Paraguay, pese a su tamaño y lejanía, se ha convertido en una pieza clave de la disputa geopolítica entre China, Taiwán y Estados Unidos por ser el único país de Sudamérica que aún reconoce diplomáticamente a Taipéi.
La salida forzada de Nicolás Maduro no supone el fin del chavismo, sino la apertura de una estrategia de supervivencia basada en cohesión interna, negociación con Estados Unidos y adaptación a un nuevo orden geopolítico.