A poco más de una semana del inicio de la operación militar estadounidense «Furia épica», las reacciones de las cancillerías de América Latina sobre este conflicto en el Golfo Pérsico no se hicieron esperar. Estos pronunciamientos en su conjunto, además de mostrar las acostumbradas divergencias diplomática, reconocen la incapacidad manifiesta de las organizaciones internacionales, ante un conflicto que solo se ha agudizado con el paso de los años. Además de los habituales llamados a la desescalada en las hostilidades, reiterar el respeto al derecho internacional y procurar la recuperación de los canales de negociación, se evidencia la precaria capacidad de gestión de la comunidad internacional frente a este tipo de conflictos, y sus hondas repercusiones mundiales.
Detrás de cada comunicado oficial hay mucho más que un mensaje protocolar. Las reacciones de América Latina al conflicto en el Golfo Pérsico reflejan también prioridades estratégicas, vínculos con potencias globales, dependencias energéticas e incluso afinidades ideológicas entre gobiernos. Todo esto ocurre además en un momento en el que la política exterior latinoamericana se desarrolla en medio de una creciente competencia entre grandes potencias y de un escenario internacional cada vez más fragmentado y en contingente redefinición.
Dada la características del conflicto, la creciente beligerancia militar de los EEUU, el intervencionismo internacional de la teocracia y las implicaciones globales que tendrá para la economía esta inestabilidad regional, es necesario también preguntarnos ¿qué representará este conflicto para las relaciones interamericanas? ¿qué alcances reales ha tenido la teocracia iraní en el desarrollo político y económico de nuestra región? ¿qué posición han tenido los gobiernos de América Latina, sobre un régimen criminal que masivamente ha violado los derechos de sus propios ciudadanos?
En este episodio vamos a analizar las principales declaraciones de las cancillerías de la región y el significado político que radica detrás de cada una de ellas. En este sentido, ¿qué revelan realmente las reacciones de América Latina al conflicto en el Golfo Pérsico sobre la política exterior de la región? ¿América Latina tiene algún rol que desempeñar en este cambiante orden mundial?







