{"id":52613,"date":"2025-10-31T09:00:00","date_gmt":"2025-10-31T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=52613"},"modified":"2025-11-02T07:38:58","modified_gmt":"2025-11-02T10:38:58","slug":"eutanasia-no-uruguai-mais-ou-menos-direitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/eutanasia-no-uruguai-mais-ou-menos-direitos\/","title":{"rendered":"Eutan\u00e1sia no Uruguai: mais ou menos direitos?"},"content":{"rendered":"\n<p>El 15 de octubre Uruguay se convirti\u00f3 en el primer pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina con una ley de eutanasia aprobada por v\u00eda parlamentaria. Aunque Ecuador y Colombia ya cuentan con despenalizaciones judiciales, el caso uruguayo fue presentado como un s\u00edmbolo de progreso. Los titulares hablaron de \u201cmuerte digna\u201d, de un pa\u00eds moderno y liberal que ampl\u00eda derechos. Pero la letra de la ley y su alcance real cuentan otra historia por fuera del relato oficial.<\/p>\n\n<p>Mientras se celebra en los medios un nuevo derecho, el texto legal introduce serios retrocesos en materia de protecci\u00f3n a la vida. Lo que se ha instalado como un \u201cavance\u201d podr\u00eda ser, en realidad, un recorte de derechos b\u00e1sicos. No es necesario acudir a interpretaciones filos\u00f3ficas para verlo: basta leer dos art\u00edculos centrales de la ley.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/dona.latinoamerica21.com\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"190\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-51423\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1024x190.png 1024w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-300x56.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-768x142.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1536x284.png 1536w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-2048x379.png 2048w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-150x28.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-696x129.png 696w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1068x198.png 1068w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/L21-Banner-2-1-1920x356.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un \u201cderecho\u201d que alcanza a la discapacidad y la vejez<\/strong><\/h2>\n\n<p>El art\u00edculo 2 establece que toda persona \u201cmayor de edad, ps\u00edquicamente apta\u201d que curse una enfermedad terminal o una \u201ccondici\u00f3n de salud incurable e irreversible\u201d con sufrimientos considerados insoportables tiene derecho a que se le practique la eutanasia. Esa redacci\u00f3n \u2014aparentemente compasiva\u2014 abre una puerta enorme: no se limita a pacientes terminales, sino que incluye a personas con enfermedades cr\u00f3nicas, discapacidades o incluso el envejecimiento, que, seg\u00fan la OMS, tambi\u00e9n puede considerarse una condici\u00f3n irreversible.<\/p>\n\n<p>As\u00ed, alguien con una discapacidad o una enfermedad degenerativa, que sienta su vida como un \u201cdeterioro progresivo de su calidad de vida\u201d, podr\u00eda solicitar que se le provoque la muerte. En lugar de reforzar la atenci\u00f3n y el acompa\u00f1amiento, el Estado le ofrece una v\u00eda para dejar de existir. Se crea una distinci\u00f3n jur\u00eddica in\u00e9dita: a unos se les previene el suicidio, a otros se los asiste para concretarlo. No hay forma m\u00e1s clara de discriminaci\u00f3n. Y si dicen que \u201cno es lo mismo\u201d, \u00bfcu\u00e1l es la diferencia? \u00bfEl tipo de enfermedad o de sufrimiento?, \u00bfla edad o la discapacidad?<\/p>\n\n<p>El art\u00edculo 4, que regula el procedimiento, tambi\u00e9n revela vac\u00edos preocupantes. Establece que quien solicite asistencia para morir debe hacerlo por escrito ante un m\u00e9dico. Y, si no puede firmar, puede hacerlo \u201ca su ruego otra persona mayor de edad\u201d en su presencia. Es decir: alguien puede pedir la eutanasia a trav\u00e9s de otro, sin control psiqui\u00e1trico ni intervenci\u00f3n de un trabajador social. Para decisiones menos graves, el Estado exige escribano o juez. Para solicitar que te provoquen la muerte, basta una firma.<\/p>\n\n<p><strong>Una supuesta libertad sin garant\u00edas reales<\/strong><\/p>\n\n<p>Seg\u00fan el procedimiento, luego el m\u00e9dico \u201cdialogar\u00e1 con el paciente\u201d y verificar\u00e1 que la voluntad sea \u201clibre, seria y firme\u201d. Pero, \u00bfqu\u00e9 libertad hay cuando alguien sufre intensamente y no recibe cuidados paliativos adecuados? Informar no es acompa\u00f1ar, y ofrecer la muerte como \u00fanica salida no es garantizar libertad, sino desamparo. Una persona abandonada al dolor no elige: se rinde. En ese escenario, la eutanasia se convierte en una respuesta institucional al fracaso de un sistema de cuidados.<\/p>\n\n<p>La ley uruguaya, lejos de ser garantista, convierte el sufrimiento en criterio jur\u00eddico para poner fin a la vida, sin ofrecer apoyo ni alternativas reales. El relato medi\u00e1tico \u2014que repite que la ley es para \u201cenfermos terminales\u201d y est\u00e1 llena de controles\u2014 oculta esa contradicci\u00f3n fundamental. Y adem\u00e1s, la comisi\u00f3n que eval\u00faa la eutanasia es despu\u00e9s del fallecimiento, no antes. Si se hacen mal las cosas, no se puede devolver la vida.<\/p>\n\n<p>Durante los a\u00f1os de discusi\u00f3n parlamentaria, ninguna de las objeciones t\u00e9cnicas, \u00e9ticas o jur\u00eddicas fueron atendidas. Las advertencias de especialistas en Derecho, Bio\u00e9tica, Psiquiatr\u00eda o Medicina Paliativa fueron ignoradas. No hubo un debate real, sino una puesta en escena: se fabric\u00f3 un relato y se desoy\u00f3 toda cr\u00edtica. En nombre de la \u201cautonom\u00eda personal\u201d se aprob\u00f3 un texto lleno de ambig\u00fcedades, que deja sin protecci\u00f3n a quienes m\u00e1s apoyo necesitan.<\/p>\n\n<p><strong>Falsos supuestos en los legisladores<\/strong><\/p>\n\n<p>Al escuchar a varios legisladores argumentar o periodistas opinar en estos d\u00edas, se vuelven a repetir frases como: \u201cEs entendible que alguien en su agon\u00eda quiera adelantar la muerte\u201d; \u201cQue no nos alarguen la vida ni el sufrimiento con soportes artificiales\u201d. Es como si no supieran que ya existe una ley de voluntades anticipadas desde el 2009 y en que todos estamos de acuerdo en que es un derecho que no nos alarguen la vida ni el sufrimiento solo por obstinarse con mantenernos vivos. La \u00e9tica m\u00e9dica proh\u00edbe tanto la obstinaci\u00f3n terap\u00e9utica como la eutanasia. O no se logra comprender el texto o no se logra imaginar el tipo de paciente que est\u00e1 incluido en el proyecto. La legislaci\u00f3n uruguaya ya prev\u00e9 una muerte digna, sin sufrimiento, sin prolongar la vida in\u00fatilmente, ni provocar la muerte (eutanasia).<\/p>\n\n<p>Durante cinco a\u00f1os varios profesionales de los cuidados paliativos han explicado hasta el cansancio en los medios que la sedaci\u00f3n paliativa no es una forma de eutanasia encubierta, no provoca la muerte. Esto no es una opini\u00f3n, es un dato cient\u00edfico. La sedaci\u00f3n es una pr\u00e1ctica \u00e9tica y legal, que no mata al paciente, sino que le desciende su nivel de conciencia para evitarle s\u00edntomas de dif\u00edcil manejo. Hubo senadores que volvieron a repetir este mito como argumento: \u201cLa eutanasia ya se practica\u201d. Esto es emp\u00edricamente falso y demostrable. Pero la creencia popular ha sido m\u00e1s fuerte.<\/p>\n\n<p><strong>El nuevo hiperindividualismo moral y pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n\n<p>Se suele afirmar que oponerse a la eutanasia es \u201cimponer una moral\u201d. Pero, \u00bfno es tambi\u00e9n una imposici\u00f3n considerar que una vida enferma o dependiente vale menos? Se repite que \u201cnadie estar\u00e1 obligado\u00bb, \u00abel que no la quiera que no la pida\u201d y que \u201ccada uno puede elegir\u201d. Pero, al mismo tiempo, se crea una categor\u00eda de personas cuya vida deja de estar igualmente protegida por la ley. Esa desigualdad jur\u00eddica es una grieta \u00e9tica, que ya se ha naturalizado socialmente: hay vidas que no valen la pena.<\/p>\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, en nombre de la libertad se instala una nueva presi\u00f3n social: en los pa\u00edses donde la eutanasia se ha naturalizado (Canad\u00e1, B\u00e9lgica y Holanda por ejemplo), quien decide seguir viviendo puede ser visto como un ego\u00edsta o una carga para la sociedad. La supuesta libertad se transforma en deber de morir.<\/p>\n\n<p>Lo m\u00e1s sorprendente es que esta l\u00f3gica haya sido promovida y votada por toda la izquierda uruguaya y algunos legisladores de derecha (si es que todav\u00eda podemos usar esos t\u00e9rminos). Extra\u00f1amente la izquierda apela en este asunto tan delicado a un discurso libertario \u2014\u201cmi cuerpo, mi decisi\u00f3n\u201d\u2014 olvidando que el respeto por la dignidad humana exige cuidar, no eliminar al que sufre. No se tienen en cuenta las injusticias sociales que empujan a alguien a decisiones que no elegir\u00eda si tuviera otras opciones. As\u00ed, se ha reconfigurado una izquierda que habla de libertad, pero sin pensar en las injusticias. Y aunque, m\u00e1s divididos en este tema, los pocos legisladores que votaron desde los partidos tradicionales, al invocar la libertad individual como argumento, traicionan el humanismo liberal que defend\u00eda la igual dignidad de todas las personas, consagrado en la Constituci\u00f3n. En ambos casos, la tradici\u00f3n humanista uruguaya de respeto y solidaridad se diluye en un emotivismo superficial que llama \u201cderecho\u201d a lo que en realidad es una grave discriminaci\u00f3n social y jur\u00eddica.<\/p>\n\n<p><strong>Crisis del di\u00e1logo democr\u00e1tico<\/strong><\/p>\n\n<p>A pesar de lo que muchos suponen, las objeciones m\u00e1s fuertes a la ley no provinieron de argumentos religiosos. Las personas creyentes no apelaron a su fe para intervenir en el debate, sino a las mismas razones bio\u00e9ticas y jur\u00eddicas que cualquier ciudadano \u2014creyente o no\u2014 puede compartir. Sin embargo, buena parte del discurso pol\u00edtico y medi\u00e1tico necesit\u00f3 crear un enemigo c\u00f3modo y f\u00e1cil de derrotar simb\u00f3licamente: el \u201cdogmatismo religioso\u201d, que no es otra cosa que una falacia de hombre de paja. Como si defender la laicidad fuera promover la eutanasia. Pero as\u00ed se evita discutir el fondo del asunto y se instala un conflicto imaginario entre libertad y religi\u00f3n, cuando lo que est\u00e1 en juego no es la fe, sino la dignidad y la igualdad ante la ley.<\/p>\n\n<p>El resultado de cinco a\u00f1os de discusi\u00f3n sin cambios en el texto de la ley demuestra algo m\u00e1s profundo: hemos perdido la capacidad de escuchar razones. Hoy no importa qu\u00e9 se dice, sino qui\u00e9n lo dice. En el debate p\u00fablico, las etiquetas pesan m\u00e1s que los argumentos, y la descalificaci\u00f3n reemplaza al pensamiento. No se dialoga: se compite por imponer relatos.<\/p>\n\n<p>Resulta m\u00e1s c\u00f3modo para quien no quiere pensar ni escuchar ideas que lo cuestionen, descalificar previamente al adversario, antes que tomarse el tiempo de discutir sus razones.<\/p>\n\n<p>La ley de eutanasia no solo pone a prueba nuestra concepci\u00f3n de la vida y de la libertad. Tambi\u00e9n revela una crisis cultural y pol\u00edtica m\u00e1s amplia. Cuando la sociedad deja de debatir racionalmente y se deja llevar por emociones y prejuicios identitarios, la democracia se vac\u00eda de contenido. Y si pensar distinto se convierte en motivo de sospecha, ya no estamos ampliando derechos: estamos reduciendo el espacio de la raz\u00f3n compartida.<\/p>\n\n<p><em><sub>*Texto publicado originalmente en Di\u00e1logo Pol\u00edtico<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A norma aprovada, com uma discuss\u00e3o parlamentar sem altera\u00e7\u00f5es no texto, deixa de proteger todas as vidas de forma igual perante a lei. Ao invocar a liberdade individual, trai-se o humanismo que defende a dignidade de todas as pessoas.<\/p>\n","protected":false},"author":386,"featured_media":52603,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16725,16760],"tags":[17187],"gps":[],"class_list":{"0":"post-52613","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-uruguay-pt-br","8":"category-derechos-humanos-pt-br","9":"tag-debates-2"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/386"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52613\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52613"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=52613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}