{"id":9704,"date":"2022-04-09T09:00:00","date_gmt":"2022-04-09T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=9704"},"modified":"2023-10-24T07:11:38","modified_gmt":"2023-10-24T10:11:38","slug":"aviso-para-navegantes-marea-baja-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/aviso-para-navegantes-marea-baja-en-america-latina\/","title":{"rendered":"Aviso para navegantes: marea baja en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p>Escenario: una c\u00e1rcel argentina a principios de los a\u00f1os ochenta. Oscura por c\u00e1rcel, oscura por s\u00f3rdida, oscura por contexto, oscura por denotaciones, oscura por la atm\u00f3sfera tormentosa. Hora de las visitas. A un lado de las rejas, el de los libres, Molinuevo; al otro lado, su amigo durante d\u00e9cadas, y durante d\u00e9cadas, socio en una f\u00e1brica de botiquines, Bonifatti.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Conversan. El libre, con la melanc\u00f3lica alegr\u00eda de los argentinos libres. El preso, con la resignaci\u00f3n de quien ha entendido que los pecados han de ser pagados de alguna manera, y aunque los suyos \u2015la soberbia, el adulterio\u2015 suelen ser pagados en dolor, humillaci\u00f3n y orgullo, la vida decidi\u00f3 cobr\u00e1rselos sencilla y cruelmente con rejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se aprecia el reflejo de un rel\u00e1mpago. Segundos despu\u00e9s, brama el correspondiente trueno. Molinuevo, el libre, sentencia: \u201cCon una buena cosecha nos salvamos todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9s Rivarola, investigador del Instituto N\u00f3rdico de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Estocolmo, supo captar toda la potencia de aquella frase; las claves idiosincr\u00e1ticas que se esconden tras ella. Y, no menos importante, su rotunda actualidad. En efecto, conserva su valor intacto pese a los 40 a\u00f1os transcurridos desde que <em>Plata dulce<\/em> llegara a los cines. El contenido de estas l\u00edneas es de mi exclusiva responsabilidad, pero le debo al profesor Rivarola que me pusiera en la pista de esa mina de oro contenida en apenas siete palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, \u00bfpor qu\u00e9 hablar de todo esto precisamente ahora? Porque los ocean\u00f3grafos de la pol\u00edtica latinoamericana ya se han puesto a pregonar <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/en-que-se-diferencia-la-nueva-ola-progresista-latinoamericana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la llegada de una nueva Marea Rosa<\/a>: Alberto Fern\u00e1ndez en Argentina, Gabriel Boric en Chile, Luis Arce en Bolivia, Pedro Castillo en Per\u00fa, posiblemente Gustavo Petro en Colombia, probablemente Lula da Silva en Brasil\u2026 Preg\u00f3n que resulta muy interesante como inicio de an\u00e1lisis; el problema es que suele ser tambi\u00e9n su final. El asunto comienza con un buen t\u00edtulo, y acaba en nada m\u00e1s que un buen t\u00edtulo. Como si la coincidencia de presidentes con caracter\u00edsticas ideol\u00f3gicas similares implicara algo por s\u00ed misma. Como si estuviera linealmente atada a unas consecuencias previsibles, incluso irrevocables. Y evidentes, tan evidentes que no har\u00eda falta nombrarlas. Por lo tanto, en efecto, no se las nombra. Gran negocio para quien vive de crear titulares; p\u00e9simo horizonte para quien aspira a entenderlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho en otras palabras: puede que concurran en el tiempo un n\u00famero de mandatarios con propuestas convergentes; \u00bfy entonces qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 cambia que sean tres, siete o quince? \u00bfAcaso esa concurrencia incrementa espont\u00e1neamente el vigor con que persiguen sus objetivos? \u00bfEs que cada presidente cogobernar\u00e1 en todos los dem\u00e1s pa\u00edses que dibujen la l\u00ednea <em>cotidal<\/em>? \u00bfExiste siquiera un plan, un documento, una hoja de ruta para actuar conjuntamente? Y si no lo hay, si la coincidencia no cristaliza en constelaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 inter\u00e9s tiene como mero asterismo?<\/p>\n\n\n\n<p>De todas las anteriores, qued\u00e9monos con la pregunta inicial, que es la m\u00e1s abierta: \u00bfy entonces qu\u00e9? Entonces, que igual que Molinuevo lo fiaba todo a esa \u00fanica cosecha, los publicistas de la Marea Rosa 2.0 parecen fiarlo todo al asterismo: \u201cCon una nueva Marea Rosa nos salvamos todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la cultura del milagro: que una lluvia bendiga nuestra cosecha y nos haga ricos de una vez para siempre; que un caudillo enderece m\u00e1gicamente nuestro destino pol\u00edtico; que una coyuntura internacional luminosa multiplique el precio de nuestro petr\u00f3leo, nuestra soja, nuestro litio; que una Marea Rosa corrija para siempre el rumbo de nuestra econom\u00eda, el estatus de nuestra pisoteada identidad regional y nuestro peso espec\u00edfico geopol\u00edtico en el escenario global. Ah\u00ed es nada.<\/p>\n\n\n\n<p>No es que no se sepa exactamente c\u00f3mo operar\u00e1 la nueva Marea Rosa para alcanzar sus objetivos; es que ni siquiera parece tener inter\u00e9s: lo que importa es que coincidan muchos presidentes del mismo signo pol\u00edtico. Como si lo importante fuera exhibir el poder simb\u00f3lico de la cantidad, y resultara irrelevante la articulaci\u00f3n efectiva de esa capacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos, no obstante, tres suposiciones que nos permitan saltar directamente hasta el final de una Marea exitosa de diez o quince a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Primera suposici\u00f3n: que los heraldos de la Marea 2.0 tienen v\u00eda libre para un optimismo integral porque no tomaron nota de lo que ocurri\u00f3 con la versi\u00f3n 1.0. De los obst\u00e1culos que se encontraron sus presidentes integrantes tanto dentro de cada pa\u00eds como fuera. De la falta de capacidad y la falta de voluntad pol\u00edtica. De la aparici\u00f3n de efectos colaterales inesperados que obligaron a paralizar ciertas reformas, a revertir otras, a limitar las terceras a discurso y maquillaje. De la ambici\u00f3n de poder, las disputas internas, las traiciones y los intereses \u2014que los hay en torno a los presidentes de la Marea Rosa, igual que alrededor de cualquier otro jefe de Estado\u2014. De la distancia entre las promesas de campa\u00f1a y la pol\u00edtica real. Supongamos, pues, que no habiendo apuntado nada de esto, es posible recibir la nueva Marea con expectativas intactas.<\/p>\n\n\n\n<p>Segunda suposici\u00f3n: que, una vez instalados en el poder, todos los presidentes de la nueva ola realmente tuvieran intereses compartidos y que consiguieran llegar a acuerdos concretos para materializarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercera suposici\u00f3n: que, tras dos o tres lustros de Marea Rosa II, las econom\u00edas afectadas florecen, las identidades nacionales y regionales se yerguen orgullosas ante el mundo, y Am\u00e9rica Latina se ha transformado en una pieza clave del tablero pol\u00edtico global.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00eda despu\u00e9s de esos diez o quince a\u00f1os? A medida que nos acercamos a la respuesta se nos va poniendo cara de Molinuevo. Demos un peque\u00f1o rodeo para explicarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo normal, lo esperable, lo deseable en una democracia es que tras dos o tres Gobiernos de un determinado color pol\u00edtico, la alternancia lleve al poder a uno de signo opuesto. Util\u00edcense las etiquetas que se quiera: izquierda y derecha, progresismo y conservadurismo, socialismo y (neo)liberalismo\u2026 en un sistema democr\u00e1tico, se turnan en el ejercicio del poder. Hay una alternativa, naturalmente: que en lugar de Molinuevo se nos ponga cara de Daniel Ortega. En ese caso, puede un presidente permanecer en el poder vitaliciamente y que sus pol\u00edticas se mantengan intactas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el caso de las democracias liberales, que es el que nos interesa, la alternancia en el poder permite la radical transformaci\u00f3n, derogaci\u00f3n y retracci\u00f3n de las pol\u00edticas del Gobierno anterior. Solo hay un mecanismo para que esto no suceda: que las medidas de gran calado, las que definen el futuro nacional, sean pactadas por los principales grupos pol\u00edticos del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Que los grandes temas se aborden mediante pol\u00edticas de Estado, que vayan a ser respetadas por la oposici\u00f3n cuando deje de ser oposici\u00f3n. Que vayan a ser respetadas porque no le fueron impuestas por la fuerza de la mayor\u00eda de un determinado momento, sino que particip\u00f3 ella \u2015la oposici\u00f3n\u2015 en su elaboraci\u00f3n. Que vayan a ser respetadas porque esas normas recogen tambi\u00e9n algunos de sus puntos de vista, algunas de sus reivindicaciones. Que vayan a ser respetadas por lo caro que le saldr\u00eda, una vez en el poder, dinamitar los grandes puentes tendidos en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEmpieza el lector a hacerse una idea de c\u00f3mo es la cara de Molinuevo? Es cara de \u201ccon una buena Marea Rosa nos salvamos todos\u201d. Cara de quien espera que lo que la nueva Marea Rosa haga, nunca m\u00e1s nadie lo deshaga.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso no puede ser, y adem\u00e1s es imposible: esperar que una Marea Rosa nos salve es tan disparatado como esperar que lo haga una Azul, Gris o Verde. No es cuesti\u00f3n de color pol\u00edtico; el problema consiste <a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/comunicados\/america-latina-necesita-politicas-estado-largo-plazo-lograr-crecimiento-igualdad\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">en esperar de esos Gobiernos la imposici\u00f3n de determinadas pol\u00edticas<\/a>, en lugar de esperar la consecuci\u00f3n de acuerdos a largo plazo con el resto del arco pol\u00edtico nacional. Si ocurre lo primero, el resultado est\u00e1 escrito: tales medidas durar\u00e1n lo mismo que el Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dir\u00eda un ocean\u00f3grafo: no olvidemos que a una corriente de flujo, siempre, siempre, siempre le sigue una corriente de reflujo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Crisis de la democracia en Latinoam\u00e9rica\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3XBfbiL2vbQuBv8hsX3iGD?si=0PDCtdmVS5maYaErbd945w&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esperar que una Marea Rosa nos salve es tan disparatado como esperar que lo haga una Azul o Gris. 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