{"id":9760,"date":"2022-04-12T09:00:00","date_gmt":"2022-04-12T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=9760"},"modified":"2023-10-24T07:11:18","modified_gmt":"2023-10-24T10:11:18","slug":"segunda-ola-rosada-una-nueva-etapa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/segunda-ola-rosada-una-nueva-etapa\/","title":{"rendered":"Segunda ola rosada: \u00bfuna nueva etapa?"},"content":{"rendered":"\n<p>La<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/chile-a-democracia-nao-precisa-de-miragens\/\"> elecci\u00f3n de Gabriel Boric<\/a> en Chile en diciembre de 2021, adem\u00e1s de lo que ocurra en las elecciones de<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/colombia-das-ruas-as-urnas\/\"> Colombia<\/a> y<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/o-desafio-das-eleicoes-de-2022-no-brasil-partido-ou-federacao\/\"> Brasil<\/a> en 2022, podr\u00eda confirmar el surgimiento de una<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/a-volta-da-esquerda-na-america-latina-mas-qual-esquerda\/\"> nueva \u00abola rosada\u00bb en Am\u00e9rica Latina<\/a>. Esta ola, sin embargo, debe ser entendida como un nuevo momento y no como una segunda mitad de la primera \u2014el ciclo de Gobiernos de izquierda en la regi\u00f3n durante la d\u00e9cada de 2000 y la primera mitad de 2010. O peor a\u00fan, como la continuaci\u00f3n de algo que ni siquiera habr\u00eda llegado a su fin, que solo se habr\u00eda bloqueado moment\u00e1neamente\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfOla rosada 2.0 o m\u00e1s de lo mismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta <a href=\"https:\/\/www.reuters.com\/article\/elecciones-peru-latinoamerica-izquierda-idMXL2N2O100B\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">posible segunda ola rosada se debatir\u00e1 entre lo nuevo y lo viejo<\/a>: lo nuevo que est\u00e1 naciendo, lo viejo que se niega a morir. Se presentar\u00e1 en un contexto de larga transici\u00f3n y hacia un momento hist\u00f3rico diferente del que tuvimos en el cambio del siglo XX al XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto de crisis org\u00e1nica y de varias transiciones superpuestas, proyectar una ola rosada que retome la anterior sin mayor autocr\u00edtica y adaptaciones conducir\u00e1 a resultados inferiores en comparaci\u00f3n con la primera, y a una supervivencia m\u00e1s corta. Ser\u00eda proponer m\u00e1s de lo mismo, en un contexto peor y desde sociedades que se han transformado considerablemente.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos elementos nuevos podr\u00edan ser protagonistas en este segundo ciclo. Los nacionalismos exclusivistas podr\u00edan sortearse en parte con la reanudaci\u00f3n de la integraci\u00f3n regional y la activaci\u00f3n de las identidades regionales. Se podr\u00edan refundar instituciones de integraci\u00f3n inactivas y buscar estrategias conjuntas para abordar cuestiones decisivas como la crisis clim\u00e1tica, la superaci\u00f3n definitiva de la pandemia, la circulaci\u00f3n de personas y el fomento de la ciudadan\u00eda regional, la ampliaci\u00f3n de derechos, la lucha contra el extractivismo y la reducci\u00f3n de la dependencia epist\u00e9mica y tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>El estatismo exclusivista tambi\u00e9n podr\u00eda sortearse considerando al Estado como un n\u00facleo articulador de cuestiones complejas, y un eje de alianzas efectivas entre fuerzas pol\u00edticas y movimientos sociales. Esta condensaci\u00f3n de demandas a trav\u00e9s del Estado puede convertirse en una estrategia para producir hegemon\u00eda y sintetizar demandas fragmentadas, debido&nbsp; a m\u00faltiples formas de opresi\u00f3n. El Estado tambi\u00e9n es importante para proyectar las inversiones en ciencia, tecnolog\u00eda, innovaci\u00f3n y educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, es necesario apostar por versiones radicales de democratizaci\u00f3n, cogobierno y reparto del poder, pero implicando al Estado en nuevas articulaciones con los sujetos colectivos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfModernos versus pacham\u00e1micos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se puede pensar en la superaci\u00f3n de las s\u00edntesis del dilema traducido como \u00abmod\u00e9rnicos\u00bb versus \u00abpacham\u00e1micos\u00bb, que parece cruzar a las izquierdas regionales. Este dilema se tradujo en la divisi\u00f3n entre corre\u00edstas (Andr\u00e9s Arauz) e indigenistas (Yaku P\u00e9rez) en las elecciones de Ecuador de 2021, que llevaron a la derrota de las izquierdas y a la elecci\u00f3n de<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/equador-os-100-primeiros-dias-de-lasso\/\"> Guillermo Lasso<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de expresar una dicotom\u00eda simplificadora, el ejemplo ecuatoriano, asociado a los debates&nbsp; en el seno de la intelectualidad cr\u00edtica, hace suponer que esa tensi\u00f3n entre proyectos neodesarrollistas (o neoextractivistas) y ambientalistas-indigenistas existe en<\/p>\n\n\n\n<p>alg\u00fan nivel.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta contradicci\u00f3n no debe entenderse como insuperable. Es posible tender puentes para permitir di\u00e1logos y s\u00edntesis. Por un lado, ya no es posible mantenerse dentro de los l\u00edmites del desarrollo econ\u00f3mico occidental cl\u00e1sico, que est\u00e1 llevando a la humanidad a un callej\u00f3n sin salida. Es posible pensar en desarrollos alternativos y evitar la reedici\u00f3n \u2014hasta la extenuaci\u00f3n\u2014 de estrategias que agotan la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, estas alternativas no pueden prescindir de un horizonte poscapitalista ni abandonar la lucha de clases como elemento fundamental, o ignorar el papel indispensable del Estado como inductor y organizador de proyectos transformadores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s de lo mismo y el factor Boric<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el proceso de refundaci\u00f3n chileno tendr\u00eda algo que aportar, a\u00f1adiendo nuevos elementos y perspectivas sobre temas como el desarrollo, la ecolog\u00eda, la crisis clim\u00e1tica, las concepciones de progreso, los derechos ind\u00edgenas, reproductivos y de los inmigrantes, y el feminismo, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>El<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/gabriel-boric-e-as-possibilidades-de-renovacao-das-esquerdas-latino-americanas\/\"> gobierno Boric<\/a> se diferenciar\u00e1 probablemente de otras experiencias regionales, que, en gran medida, son reediciones del ciclo progresista en versi\u00f3n rebajada. Gobiernos como los de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico, Alberto Fern\u00e1ndez en Argentina, y el posible regreso de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva en Brasil apuntan a intentos de retomar proyectos que ya han sido llevados al l\u00edmite de sus posibilidades de cambio sin ruptura y perdiendo capacidad movilizadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros gobiernos, como los de Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua, el primero superviviente de la primera ola rosada, el segundo procedente de una etapa rupturista anterior y reencarnado en la ola rosada, se presentan como degeneraciones autoritarias de s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Brasil, la esperanza de un retorno de Lula no se traduce en expectativas de transformaciones estructurales, sino simplemente en bloquear el autoritarismo, la violencia y el desmantelamiento social del gobierno de extrema derecha de Jair Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, bajaron las expectativas en relaci\u00f3n con los primeros gobiernos de Lula, que nunca propusieron transformaciones estructurales. Si antes se pod\u00eda esperar reformas e inversi\u00f3n social, ahora la expectativa es que se celebren elecciones, que sean limpias, que Lula tome posesi\u00f3n, consiga gobernar y complete su mandato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Grandes expectativas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De Boric podemos esperar m\u00e1s. Su gobierno deber\u00eda inaugurar una nueva etapa, que se consolidar\u00eda con el entierro de la Constituci\u00f3n de Pinochet de 1980. Tendr\u00e1 que gobernar mediante el di\u00e1logo con los movimientos sociales, las minor\u00edas, la juventud, el feminismo.&nbsp; Reconocer las luchas del pueblo ind\u00edgena mapuche en el sur del pa\u00eds, tratar humanamente el tema de los inmigrantes irregulares, buscar memoria y justicia por los cr\u00edmenes de la dictadura militar y la represi\u00f3n del estallido social.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un proyecto inclusivo, con la ampliaci\u00f3n de los derechos de las minor\u00edas y la ampliaci\u00f3n del acceso a la sanidad, la educaci\u00f3n y el bienestar. Un proyecto que podr\u00eda empezar a romper con el liberalismo como \u00abforma de vida\u00bb, establecido hegem\u00f3nicamente en la regi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la presencia o ausencia de \u00abprogresistas\u00bb en el poder. Chile es ejemplar en este sentido. La sociabilidad neoliberal autoritaria ha atravesado los distintos niveles de la vida social, siguiendo su desarrollo que empez\u00f3 en el pinochetismo, incluso con la democratizaci\u00f3n formal y durante los Gobiernos de la Concertaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo decisivo es que el nuevo Gobierno es la traducci\u00f3n institucional de una revuelta popular, complementa el proceso constituyente de refundaci\u00f3n en curso y apoyar\u00e1 la regulaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n de los cambios que se inscribir\u00e1n en la nueva Carta. Tambi\u00e9n representa a una nueva generaci\u00f3n que est\u00e1 surgiendo. La generaci\u00f3n de \u00ab1968\u00bb, compuesta por los j\u00f3venes cuadros del gobierno de Salvador Allende, que no eran tan j\u00f3venes durante la transici\u00f3n pactada y los Gobiernos de la Concertaci\u00f3n, se va. Entran en escena los chicos de la \u00abrevoluci\u00f3n ping\u00fcina\u00bb de 2006 y las revueltas estudiantiles de 2011 y 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Boric puede entonces presentarse como una novedad en medio de reanudaciones a la baja en contextos deteriorados de proyectos de hace dos d\u00e9cadas. No es una alternativa al capitalismo. Pero implica grandes expectativas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Liderazgos de izquierda en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/2jhRJIyau6pvG6p7ntyQYp?si=J2_XFm3dQyaWYhPfFCRvvQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proyectar una nueva ola rosada que retome la anterior sin mayor autocr\u00edtica y adaptaciones conducir\u00e1 a resultados inferiores en comparaci\u00f3n con la primera, y a una supervivencia m\u00e1s corta.<\/p>\n","protected":false},"author":142,"featured_media":9762,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16624,16624,16468,16468,16486,16486],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-9760","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ola-rosada-es","9":"category-politica","11":"category-izquierda"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9760\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9760"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=9760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}