Trump ha convertido los visados en una herramienta de presión diplomática para condicionar decisiones y reforzar la influencia de Estados Unidos en América Latina.
La alianza de seguridad con Washington proyecta a Perú como socio estratégico regional, pero la fragilidad institucional del Gobierno de Fujimori amenaza con convertir el acuerdo en un riesgo político.
Pese a su profunda crisis económica, Cuba conserva una influencia internacional superior a su peso material gracias a una amplia red de gobiernos, partidos, sindicatos y organizaciones sociales que respaldan al régimen.
La crisis más profunda del régimen cubano coincide con una estrategia de máxima presión impulsada por Washington. El objetivo es forzar una transición política, pero el uso de la fuerza ya no parece una hipótesis descartada.
Washington vuelve a apostar por una estrategia que ya fracasó hace más de seis décadas: usar las sanciones económicas para forzar un cambio político en Cuba. Pero, mientras intenta aislar al régimen, también dificulta las reformas y empuja a La Habana hacia China.