y en qu\u00e9 no?<\/p>\n\n\n\n<p>Como primera ola progresista, llamamos al bloque de gobiernos de centroizquierda e izquierda que debutaron durante los primeros tres lustros de este siglo. Inici\u00f3 con la irrupci\u00f3n del chavismo y el ascenso de Hugo Ch\u00e1vez en Venezuela en 1999, e incluy\u00f3 a Brasil y Argentina en 2003, Rep\u00fablica Dominicana y Panam\u00e1 en 2004, Bolivia y Uruguay en 2005, Chile y Honduras en 2006, Ecuador y Nicaragua en 2007, Paraguay y Guatemala en 2008, El Salvador en 2009 y Per\u00fa en 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ola dio lugar a l\u00edderes pol\u00edticos como Ch\u00e1vez, N\u00e9stor y Cristina Kirchner, Lula da Silva, Evo Morales y Rafael Correa, que llegaron al poder por primera vez, obteniendo mayor\u00edas parlamentarias, lo que les permiti\u00f3 introducir reformas y articular sus proyectos nacionales. Hubo mucha diversidad entre los gobiernos y la ola finaliz\u00f3 en 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda ola se abri\u00f3 paso con el ascenso de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico en 2018, al que se le sumaron Argentina y Panam\u00e1 en 2019, Bolivia en 2020, Per\u00fa y Chile en 2021 y Honduras en 2022. Aparece en el horizonte <a href=\"https:\/\/www.europapress.es\/internacional\/noticia-lula-ganaria-primera-vuelta-elecciones-2022-brasil-48-ciento-votos-encuesta-20211215024213.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el posible regreso de Lula en Brasil <\/a>y Gustavo Petro entre los favoritos de las presidenciales en Colombia para 2022. Las principales figuras son el propio AMLO, Alberto Fern\u00e1ndez y el nuevo presidente de Chile, Gabriel Boric.<\/p>\n\n\n\n<p>La reconfiguraci\u00f3n del mapa pol\u00edtico permite establecer algunos puntos para contrastar las caracter\u00edsticas de ambas olas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las trayectorias hist\u00f3ricas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera ola se caracteriz\u00f3 por una confluencia de actores de la izquierda tradicional que iba desde partidos y coaliciones de base popular, con la participaci\u00f3n de los hist\u00f3ricos partidos comunista y socialista, hasta el protagonismo de nuevos partidos y movimientos sociales consolidados al calor de las luchas sociales de finales del siglo XX y una fuerte impronta de la tradici\u00f3n populista latinoamericana. En la nueva ola, si bien estos elementos est\u00e1n presentes, la heterogeneidad de la base de apoyo es mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer ciclo, la izquierda latinoamericana coincid\u00eda en el discurso de condena a las administraciones de derecha y centroderecha de finales de los noventa, la urgencia de pol\u00edticas sociales y reformas estructurales y en algunos casos refundacionales. Este nuevo ciclo cuenta con una bater\u00eda de demandas m\u00e1s moderadas que apelan al perfeccionamiento de la acci\u00f3n estatal en algunos \u00e1mbitos, la inversi\u00f3n en pol\u00edticas sociales y el reflote de la econom\u00eda. Ambas olas tienen en com\u00fan la consolidaci\u00f3n de liderazgos de larga trayectoria junto con figuras outsiders.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La relaci\u00f3n con Estados Unidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si por algo destac\u00f3 la primera ola fue por su ret\u00f3rica hostil hacia la potencia norteamericana. Proliferaron iniciativas para condenar los tratados de libre comercio, la ayuda humanitaria y la actividad de organismos multilaterales como el FMI o el Banco Mundial. Igualmente, algunos pa\u00edses mantuvieron una convivencia cordial con la potencia, desde grandes como Brasil hasta peque\u00f1os como Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>A la primera ola le toc\u00f3 vivir la nueva reconfiguraci\u00f3n geopol\u00edtica en que China se posicion\u00f3 como contrapeso de Estados Unidos. Rusia tambi\u00e9n perme\u00f3 intensamente la regi\u00f3n en este tiempo. Sin embargo, los gobiernos progresistas de la nueva ola parecen tener menos inter\u00e9s en apostar por una confrontaci\u00f3n geopol\u00edtica contra Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00edmbolo de ello es la firma del tratado de libre comercio entre AMLO y Donald Trump, y las acciones para controlar el flujo migratorio. Gabriel Boric anunci\u00f3 contactos con Joe Biden. Tambi\u00e9n la nueva presidenta de Honduras, Xiomara Castro, dijo que aspira a una relaci\u00f3n pragm\u00e1tica con la potencia y Lula ha hablado de tener una amistad con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El asunto de Venezuela, Cuba y Nicaragua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera ola tuvo en su epicentro el impulso de la Revoluci\u00f3n bolivariana de Venezuela, apoyada por una profusi\u00f3n de recursos econ\u00f3micos que le permitieron exportador su proyecto pol\u00edtico y de la integraci\u00f3n bolivariana. Este financiamiento estrech\u00f3 el v\u00ednculo con Cuba, Estado mentor del r\u00e9gimen venezolano, y en menor medida Nicaragua. Sin embargo, con la consolidaci\u00f3n de los autoritarismos hegem\u00f3nicos en Venezuela y Nicaragua, comenzaron a presentarse matices en la convalidaci\u00f3n del modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva ola es m\u00e1s moderada y pragm\u00e1tica en su relaci\u00f3n con Cuba y los otros reg\u00edmenes. Existe una posici\u00f3n mediada por el escepticismo de lo que ha sido el socialismo del siglo XXI para Venezuela y su v\u00ednculo se ha resumido a la pr\u00e9dica del principio de no intervenci\u00f3n. Sin embargo, salvo algunas diferenciaciones puntuales que se mostraron a priori como distantes del autoritarismo, como la de Boric en Chile con su cr\u00edtica a esstos reg\u00edmenes o el llamado a consulta de los embajadores de M\u00e9xico y Argentina, de momento no se evidencia pista de una condena general hacia estos gobiernos por lo atropellos a la democracia y los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asociaci\u00f3n internacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La convicci\u00f3n latinoamericanista y anti-Estados Unidos de los gobiernos de la ola anterior gener\u00f3 espacios alternativos de coordinaci\u00f3n regional. Se cre\u00f3 el ALBA y la Unasur, configurados como clubes de presidentes con afinidad ideol\u00f3gica que luego quedaron en desuso. En la nueva ola, de momento no se ha evidenciado inter\u00e9s por revitalizar estos espacios o por la creaci\u00f3n de otros nuevos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la OEA, escenario hist\u00f3ricamente criticado desde la izquierda por su influjo estadounidense, curiosamente la primera ola actu\u00f3 con eficacia como un bloque de voto mayoritario durante la secretar\u00eda general de Jos\u00e9 Miguel Insulza (2005-2015). Con la llegada de Luis Almagro (2016) la cr\u00edtica gravit\u00f3 m\u00e1s hacia el secretario y no la organizaci\u00f3n, tendencia que se ha mantenido en esta nueva ola.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, la nueva ola se diferencia sustantivamente de la anterior. Esta se proyecta m\u00e1s moderada y parece apostar m\u00e1s por el pragmatismo que por la afinidad puramente ideol\u00f3gica. Y hay se\u00f1ales de que apuesta m\u00e1s por el di\u00e1logo con las grandes potencias que por las narrativas anti-imperialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los nuevos gobiernos de izquierda no debutan en el poder, pero adem\u00e1s no son tiempos de vacas gordas y en muchos casos no cuentan con abrumadoras mayor\u00edas. A tono con esto, no se han anunciado planes refundacionales sino reformas bajo las normas del juego democr\u00e1tico. La segunda ola arrastra los escombros de la primera: dos autoritarismos hegem\u00f3nicos que junto a Cuba hacen el tr\u00edo de las dictaduras en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodr\u00e1 esta nueva ola formular una condena expl\u00edcita a las dictaduras? \u00bfPodr\u00e1 impulsar un clima de di\u00e1logo con el resto del sistema pol\u00edtico? \u00bfTendr\u00e1 dentro de sus objetivos disminuir la polarizaci\u00f3n y no caer en la deriva populista? Ejemplos en M\u00e9xico y Argentina indican que es dif\u00edcil que suceda. Sin embargo, nuevos liderazgos se han sumado, y en 2022 las presidenciales en Brasil y Colombia pueden colocar m\u00e1s actores en el mapa.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>*La versi\u00f3n original de este texto fue publicada en Dialogo Pol\u00edtico<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Latinoam\u00e9rica ha tenido un nuevo repunte de gobiernos de izquierda y centroizquierda, una segunda ola progresista, aunque menos bulliciosa que la primera. \u00bfEn qu\u00e9 se parecen y en qu\u00e9 no?<\/p>\n","protected":false},"author":292,"featured_media":9095,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16599],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-9094","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internet-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/292"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9094"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9094\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9095"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9094"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=9094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}