Doctora en Relaciones Internacionales por la PUC-Rio y profesora en la UFRRJ, Brasil. Coordinadora de investigación del Centro de Estudos de Segurança e Cidadania (CESeC).
Nombrar al crimen organizado como terrorismo no solo endurece las penas: redefine la amenaza, reconfigura las respuestas del Estado y tensiona la soberanía en América Latina.