Las discrepancias en las cifras oficiales de deportaciones ponen en duda los récords difundidos y sugieren que miles de casos quedan fuera de las estadísticas públicas.
La primera vuelta confirmó la polarización del país y dejó a De la Espriella con ventaja rumbo a un balotaje donde los votos de centro serán decisivos.
A días de la segunda vuelta, el aumento de los indecisos evidencia que la polarización electoral no refleja la profunda fragmentación política y social del Perú.
La primera vuelta sacudió el mapa político colombiano, castigó a los partidos tradicionales y dejó a un país polarizado ante una segunda vuelta que exigirá propuestas para todos, no solo para los extremos.
El creciente desencanto ciudadano con democracias incapaces de garantizar bienestar, representación y futuro común pone a prueba la estabilidad política y social de América Latina.