{"id":9203,"date":"2022-02-26T09:00:00","date_gmt":"2022-02-26T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=9203"},"modified":"2022-06-09T21:55:48","modified_gmt":"2022-06-10T00:55:48","slug":"el-incierto-sentido-de-la-alternancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-incierto-sentido-de-la-alternancia\/","title":{"rendered":"El incierto sentido de la alternancia"},"content":{"rendered":"\n<p>La democracia en el mundo seg\u00fan el recientemente publicado estudio de <a href=\"https:\/\/www.economist.com\/graphic-detail\/2022\/02\/09\/a-new-low-for-global-democracy\">The Economist Intelligence Unit<\/a> est\u00e1 en almoneda. Aunque el deterioro es generalizado a nivel mundial, los pa\u00edses latinoamericanos sufren un retroceso evidente. Cuando se comparan los valores relativos a 2021 con los de dos a\u00f1os atr\u00e1s con el \u00cdndice Democr\u00e1tico que publica dicha instituci\u00f3n, s\u00f3lo Uruguay progresa. El retroceso es superior a 0,50 (en una escala de cero a diez) en siete pa\u00edses: Colombia, Per\u00fa, Ecuador, M\u00e9xico, Guatemala, Nicaragua y Venezuela. En Paraguay y El Salvador el descenso es de 0,38 y de 0,43 respectivamente. Por consiguiente, la mitad de los pa\u00edses de la regi\u00f3n han visto socavado el rendimiento de las dimensiones que configuran el referido \u00edndice relativas a elecciones y pluralismo, funcionamiento del gobierno, participaci\u00f3n pol\u00edtica, cultura pol\u00edtica y libertades civiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Es bien sabido que la democracia representativa tiene una prueba de madurez en su capacidad de garantizar que la oposici\u00f3n tenga un nivel adecuado de certeza de ser gobierno en alg\u00fan momento. En t\u00e9rminos de probabilidades ello significa que idealmente esta situaci\u00f3n se deber\u00eda dar una de cada dos veces obteniendo entonces la probabilidad del 50%. Como se trata de una cuesti\u00f3n probabil\u00edstica este nivel ideal se alcanzar\u00eda en la medida en que se dieran m\u00e1s ocasiones (elecciones). En los dieciocho pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina que habitualmente se tienen en consideraci\u00f3n, desde 1978 hasta hoy se han celebrado 150 elecciones presidenciales en las que el gobierno saliente pod\u00eda revalidar su situaci\u00f3n circunstancia que logr\u00f3 en 63, dicho de otro modo, en 87 procesos electorales se produjo un escenario de alternancia o lo que es igual la probabilidad fue del 0,58.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta circunstancia ha sido enfatizada para evidenciar el asentamiento de la democracia en la regi\u00f3n a lo largo de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. No obstante, hay que se\u00f1alar que el citado es un valor medio y que hay pa\u00edses que tienen un comportamiento extremo como Nicaragua, Paraguay y Venezuela, que poseen un nivel de alternancia muy bajo, y, en el lado opuesto, Guatemala y Panam\u00e1, con una alternancia permanente (1) y Ecuador y Per\u00fa con alternancia alta (0,75 y 0,78 respectivamente).<\/p>\n\n\n\n<p>Este escenario ha cambiado dr\u00e1sticamente en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os. En efecto, si se consideran los \u00faltimos comicios presidenciales celebrados en 16 pa\u00edses (dejo fuera de consideraci\u00f3n a Nicaragua y Venezuela por haber celebrado elecciones no homologables en t\u00e9rminos democr\u00e1ticos) solamente no ha habido alternancia en Bolivia, puesto que el MAS gan\u00f3 las elecciones tras el gobierno interino, y en Paraguay donde volvi\u00f3 a ganar los comicios presidenciales el partido colorado.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que las formaciones en el poder no lograran mantenerse en el mismo y que se abriera la puerta a las fuerzas opositoras, puede explicarse por el coste que los gobiernos han tenido que pagar por la gesti\u00f3n de la pandemia culpabilizados por poblaciones agotadas por el extendido deterioro econ\u00f3mico que ha incrementado el empobrecimiento y la desigualdad, por el desgaste sicol\u00f3gico generado como consecuencia de la incertidumbre y por la a menudo mala pol\u00edtica comunicativa acosada por una gigantesca ola de desinformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay factores gestados en el interior de cada pa\u00eds que han tenido un impacto nada desde\u00f1able a la hora de provocar el cambio en contra del gobierno saliente. Estos tienen denominadores comunes equiparables que desde hace tiempo no dejan de evidenciar una clara situaci\u00f3n de fatiga derivada de la combinaci\u00f3n existente entre el malestar en la ciudadan\u00eda y la crisis de la representaci\u00f3n pol\u00edtica que no deja de profundizarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay sobradas evidencias para vincular el malestar con cuatro aspectos: la desigualdad, la corrupci\u00f3n y la violencia, que se han deteriorado enormemente, a lo que hay que a\u00f1adir la frustraci\u00f3n de las expectativas. En cuanto a la crisis de la representaci\u00f3n esta se centra en <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/partidos-politicos-instituciones-o-maquinas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el h\u00edper personalismo de la pol\u00edtica<\/a> al albur de los cambios sufridos en las sociedades en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La liza pol\u00edtica, en marcos institucionales definidos por el presidencialismo, ha ido derivando a la potenciaci\u00f3n de candidaturas arropadas por partidos que apenas son siglas con un baj\u00edsimo nivel de militancia, una propuesta program\u00e1tica que se articula en media docena de frases huecas y una estructura organizativa reducida a niveles m\u00ednimos que basa su estrategia en campa\u00f1as electorales de naturaleza digital aup\u00e1ndose sobre procesos de inteligencia artificial para dirigirse a las redes sociales. En la mejor de las situaciones, las candidaturas trenzan alianzas con otras en una espiral confederal para obtener mayores r\u00e9ditos en la competici\u00f3n electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento presente hay tres casos que ameritan la atenci\u00f3n como reflejos de lo se\u00f1alado. En las elecciones presidenciales chilenas celebradas el pasado mes de noviembre, un candidato, Franco Parisi, obtuvo el 12,8% de los votos en la primera vuelta, lo que le vali\u00f3 la tercera posici\u00f3n, sin pisar el pa\u00eds con una formaci\u00f3n pol\u00edtica de apoyo de dise\u00f1o y centrando su campa\u00f1a completamente en modo virtual.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, en Colombia el candidato Rodolfo Hern\u00e1ndez, cuya formaci\u00f3n que le sostiene ni siquiera se auto concibe como partido pol\u00edtico, cuenta con el 14% de intenci\u00f3n de voto lo que le proyecta en segunda posici\u00f3n y ha anunciado que su campa\u00f1a ser\u00e1 completamente virtual.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, Rodrigo Chaves en Costa Rica ha logrado pasar a la segunda vuelta que se celebrar\u00e1 el pr\u00f3ximo 3 de abril habiendo obtenido el segundo lugar en la primera con el 16,7% y de nuevo se trata de un candidato apoyado por un partido marginal que es el tercero en que milita en los \u00faltimos tres a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El escenario existente valida cierta facilidad gracias a la que individuos pueden llegar al poder ajenos a la l\u00f3gica tradicional de hacerlo aupados en partidos pol\u00edticos institucionalizados y dotados de una capacidad m\u00ednima de cumplir ciertas funciones que se consideraban imprescindibles como la de articular preferencias o la de servir de canal de reclutamiento y de formaci\u00f3n de quienes quer\u00edan dedicarse a la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta guisa, la alternancia deja de tener el significado que una vez se le confiri\u00f3, pues poco a poco se entra en un juego individualista tan extremo que deja de tener sentido. La representaci\u00f3n, por consiguiente, se fragmenta hasta niveles extremos y las preferencias de la gente quedan al albur, cuanto menos del azar, si no de proyectos minuciosamente dise\u00f1ados por expertos en comunicaci\u00f3n que acompa\u00f1an la pulsi\u00f3n personal por el poder.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Crisis de la democracia en Latinoam\u00e9rica\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3XBfbiL2vbQuBv8hsX3iGD?si=0PDCtdmVS5maYaErbd945w&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La representaci\u00f3n pol\u00edtica se ha fragmentado hasta niveles extremos y las preferencias de la gente quedan al azar de proyectos minuciosamente dise\u00f1ados por expertos en comunicaci\u00f3n que acompa\u00f1an la pulsi\u00f3n personal por el poder.<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":9206,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16599],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-9203","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internet-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9203\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9206"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9203"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=9203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}