Crimen organizado, reforma de la ONU e inteligencia artificial marcaron los principales planteamientos de América Latina ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
América Latina y el Caribe afrontan la posibilidad de liderar la ONU mientras sus propias divisiones dificultan construir una agenda común que aproveche esta oportunidad.
Aunque América Latina y el Caribe registran su nivel más bajo de pobreza en la historia, más de la mitad de su población sigue siendo vulnerable, evidenciando la urgencia de un nuevo paradigma de desarrollo basado en la resiliencia.
América Latina alzó su voz en la Asamblea General de la ONU con un llamado a la paz, la acción climática y la reforma del sistema multilateral, reflejando una región decidida a tener mayor peso en la gobernanza global.
La Resolución 1325 transformó la visión de las mujeres en los conflictos, de víctimas pasivas a actoras clave en la construcción de paz, aunque su impacto sigue siendo limitado en la vida cotidiana.
La ONU tiene en 2026 la oportunidad histórica de elegir por primera vez a una mujer como Secretaria General, rompiendo 80 años de exclusión. América Latina cuenta con líderes calificadas que pueden aportar legitimidad, igualdad y un liderazgo transformador.