{"id":48203,"date":"2025-05-09T09:00:00","date_gmt":"2025-05-09T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=48203"},"modified":"2025-05-09T15:45:39","modified_gmt":"2025-05-09T18:45:39","slug":"desaparecimentos-e-humanidade-no-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/desaparecimentos-e-humanidade-no-mexico\/","title":{"rendered":"Desaparecimentos e humanidade no M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"\n<p>En las \u00faltimas semanas, gran parte de la discusi\u00f3n sobre las desapariciones de personas en M\u00e9xico gir\u00f3 en torno a la activaci\u00f3n, por parte del Comit\u00e9 sobre Desapariciones Forzadas de las Naciones Unidas, del mecanismo previsto para tratar la situaci\u00f3n generalizada de desapariciones en el pa\u00eds. Los debates se centraron, b\u00e1sicamente, en torno a la <a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2025-04-08\/mexico-despliega-toda-su-maquinaria-contra-la-onu-para-negar-que-las-desapariciones-en-el-pais-sean-sistematicas.html\">correcci\u00f3n de esta invocaci\u00f3n<\/a> por parte del Comit\u00e9 y en la posici\u00f3n sostenida por la Presidenta y su Gobierno, as\u00ed como la Presidenta de la Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos, rechazando que en M\u00e9xico exista una situaci\u00f3n generalizada de desapariciones forzadas.<\/p>\n\n<p>Esta discusi\u00f3n puede parecer bizantina y solo interesante para abogados y otros espec\u00edmenes del mundo diplom\u00e1tico. Pero la verdad es que se trata de un debate esencial, aunque no exclusivamente por los motivos que la vasta mayor\u00eda de los analistas han expresado. Hay dos cuestiones que podr\u00edan contribuir al debate p\u00fablico y que todos quienes estamos interesados en resolver el drama de las desapariciones debemos asumir con responsabilidad.<\/p>\n\n<p>Considerar, como lo hace el Comit\u00e9 de Desapariciones Forzadas, que en M\u00e9xico podr\u00eda existir una pr\u00e1ctica generalizada de desapariciones, significar\u00eda que estamos ante cr\u00edmenes de lesa humanidad. M\u00e1s all\u00e1 de lo que pueda decir la Asamblea General de la ONU sobre la determinaci\u00f3n preliminar del Comit\u00e9 (algo sobre lo cual no somos muy optimistas), el efecto indirecto es que podr\u00eda habilitarse la jurisdicci\u00f3n de la Corte Penal Internacional, si consideramos que el Comit\u00e9, impl\u00edcitamente, est\u00e1 sosteniendo que podr\u00eda existir un ataque generalizado contra la poblaci\u00f3n civil y una incapacidad o falta de voluntad por parte del Gobierno para investigar y sancionar tales desapariciones. En esta hip\u00f3tesis, tanto los funcionarios que participaron, permitieron o encubrieron las desapariciones como los miembros del crimen organizado podr\u00edan ser juzgados por la Corte Penal Internacional. Una situaci\u00f3n posible, aunque dif\u00edcil, que en todo caso llevar\u00eda a\u00f1os, si no d\u00e9cadas.<\/p>\n\n<p>Pero hay algo mucho m\u00e1s profundo en considerar que estamos ante cr\u00edmenes de lesa humanidad. Su propia definici\u00f3n nos recuerda que lo que est\u00e1 en juego es la <em>humanidad misma<\/em>: la de quienes desaparecieron, la de sus seres queridos, la de la sociedad mexicana y, finalmente, la de la comunidad mundial. Es esta dimensi\u00f3n \u201cgeneralizada\u201d la que afecta a \u201cla humanidad\u201d en su conjunto.<\/p>\n\n<p>La desaparici\u00f3n forzada es una t\u00e9cnica de terror que destruye la humanidad misma de la persona desaparecida y de sus seres queridos. A la persona desaparecida se le borra su identidad, est\u00e9 viva o haya sido asesinada. Se elimina su cuerpo, se lo incinera o se lo entierra en fosas comunes sin nombre. La perversidad de las estad\u00edsticas que representan la magnitud de la tragedia \u2014m\u00e1s de 125,000 personas desaparecidas\u2014 es que tambi\u00e9n hacen invisible la individualidad de cada desaparecido. Es el terror del desaparecido, de cada uno de esos 125 mil, completamente aislado, que no puede acceder a la justicia ni a la polic\u00eda para su protecci\u00f3n, que no sabe si vivir\u00e1, si ser\u00e1 torturado o asesinado.<\/p>\n\n<p>La \u201cgeneralizaci\u00f3n\u201d nos hace olvidar que quienes desaparecieron son padres, madres, hijos, hijas, esposos, esposas, compa\u00f1eros de trabajo, estudiantes, personas que ten\u00edan sue\u00f1os, ilusiones, que sufr\u00edan y disfrutaban la vida como todos nosotros. Es esta humanidad, cada una en su individualidad, la que hemos perdido.\u00a0<\/p>\n\n<p>Las v\u00edctimas de las desapariciones no son solo quienes desaparecen, sino tambi\u00e9n sus seres queridos, que sufren la desaparici\u00f3n, la angustia de no saber si est\u00e1n vivos o muertos, el desprecio y la indiferencia del Gobierno que no les brinda contenci\u00f3n ni respuestas, y el acoso y hostigamiento de los perpetradores, que buscan asegurar su impunidad.<\/p>\n\n<p>Si el Comit\u00e9 de Desapariciones Forzadas est\u00e1 en lo correcto en su afirmaci\u00f3n de que podr\u00eda existir una situaci\u00f3n generalizada de desaparici\u00f3n forzada, debemos asumir con responsabilidad que, impl\u00edcitamente, tambi\u00e9n podr\u00eda estar acus\u00e1ndonos a m\u00ed, a las Naciones Unidas, a su Grupo de Trabajo y al propio Comit\u00e9 sobre Desapariciones, a la Comisi\u00f3n y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos y al famoso GIEI. Me explico.<\/p>\n\n<p>En el a\u00f1o 2011, form\u00e9 parte de la delegaci\u00f3n del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU que visit\u00f3 M\u00e9xico. En esa visita, observamos muchos de los problemas que hoy siguen presentes. El Gobierno, en 2011, se enoj\u00f3 mucho porque dijimos que hab\u00eda 3,000 desapariciones desde 2006. Le respondimos \u2014algo que sigue siendo perfectamente aplicable\u2014 que el problema central era que el Gobierno, entonces y hoy, no reconoc\u00eda la gravedad ni la dimensi\u00f3n del problema, lo cual imped\u00eda la adopci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas efectivas. Desde esa visita, a trav\u00e9s del mandato del Grupo de Trabajo, hicimos todo lo que pudimos: publicamos informes, dimos seguimiento, nos involucramos en el debate de la Ley General de Desapariciones, nos reunimos con familiares, redactamos comunicados de prensa.<\/p>\n\n<p>Esa visita fue el disparador para que toda la maquinaria de derechos humanos se pusiera en marcha, especialmente a partir de las desapariciones de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. El Comit\u00e9 utiliz\u00f3 sus medidas urgentes, public\u00f3 sus conclusiones sobre el informe presentado por el Gobierno, visit\u00f3 M\u00e9xico (el primer pa\u00eds en el mundo en ser visitado), y emiti\u00f3 observaciones, entre muchas otras actividades. La CIDH tambi\u00e9n visit\u00f3 M\u00e9xico, tramit\u00f3 casos, dict\u00f3 medidas cautelares, convoc\u00f3 a audiencias. Y, fundamentalmente, cre\u00f3 el GIEI, un mecanismo \u00fanico que estuvo de forma permanente en el pa\u00eds y public\u00f3 informes devastadores. La Corte Interamericana resolvi\u00f3 importantes casos de desapariciones forzadas, tanto de la mal llamada Guerra Sucia como de las desapariciones originadas desde la llamada <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/mexico-la-nueva-guerra-contra-el-narco\/\">guerra contra el narcotr\u00e1fico<\/a> y el crimen organizado.<\/p>\n\n<p>Pero, al final, la realidad nos indica que, a pesar de todos estos esfuerzos, los n\u00fameros pasaron de esos 3,000 que mencion\u00e1bamos en 2011 a los m\u00e1s de 125,000 actuales. La cruda realidad nos dice que los mecanismos internacionales de derechos humanos <strong>fracasamos<\/strong>. Con ello no digo que el Grupo de Trabajo, el Comit\u00e9, la Comisi\u00f3n y la Corte y el GIEI, entre otros, son responsables de las desapariciones. Al contrario, actuaron (actuamos) con decisi\u00f3n y valent\u00eda, con creatividad, con sensibilidad a las v\u00edctimas, con determinaci\u00f3n y con compromiso. Y gracias a estos organismos hoy hay avances que deben reconocerse. Pero todo ello, no logr\u00f3 detener a las desapariciones, encontrar a miles de personas, romper la impunidad, asegurar una reparaci\u00f3n integral. Claro que ello no era nuestro deber pues ello recae en el Estado. Y por mi incapacidad para hacer m\u00e1s, para ser m\u00e1s creativo, para conseguir mejores respuestas, a pesar de mi esfuerzo, <strong>pido perd\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n<p>Obviamente, la responsabilidad recae, primero y primordialmente, en quienes llevan a cabo las desapariciones. En segundo lugar, en quienes cooperan, toleran o apoyan las desapariciones. En tercer lugar, en quienes tienen la capacidad y la posibilidad de prevenirlas, pero no lo hacen. En cuarto lugar, en quienes deben buscar a los desaparecidos y fracasan. En quinto lugar, en quienes deben investigar, juzgar y sancionar las desapariciones, y por el contrario aseguran la impunidad. Y, finalmente, en quienes deber\u00edan acompa\u00f1ar, reparar y apoyar a los familiares, y responden con insensibilidad y desinter\u00e9s.<\/p>\n\n<p>Ninguna de estas seis fallas cruciales son responsabilidad de los mecanismos internacionales de derechos humanos. Al contrario, todos y cada uno de esos mecanismos hemos analizado y criticado las fallas en cada uno de estos seis espacios. Les hemos formulado cientos de recomendaciones al Gobierno. Pero repito, lamentablemente, no hemos logrado detener las desapariciones.<\/p>\n\n<p>Eso no significa tampoco que no hayamos logrado resultados importantes. Hemos dado voz y esperanza a los familiares. Hemos forzado al Gobierno a responder cuando no quer\u00eda hacerlo. Hemos impulsado y apoyado a la sociedad civil en luchas fundamentales, como la adopci\u00f3n de la Ley General o la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de B\u00fasqueda de Personas. Hemos informado a la comunidad internacional sobre los graves problemas que enfrenta M\u00e9xico. Y hemos creado un registro hist\u00f3rico que documenta lo que el Gobierno hizo y no hizo, y que servir\u00e1 para los juicios que la historia dar\u00e1.<\/p>\n\n<p>El movimiento de derechos humanos y la sociedad mexicana deben interrogarse a s\u00ed mismas tambi\u00e9n. No para autoflagelarse sino para re-energizarse con estrategias que produzcan m\u00e1s y mejores resultados. Mas de lo mismo, no es suficiente.<\/p>\n\n<p>La \u00fanica posibilidad que hoy nos queda es continuar trabajando con humildad y determinaci\u00f3n. Pero, fundamentalmente, debemos recuperar la <strong>humanidad<\/strong> de los desaparecidos y de sus familiares. Entender que en la frase \u201cderechos humanos\u201d, son igual de importantes ambas palabras: <em>derechos<\/em>, as\u00ed como <em>humanos<\/em>. Considerar que, ante los cr\u00edmenes de lesa humanidad, debemos responder con <strong>m\u00e1s humanidad<\/strong>. Recordar que el art\u00edculo 1 de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos dice que \u201ctodos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos\u201d.Ah\u00ed est\u00e1 la respuesta a <strong>nuestros desaparecidos<\/strong>: <strong>libertad, igualdad, dignidad y derechos<\/strong>. Y la \u00fanica forma de ser coherentes es decirles: <strong>\u00a1PRESENTE!<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Em um desaparecimento, a v\u00edtima n\u00e3o \u00e9 s\u00f3 quem desaparece, mas tamb\u00e9m a sua fam\u00edlia: presa na ang\u00fastia, ignorada pelo Estado e perseguida por quem busca impor o sil\u00eancio e a impunidade. <\/p>\n","protected":false},"author":748,"featured_media":48190,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16736,16706,16888],"tags":[17187],"gps":[],"class_list":{"0":"post-48203","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-crimen-organizado-pt-br","8":"category-mexico-pt-br","9":"category-desaparecidos-pt-br","10":"tag-debates-2"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/748"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48203\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48190"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48203"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=48203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}