La disputa por la presidencia de Brasil ya se libra también en Washington, donde Lula y Flávio Bolsonaro buscan convertir la política exterior en capital electoral.
Desde los años 90, China ha reformulado la teoría del poder blando, integrando su filosofía cultural tradicional para crear un enfoque propio: el “poder blando cultural”.
Es urgente que Brasil adopte un enfoque antirracista en su política exterior estableciendo vínculos más cooperativos y de apoyo con los países del Sur global.
La cooperación entre la UE y ALC requiere una acción conjunta multinivel con un enfoque integral que abarque aspectos políticos, económicos y sociales. Y analizar las variables que afectan a la seguridad alimentaria permite una mayor comprensión sobre los posibles escenarios y elaborar estrategias de largo plazo.
El soft power es fundamental para proyectar la influencia brasileña a nivel global. por ello, el gobierno se ha centrado en reconstruir la imagen de Brasil en el exterior, fortaleciendo las relaciones diplomáticas y reforzando la agenda cultural, incluyendo la reconstrucción del Ministerio de Cultura.