Trump invoca el caso venezolano para sostener su narrativa de fraude electoral, pero la evidencia muestra que la tecnología ha sido clave para desenmascararlo.
El diálogo entre los países refleja una negociación asimétrica y limitada, donde la presión externa busca cambios estructurales mientras el régimen prioriza su supervivencia.
La iniciativa impulsada desde Washington apunta más a exportar alineamientos políticos y excluir actores clave que a construir una cooperación regional efectiva.
La estrategia impulsa el uso coordinado de instrumentos comerciales, financieros y geopolíticos para asegurar ventajas globales a grandes corporaciones estadounidenses.
En apenas nueve meses, Trump ha emprendido una ofensiva sin precedentes que combina centralización del poder, ataques al Estado de derecho y uso político de la ley para empujar a Estados Unidos hacia una autocracia.
El segundo mandato de Donald Trump consolida un giro negacionista frente a la crisis climática, impulsado por el lobby petrolero, que amenaza con retrasar la transición energética global mientras China avanza en el liderazgo verde.