La disputa por la presidencia de Brasil ya se libra también en Washington, donde Lula y Flávio Bolsonaro buscan convertir la política exterior en capital electoral.
Brasil ha convertido la lusofonía en una plataforma geopolítica para proyectar influencia en África y abrir una agenda de cooperación transregional con Europa.
La creciente preocupación por el cambio climático convive con el cansancio y la desconfianza de los brasileños frente a las respuestas de gobiernos y empresas ante la crisis ambiental.
Las discrepancias en las cifras oficiales de deportaciones ponen en duda los récords difundidos y sugieren que miles de casos quedan fuera de las estadísticas públicas.
Brasil apuesta por la IA como eje de soberanía y diplomacia tecnológica, mientras Colombia y Bolivia enfrentan el desafío de convertir la regulación en capacidades reales.