En Perú, votar se ha convertido en mucho más que elegir un presidente o un diputado: representa un intento para descifrar un sistema político atrapado en una crisis sin fin. Un atolladero de demandas sociales sin planes políticos creíbles. Y es que en apenas una década, el país ha tenido hasta ocho mandatarios, muchos de ellos destituidos, investigados o incapaces de completar su periodo. Reflejo inocultable de una inestabilidad institucional que ha erosionado la confianza ciudadana. Una turbulencia que se ha hecho costumbre hasta en la propia incapacidad de los presidente para establecer cualquier pauta de gobernabilidad. A pesar de una economía relativamente estable, la política peruana se ha transformado en un terreno volátil, incierto, marcado por enfrentamientos entre poderes del Estado, crisis recurrentes y una creciente desconexión entre representantes y representados. Todo lo cual queda habitualmente reflejado en el propio panorama electoral peruano.
Este escenario se proyecta con claridad en la oferta electoral del 2026. Con más de 30 candidatos presidenciales —una cifra récord— el sistema político peruano evidencia una fragmentación extrema, donde ninguna fuerza logra consolidar mayorías y el voto se dispersa en múltiples opciones . Todo lo cual plantea interrogantes sobre la legitimidad y gobernabilidad del próximo gobierno, pues con toda certeza tendrá minoría parlamentaria.
Pero más allá de los números, el clima de la opinión pública revela un malestar más profundo. El electorado se mueve entre la apatía, la desconfianza y la búsqueda de figuras externas a la política que prometan romper con un sistema desacreditado. La falta de propuestas realistas, el predominio de discursos populistas y la percepción de que se elige “el mal menor” configuran un escenario donde la democracia funciona, pero con una legitimidad cada vez más cuestionada.
Para entender este panorama electoral peruano nos acompañó Milagros Campos. Abogada, magíster y doctoranda en ciencia política por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Especializada en temas constitucionales y parlamentarios con una extensa experiencia docente. Con su pedagogía trataremos de descifrar esta encrucijada electoral: ¿puede un sistema tan fragmentado, con una ciudadanía desencantada y liderazgos débiles, producir la estabilidad que el país demanda, o esta década de turbulencia se prolongará aún más?







