Orientes des-orientados, Occidentes accidentados

La historia universal está marcada por las categorías de Oriente y Occidente, entendidas no sólo como designaciones geográficas sino también civilizaciones y modos de entender las configuraciones del mundo. La aproximación clásica explica que cuando una se expande la otra se repliega, cuando una asciende la otra decae.

¿Y si nos vamos todos a la China?

El conflicto tiene que ver con un clásico reajuste en el equilibrio de poderes que seguirá alimentando respuestas y contrarespuestas políticas. El fenómeno del ascenso de un nuevo poder económico a escala mundial necesariamente afectará la presencia y accionar de las otras grandes potencias.