Los valores democráticos siguen siendo ampliamente respaldados, pero la desconfianza institucional y la polarización amenazan su vigencia en América Latina y Europa.
Las elecciones en Colombia y Perú alertan sobre el avance de la desinformación y las narrativas de fraude como amenazas para la democracia en América Latina.
Cada cuatro años creemos que el Mundial solo habla de fútbol. Pero basta mirar un poco más de cerca para descubrir que también habla de democracia, de desigualdad, de instituciones, de liderazgo y de reglas.
El gran desafío de América Latina es renovar sus democracias para convertir el creciente desencanto ciudadano en una oportunidad de progreso, inclusión y fortalecimiento institucional.
La democracia enfrenta crecientes presiones por la polarización, la inseguridad y el desencanto ciudadano, reabriendo el debate sobre el papel del Estado y la ciudadanía en su fortalecimiento.