{"id":9135,"date":"2022-02-15T09:00:00","date_gmt":"2022-02-15T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=9135"},"modified":"2023-10-25T07:28:56","modified_gmt":"2023-10-25T10:28:56","slug":"organizaciones-criminales-gobiernan-secciones-de-la-frontera-colombia-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/organizaciones-criminales-gobiernan-secciones-de-la-frontera-colombia-venezuela\/","title":{"rendered":"Organizaciones criminales gobiernan secciones de la frontera Colombia-Venezuela"},"content":{"rendered":"\n<p>Durante la visita del presidente Duque y la c\u00fapula militar a Arauca el 16 de enero, dentro del marco de un consejo de seguridad, a 18.4 kil\u00f3metros de distancia, <a href=\"https:\/\/www.elpais.com.co\/colombia\/en-imagenes-eln-patrullo-calles-de-arauca-mientras-el-presidente-duque-estaba-en-la-zona.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">miembros del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN) transitaron por las calles de La Esmeralda<\/a>, en el municipio de Arauquita, atemorizando a la poblaci\u00f3n. Este es uno m\u00e1s de los acontecimientos que han tenido lugar durante al menos 30 a\u00f1os en la zona. En la frontera entre Colombia y Venezuela han cohabitado grupos al margen de la ley como el ELN, el Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n (EPL), las extintas FARC\u2014a partir del siglo XXI empieza a migrar hacia Venezuela\u2014y actores criminales h\u00edbridos que se enfrentan por las rentas ilegales.<\/p>\n\n\n\n<p>La zona compartida entre ambos pa\u00edses ha sido testigo de la transformaci\u00f3n y mutaci\u00f3n del conflicto armado junto con la precaria presencia estatal, tanto de Caracas como de Bogot\u00e1. Si bien la violencia y la inseguridad en el \u00e1rea persiste desde hace tres d\u00e9cadas, entre 2021 y 2022 la situaci\u00f3n se ha degradado hasta el punto de que los actores involucrados son cada vez m\u00e1s difusos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta zona fronteriza es un microcomplejo geogr\u00e1fico de gran importancia estrat\u00e9gica lo cual foment\u00f3 el desarrollo de una red criminal binacional de gran alcance. Del lado venezolano se encuentran los territorios del Alto Apure compuesto por Guasdualito, El Amparo, Puerto P\u00e1ez y Elorza. Del colombiano, est\u00e1n los municipios de Arauquita, Saravena, Fortul y Tame, en Arauca; y Cubar\u00e1 en Boyac\u00e1. En esta \u00e1rea, sumado a la ausencia de instituciones formales de ambos pa\u00edses, quienes ejercen el control y gobiernan son los criminales que compiten por las rutas de narcotr\u00e1fico, tr\u00e1fico de personas y armas.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los a\u00f1os 2016 y 2022, en Arauca y Apure han convivido estructuras del ELN y el grupo D\u00e9cimo Frente Mart\u00edn Villa como disidencias de las FARC. Ambos compiten por los mercados il\u00edcitos llevando a cabo acciones armadas que dejaron como resultado m\u00e1s de 30 muertos y 400 personas desplazadas a comienzo de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Varias son las razones de los problemas actuales. Por una parte, la narrativa venezolana ha sostenido que existe una campa\u00f1a de desestabilizaci\u00f3n desde Colombia a trav\u00e9s del env\u00edo de actores violentos a cometer actos criminales en su territorio. De hecho, en los \u00faltimos 14 meses se han presentado combates entre las fuerzas armadas venezolanas contra grupos irregulares colombianos. Esto ha llevado a un grave desplazamiento de familias y ha agudizado la crisis humanitaria en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la versi\u00f3n colombiana sobre la crisis en la zona es que desde Bogot\u00e1 se han lanzado operaciones militares contra las disidencias de las otrora FARC. Versi\u00f3n que comparte el reporte de Human Rights Watch de 2020 sobre el aumento de la violencia en Apure y Arauca.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el agravante es que hay un actor que ha sido poco nombrado en los medios y se le ha dado poca importancia en los an\u00e1lisis sobre sobre el tema. Se trata de &nbsp;la guerrilla venezolana \u201cFuerzas Patri\u00f3ticas de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d que, seg\u00fan varias organizaciones internacionales, tiene una estrecha relaci\u00f3n y benepl\u00e1cito para operar con las autoridades locales venezolanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente de los actores armados que all\u00ed se desenvuelven, ha sido la poblaci\u00f3n civil la v\u00edctima y centro de gravedad de la situaci\u00f3n. En ese sentido, encadenando la serie de fen\u00f3menos y cuestiones de la crisis, las explicaciones pueden profundizarse a\u00fan m\u00e1s. La seguridad en Colombia no pasa por su mejor momento. El pa\u00eds ha entrado en una espiral de inseguridades y violencias de distintas naturalezas debido a que proliferan diversos grupos armados que buscan controlar territorios por las rentas ilegales.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/colombia-cinco-anos-de-una-paz-incumplida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la baja implementaci\u00f3n del Acuerdo de paz firmado en 2016<\/a> (30%) preocupa en el pa\u00eds por el asesinato de l\u00edderes sociales, ambientales, desplazamiento forzado y asesinato de excombatientes. Este fen\u00f3meno y la imposibilidad del Estado colombiano de llegar a todo el territorio podr\u00eda desembocar en un tercer ciclo de violencia donde Arauca juega un rol importante.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, las autoridades de seguridad colombianas han intentado recuperar el control en la zona, pero se encuentran con que ni para los militares, ni polic\u00edas la zona es viable. Una de las explicaciones de las causas de la violencia entre Arauca y Apure tiene que ver con la errada noci\u00f3n de seguridad militarizada de la administraci\u00f3n Duque.<\/p>\n\n\n\n<p>El exceso de militares no implica una mayor seguridad. Adem\u00e1s, existe una desconexi\u00f3n entre la idea de seguridad de los tomadores de decisiones y la cotidianidad de la violencia territorial. Y por \u00faltimo hay una permisividad desde Venezuela que permite al ELN actuar como guerrilla binacional. Entre tanto, las Canciller\u00edas de ambos pa\u00edses desconocen la importancia de tener relaciones desideologizadas por el bien de los territorios y comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Bogot\u00e1 y Caracas no restablecen relaciones diplom\u00e1ticas, los grupos armados irregulares tendr\u00e1n m\u00e1s capacidad de gesti\u00f3n en Arauca y Apure que las instituciones estatales. Ni la Casa de Nari\u00f1o ni Miraflores gobiernan en la zona, lo hacen los criminales.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: La crisis migratoria venezolana\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/7FcPyzOjUI016bMdtsgv3G?si=38ca2fbfcc0e41fa&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La zona compartida entre ambos pa\u00edses ha sido testigo de la transformaci\u00f3n y mutaci\u00f3n del conflicto armado, la proliferaci\u00f3n de organizaciones criminales y la precaria presencia estatal, tanto de Caracas como de Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"author":114,"featured_media":9138,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480,16480,16491,16491,16477,16477],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-9135","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","9":"category-crimen-organizado","11":"category-colombia","13":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9135\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9135"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=9135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}